El capo, Sin tetas no hay paraíso, Las muñequitas de la mafia, están reavivando una vieja polémica en Colombia. Estas telenovelas retratan de forma cruda y directa el mundo del narcotráfico. Y el éxito que están teniendo marca una tendencia que preocupa al gobierno de aquel país: la identificación del público con personajes y temáticas que están "fuera de la ley", según algunos funcionarios públicos. Las mediciones del rating han arrojado datos muy elocuentes. El espacio que dejaron telenovelas como Pasión de gavilanes y Betty, la fea ha sido cubierto y sobrepasado por El capo (RCN) y Muñequitas de la mafia (Caracol). Quienes han defendido esta tendencia han dicho que "las telenovelas no están legitimando nada", y que sólo muestran hechos de la cruda realidad.