Oreiro y Caetano con su nueva película en Venecia

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GUILLERMO ZAPIOLA

La actriz Natalia Oreiro y el director Israel Adrián Caetano presentaron en Venecia, en la sección Giornate delle Autore, su film "Francia", una visión intimista y (se afirma) atípica del mundo de la infancia.

Dos uruguayos que triunfan en Argentina, actriz y director unieron fuerzas en esta película que cuenta la historia de una pareja (Oreiro, Lautaro Delgado) que se separa pero a la que las circunstancias obligan a seguir conviviendo. Ella trabaja como mucama y él es un golpeador que al ser echado de su casa por su nueva pareja (Mónica Ayos) vuelve a la casa de su anterior mujer. Parte del asunto está contemplado desde la perspectiva de la pequeña hija de ambos, interpretada por Milagros Caetano, la hija del realizador. Inevitablemente, se plantea la interrogante de si esa familia podrá recomponerse.

Tanto Caetano como Oreiro querían hacer algo "distinto", y eso fue, según sus propias declaraciones, lo que los acercó. Tras sus comienzos más independientes (Pizza, birra, faso; Bolivia), sus incursiones en un cine "industrial" de buen nivel (Un oso rojo, Crónica de una fuga) y hasta sus interludios televisivos (Tumberos, Disputas), el director eligió hacer algo sencillo, "lo más sencillo que he hecho", insiste. "No van a salir diciendo `me rompió la cabeza`, no hago películas para eso. Con que guste alcanza y sobra", asegura el cineasta.

Cuando se le pregunta por el significado del título, Caetano explica que lo quiso corto, sintético y que al mismo tiempo poseyera un alcance metafórico que al principio el espectador no entiende y que luego va comprendiendo de a poco. El director explica también que no enviarla a Berlín ni a Cannes, sino reservarla para Venecia, fue también una decisión pensada. "Era un pálpito", sostiene. Cannes era demasiado arriesgado, y es una película que quiere cuidar. "Fue parida como Bolivia", agrega el cineasta: con muchas ganas de filmar, a pulmón, con pocos medios, equipos prestados y la ayuda de mucha gente.

El encuentro de Oreiro y Caetano tuvo, al principio, una intención diferente. El director pensaba en una película de terror, estaba casi en preproducción, pero finalmente no se dio. Y fue entonces ella quien propuso qué película harían.

Oreiro afirma estar "encantada" por el estilo de trabajo de Caetano con los actores. "Se limita a conversar sobre la vida", explica. Tuvo muchos encuentros con el director, pero no ensayaban el personaje. Hablaban de la vida de ella, de la de él, o buceaban en sus propias personas. La actriz agrega que Caetano es "un director diferente": trabaja "con el sentimiento de lo que pasa" y tiene muy claro lo que busca en las actuaciones.

La relación entre ambos parece haber funcionado adecuadamente, pues ya tienen planes para una nueva película que se rodará el año próximo año. Antes, sin embargo, encarnará a la esposa del pintor mexicano David Alfaro Siqueiros en un film dirigido por el argentino Héctor Olivera, y luego vendrá a Uruguay para hacer junto a la española Rossy de Palma Miss Tacuarembó, dirigida por el debutante Martín Sastre.

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