PERFIL

Los 90 años de Yoko Ono, una de las artistas más controvertidas (y al final reivindicada) del siglo XX

Este sábado, la artista japonesa celebra sus 90 años. A continuación, un repaso a su relación con John Lennon, su rol en "Imagine" y su inesperado éxito en la música electrónica

Yoko Ono. Foto: Matthew Placek
Yoko Ono.
Foto: Matthew Placek

Por Rodrigo Guerra
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"Con Yoko conocí el amor por primera vez. Antes de encontrarnos éramos dos mitades, pero juntos somos un todo”. Con estas palabras, John Lennon definía su romance con Yoko Ono, una de las artistas más controvertidas del siglo XX.

Desde que irrumpió en la vida del beatle en 1966, Ono, quien hoy cumple 90 años, fue objeto de una serie de críticas despiadadas, interpretaciones erróneas sobre su rol en el final de The Beatles y unos cuantos chistes sobre su aspecto y su forma de cantar. Aunque se la acusa de haberse entrometido en la banda de su esposo, Lennon fue, principalmente, protagonista de la obra de Ono, una artista vanguardista de cierto renombre a comienzos de los sesenta.

Eso se hizo evidente en 1968 con Two Virgins, el disco experimental de noise music que la pareja grabó la noche en que selló su romance. La indignación por la portada —que muestra a la pareja desnuda— fue el primer paso de una etapa sumamente transgresora que ya estaba en la obra de Ono. Lo mismo puede decirse de las ruedas de prensa en las que ambos se mostraban dentro de una bolsa de tela (Bagism), las protestas en una cama de hotel (Bed-In) y las actuaciones del exbeatle mientras Ono tejía con los ojos vendados.

A eso se le sumó el extraño pero interesante disco en vivo Live Peace In Toronto 1969. La cara A del vinilo tenía a Lennon interpretando clásicos del rock ‘n’ roll junto a leyendas como Eric Clapton y Alan White, mientras que en los 25 minutos de la cara B el grupo acompañaba a Yoko en un largo y angustioso grito de súplica por la paz. El shock que provocaba ese choque cultural —que en 1972 llegaría a su máxima expresión, cuando empezó a improvisar en medio de una actuación de Lennon y Chuck Berry— opacó la verdadera intención y redujo a Ono a un objeto de burla.

Ella, además, incentivó a Lennon a que se sumergiera en el lado más reivindicativo de su obra. Es difícil pensar en canciones como “Give Peace A Chance”, “Happy Xmas (The War Is Over)”, “Power To the People”, “Gimme Some Truth” y “Working Class Hero” e “Imagine” sin su influencia.

Si no hubiese sido por Grapefruit el libro de Ono de 1964, el mundo se habría perdido de escuchar “Imagine”, uno de los grandes himnos del siglo XX. “‘Imagine’ tendría que acreditarse como una canción Lennon/Ono, gran parte de la idea es de Yoko, pero por aquel entonces yo era un poco más egoísta, un poco más machista y así es como omití mencionar su contribución”, admitió el músico en 1980, justo 48 horas antes de ser asesinado.

El documental John & Yoko: Above Us Only Sky (disponible en Netflix), que muestra las sesiones de grabación del disco Imagine (1971) y el rol de Yoko en la creación del concepto, fue un paso interesante en su reivindicación. Sin embargo, el más importante quedó en manos de McCartney, cuando en 2012 declaró: “Ella no separó al grupo, no la pueden culpar por nada”. Asunto cerrado.

De cualquier manera, el legado de Yoko es más profundo que todo lo que rodea a Lennon. En los setenta, por ejemplo, se consagró como una de las referentes del movimiento feminista gracias a acciones como The Feminization of Society (1972), un artículo en el que escribía: “Debemos hacer un uso más positivo de las tendencias femeninas de la sociedad, algo que hasta ahora ha sido reprimido y descartado como algo dañino e irrelevante”.

Profundizó en esa idea con el disco conceptual Feeling the Space (1973), que incluía canciones como “Angry Young Woman”, “Men, Men, Men” y “Woman Power”. En esta última sacaba su lado más confrontativo: “¿Escuchaste hablar sobre la ley de selección? / Así es como lo haremos, / Permitimos que los hombres que quieran se unan a nosotros, el resto puede quedarse solo”.

Años después, en 2015, “Woman Power” se convertiría en un inesperado hit bailable cuando un remix la llevó al número seis de la lista Hot Dance Club de Billboard. Y es en ese terreno, el de la música electrónica, donde logró su mayor éxito. En 2001 comenzó a trabajar con DJs interesados en remixar su obra solista y, sorprendentemente, logró 13 números uno en esa lista. En 2016 Billboard la nombró la 16° artista dance más popular de la historia; Open Your Box (2007) recopila varios de esos éxitos.

Su discografía incluye varias joyas como Fly (1971), Double Fantasy (1980), Season Of Glass (1981) y Between My Head and the Sky (2009), pero el verdadero destaque en su carrera está en el terreno del arte conceptual.

Mucho antes de conocer a Lennon, la artista nacida en Tokyo y radicada en Nueva York desde los 20 años se había ganado una buena reputación en la escena; incluso en 1965 presentó, en el Carnegie Hall, Cut Piece, una performance que cuestionaba la manipulación y la violencia sobre el cuerpo de la mujer. Allí, Ono se sentaba en el piso con un largo vestido y unas tijeras en la mano; luego invitaba a los espectadores a que cortaran una parte de su ropa hasta quedar al borde de la desnudez. Entre sus obras se encuentran Wish Tree, un árbol de los deseos que recorrió el mundo —y que, desde hoy, tiene una versión online para celebrar a la cumpleañera—, y En trance, que llegó en 1998 llegó a exhibirse en el Museo Nacional de Artes Visuales.

Si de arte conceptual se trata, la portada de Season Of Glass, su primer disco tras el asesinato de Lennon, es una de las obras más representativos de su carrera. La imagen, tomada frente a una de las ventanas del edificio Dakota —su hogar con el exbeatle— muestra los lentes ensangrentados con los que murió su esposo, junto a un vaso con agua a medio llenar. “La música fue mi salvación”, escribe Ono en el sobre interno del disco que abre con “Goodbye Sadness”, una delicada plegaria donde repite: “Adiós, tristeza, / Ya no te necesito, / Adiós tristeza, ya no te aguanto”. Ser testigo silencioso de su lado más vulnerable es una experiencia conmovedora.

Hace tiempo que sus apariciones públicas son limitadas, pero sigue activa en Twitter. Entre sus mensajes diarios hay uno que resume su filosofía de vida: “Si seguís siendo creativo, vas a tener tanto amor por vos mismo, por la raza humana, por el planeta y por el universo que nunca vas a sentir que algo te golpeó”. Y es esa convicción la que, durante todos estos años, la mantuvo imperturbable.

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