SERVICIO EXCLUSIVO "HOLLYWOOD WATCH" | THE NEW YORK TIMES | CINDY PEARLMAN
Domino Harvey era una mujer dura. Modelo de la Ford que se convirtió en cazadora de recompensas, podía hacer llorar a los hombres maduros que entregaba a las autoridades.
Pero Keira Knightley, que la personifica en la película Domino, no es nada dura. "Me gustaron todas las peleas y dar golpes, pero de todos modos llevaba a mi mamá al estudio", dice. "Me daba muchas tazas de café y me decía: `Estás bien, linda.` Eso era exactamente lo que necesitaba, pues yo estaba un poco sacada de onda".
Hollywood la llama continuamente, así que esta actriz inglesa de 20 años tiene todo el derecho a estar un poco nerviosa. "Yo esperaba llegar a este nivel del negocio en el que todo se pondría así de loco", dice. "¡Y puedo decir que mi sueño se ha hecho realidad!"
Llega a la suite de un hotel de Los Angeles para la entrevista disimulando un bostezo y bebiendo Red Bull. Tiene una larga, muy larga cabellera lacia y lleva una camiseta y pantalones beige. En la muñeca lleva un brazalete de la suerte que, dice, es una de sus más preciadas posesiones.
"Es la cadena del reloj de mi bisabuelo", explica, "con unos dijes de mi abuela. Incluso tengo un pirata y una espada pequeñas de la película La maldición del Perla Negra. Este brazalete es muy preciado para mí, porque es lo que me dejó mi abuela en su testamento."
Para el bostezo, tiene una buena disculpa: estuvo despierta hasta las 6:30 de la mañana, rodando las dos continuaciones de La maldición del Perla Negra. "No tengo un solo día libre hasta fin de año," dice con una mueca. "Es difícil ser popular."
Pero antes de que los cinéfilos puedan volver a ver a Knightley, Orlando Bloom y Johnny Depp en el mástil central, pueden verla como Domino Harvey en Domino (que en Uruguay llega directamente al Dvd sin haber pasado por las salas de estreno) y como Elizabeth Bennet en la aclamada Orgullo y prejuicio (que hasta hace pocos días se mantenía en cartelera).
matadora. Vagamente biográfica, Domino, de Tony Scott, presenta a Knightley como Harvey, hija del actor Laurence Harvey que dejó su vida como modelo en favor de la cacería de recompensas. La verdadera Harvey murió en junio, al parecer por sobredosis de droga, pero alcanzó a estar como asesora del film. "Me reuní con ella dos veces y tuvimos conversaciones muy buenas", recuerda Knightley. "También tuve ocasión de estudiar muchas horas de entrevistas que dio y montones de fotografías".
"Al final, hice mi propio personaje, que era en parte la verdadera Domino y en parte mi mejor amiga, Bonnie, que es una mujer muy fuerte", dice. "Tenía a las dos en mente cuando las cámaras empezaron a rodar".
"Fue muy trágico saber que murió la verdadera Domino", continúa. "No la llegué a conocer lo suficientemente bien como para comentar su vida, pero era una mujer que encarnaba la fuerza. Necesitamos más mujeres como ella en este mundo."
La película implicó muchas escenas de acción, pero Knightley, de complexión ligera, dice que se sintió muy a gusto.
"Cuando era chica, nunca quería actuar de mujer cuando hacía pequeñas obras con mis amigos", dice. "Yo siempre quería interpretar hombres."
Sin embargo, en una ocasión sí pidió un doble para Domino: Knightley, que se califica a sí misma como una "flaca sensual", pidió una "doble de trasero" para que la sustituyera en una sensual escena de danza.
"Había tres mujeres de pie, con el trasero hacia mí", dice Knightley riendo. "Vaya momento surrealista. ¡Literalmente estaba eligiendo al mejor trasero del montón!"
Y no, no fue por timidez. Delgada o no, Knightley ha estado haciendo escenas de desnudo desde En lo profundo (2001), cuando tenía 16 años. "He hecho bastantes escenas de amor con el pecho desnudo", dice desenfadadamente. "Siempre me estoy quitando la ropa. Me temo que soy europea: no tengo ningún problema con el desnudo en la pantalla. De hecho, es muy liberador".
desnuda. "Cuando me pidieron que lo hiciera en Domino, pensé: "Bueno, nunca me he quitado la ropa en el desierto. Ya podré tachar eso de mi lista." Las escenas de desnudo no caben en Orgullo y prejuicio, que rodó simultáneamente a Domino. Knightley hizo malabares con los dos papeles, rodando la primera con una peluca de época, que se ponía sobre la cabeza rasurada que usaba en Domino.
"Fue muy tonto hacer las dos al mismo tiempo", reconoce Knightley. "Vaya que fue extenuante. Orgullo fue mi primer papel como actriz principal. Estoy en todas las escenas de esa película. Durante mis cuatro días libres tenía que prepararme para Domino. De hecho, el resto de los actores rodaron Domino tres semanas antes de que yo pudiera llegar."
En Orgullo y prejuicio, ella interpreta a Elizabeth Bennet, al lado del personaje de Mr. Darcy de Matthew MacFayden, en una adaptación más de la novela de Jane Austen, estelarizada también por Judi Dench y Donald Sutherland. "Me gustaría poder decir que me he enamorado de todos los personajes que he interpretado", dice Knightley, "pero no sería cierto. Pero sí es cierto que me enamoré de éste ... Lo único que puedo decir es que es una película muy hermosa y que estoy orgullosa de ella. Reto a cualquiera a que no le guste."
Hija del actor Will Knightley y de la dramaturga Sharman Macdonald, Knightley debutó como actriz en la serie de la televisión británica Royal Celebration en 1993, e incursionó por primera vez en el cine con A Village Affair (1994). Aunque tuvo un breve papel en Star Wars: Episodio 1. La amenaza fantasma (1999), fue su actuación como la hombruna Jules, en el sorpresivo éxito Jugando con el destino (2002) la que realmente la conectó con el público estadounidense. Eso la llevó a filmar La maldición del Perla Negra, Realmente amor (2003), Rey Arturo (2004) y The Jacket (2005).
Estas dos últimas fueron menos glamorosas y, efectivamente, Knightley no destaca particularmente por proyectar una imagen de estrella del cine.
"Fui bendecida con muchas inseguridades", admite la joven actriz. "Necesito mis inseguridades porque me ayudan a actuar. No creo que sea interesante la perfección. Son las imperfecciones lo que nos hace perfectas".
"No quiero verme fantástica todo el tiempo", continúa. "Si alguna vez me veo muy, muy mal, eso es bueno. Sólo soy un lienzo... necesito que me moldeen."
Solitaria
Knightley se separó recientemente de su novio, el modelo Jamie Dornan, y vive sola en un departamento de Londres. "No tengo ningún control sobre lo que dice la prensa de mi vida personal", dice, "pero nunca voy a hablar de eso. He trazado una línea muy clara entre mi vida personal y profesional."
Tampoco le gusta la idea de ser un ejemplo para las jovencitas. "Se me hace ridícula la idea de tener como modelo a una chica de 20 años", dice. "Yo me equivoco. Y me equivoco simplemente porque así aprendo y maduro".
Estilo
"No creo que sea interesante la perfección. Las imperfecciones son lo que nos hacen perfectas"