HUGO GARCÍA ROBLES
El Departamento de Cultura de la Intendencia Municipal de Montevideo está desarrollando un plan de recitales que tienen como sede el Cabildo. Al margen de los programas con solistas vocales e instrumentales, Banda Municipal, Trío del Sur, Cuarteto Struny, intérpretes uruguayos y visitantes, vale la pena detenerse en el propio ámbito de esos acontecimientos.
Es verdad que la música vale por sí misma, pero el marco en el cual tiene lugar importa y mucho. No solamente por las condiciones materiales, acústicas, comodidad para el público y demás, también por la utilización de ámbitos que conciernen a la historia del país.
Desde el punto de vista arquitectónico los especialistas tendrán su opinión sobre el venerable edificio. Como todo visitante no es posible dejar de admirar la paulatina y fácil ascensión que proporcionan los escalones de la escalera, resuelta de tal modo que semeja, sin serlo, una rampa.
A partir de este acceso fácil para aquellos casos en los cuales se emplea la planta superior, habría que agregar la espléndida tradición que ha hecho de los espacios históricos, en todo el mundo, centros de vida artística.
Las catedrales e iglesias europeas y de las Américas, han dado testimonio de esta formidable fusión del presente vivo en recitales y conciertos, fusionados con el marco muchas veces imponente del entorno. Los ejemplos abundan: desde la Basílica de San Marcos en Venecia, donde desde los Gabrieli hasta hoy en día, se suceden los músicos en el ejercicio de su arte.
Otro tanto registra Nôtre Dame en París, las capillas de Roma, Santiago de Compostela en Galicia, las iglesias de cualquier lugar de Alemania que en las misas dominicales reciben la visita de grandes cantantes que participan del servicio religioso, vistiéndolo con el aporte del arte.
Fue una experiencia inolvidable para quien escribe tropezar, en el Barrio Gótico de Barcelona, con el ensayo de un conjunto de madrigalistas en el estupendo edificio de los Archivos de Aragón, del siglo XV. O bien el impresionante marco "noucentiste" del Palau de la Música Catalana en Barcelona. El contenido y el continente se casan en una sola operación de arte. Esto también sucede en los recitales del Cabildo montevideano.