"¿La suisa de hamérica?"

MAURICIO RODRIGUEZ

En los últimos tiempos han desembarcado en Uruguay, y van camino a convertirse en el éxito que ya fueran en otros lugares del mundo, los programas televisivos basados en los mensajes de texto. Este "nuevo" fenómeno tiene, en realidad, varios años de creado y en muchos países ha resultado un negocio millonario (que es, justamente, lo que es, más allá de la "estética de diversión" que presenta).

Como sucede con tantas otras cosas, luego de recorrer los televisores del mundo, estos redituables espacios llegan a nuestras pantallas con cierto retraso. Pero, más allá del objetivo que persigan estos programas (recaudar y/o divertir) su irrupción en la grilla local ha puesto al descubierto un retraso aún mayor: las enormes carencias de sus interlocutores a la hora de escribir. Este tipo de programas da pie a un desfile de faltas de ortografía que desafía hasta la más resistente capacidad de asombro. Así, el estupefacto televidente puede ver cómo alguien le desea suerte a su amigo/a con un sentido "vamo arriva!", o cómo otro pretende conquistar a una joven escribiendo "vusco novia". Ni que hablar de los asesinatos que sufren los verbos terminados en "aba".

Es evidente que en algún momento de la historia educativa del país se desbarrancó la formación de las nuevas generaciones. Lo más preocupante es que una situación así no se revierte en pocos años. Menos aún si nada hace nada al respecto. Así planteado, aquel maravilloso libro del maestro Firpo, La mosca es un incesto, que recopiló los errores más usuales de los escolares en sus redacciones, bien puede ser visto como un texto premonitorio. Y quizás muchas de aquellas blancas palomitas, cuyas patinadas literarias se inmortalizaron en el libro, son las mismas que hoy, sentadas frente al televisor, cambiaron los cuadernos por los celulares, pero las carencias siguen allí. La diferencia radica en que en el libro de Firpo resultaban divertidas.

¿Encontraste un error?

Reportar

Te puede interesar