Fue toda una noticia sin importar si se fue espectador directo del hecho: el miércoles pasado Mirtha Legrand reunió por primera vez en su mesa de almuerzos a dos de sus tres nietos, Juana e Ignacio Viale. Con una motivación muy especial, la conductora se lució como en sus mejores tiempos en un diálogo que empezó entre evocaciones familiares y derivó hacia anécdotas que la implicaban y que sus nietos se encargaron de desempolvar. Hubo espacio también para algunas noticias (se retrasó el casamiento de Juana con Gonzalo Valenzuela, por la enfermedad del hijo) y un golpe final de producción, cuando la hija de Chiquita, Marcela, la llamó y al poco tiempo se presentó detrás de un decorado con su hijo menor en brazos. "Con mis nietos no se metan", advirtió la abuela.