SEBASTIÁN ELCANO
El destino azaroso de Hemingway no conoció fronteras. No esquivó peligros ni placeres: cazador, torero a ratos, estupendo escritor, periodista arriesgado y gastrónomo. En "El Callejón de la Ternera", mesón de Madrid, en los alrededores de la Plaza del Callao, Hemingway estaba presente en fotos y en la mesa con su nombre en bronce.
Carlos Martínez y Jorge Cruz, padres de la idea, acertaron al llamar así su nuevo restaurante. Un paraíso que pone frente al comensal la postal única de la costa en la zona de Plaza Virgilio. Terraza abierta al cielo en el piso superior y salón con cristales que dejan ver el espectáculo único de ese tramo de la rambla. Las mesas de "Hemingway" son el puente de mando de una nave atracada en Punta Gorda.
Sebastián y Guillermo se dejaron mecer por las burbujas del Chandon, que no está mal para una elaboración Charmat. Iniciaron su itinerario con Aros de calamar rebozados, perfectos: tiernos con el rebozo crocante, sin asomo de aceite. Unas Berenjenas a la Parmesana de igual nivel, en cocción "al dente" y queso cremoso que evitaba sensatamente la socorrida Mozzarella. Finalmente, lo que la carta llama Risotto con mariscos, en realidad un arroz a la española, excelente, con el arroz suelto (el "risotto" es cremoso) mientras que los tropiezos de pulpo, camarones y mejillones, turgentes y vivos. Tanta delicia tuvo su broche en la Omelette Surprise que prepara Patricia, sin reproches, salvo que servido en porciones que vienen del frío, no cumple con la sorpresa de estar caliente por fuera. Estupenda "omelette" sin "surprise".
El servicio del local es milagroso y eficaz. Desde la "hostess" Vanesa que recibe como reina de la simpatía, cada uno de los camareros, Ivo y Javier, rápidos y enterados de lo que sirven. Los comensales de la tercera edad, como Sebastián, deben subir por la escalera de la rambla, más dócil que la que baja por detrás, desde la Plaza Virgilio. Aunque el camino es arduo, la cocina del chef Víctor Gutiérrez y el paisaje merecen el esfuerzo.
Restaurante "Hemingway", Rambla R. de México 5535, teléfono 600 01 21. Imprescindible reservar. Ofrece desayuno y hora del té.
Lahusen Gewürztraminer. En el 2004, Los Cerros de San Juan celebró sus 150 años, con el Gewürztraminer Lahusen, apellido de la familia alemana fundadora. Se trata de una de las variedades de Alsacia, donde origina vinos famosos, a veces con cosechas tardías de larga guarda. Por su parte la cosecha 2007 del Lahusen posee color oro pálido, con reflejos acerados. El intenso aroma es floral en el ataque (rosas) luego frutal (guayaba, membrillo) y especiado. Sabor seco, muy armónico, denso, untuoso, deliciosamente frutal con acidez prolongada en el final sostenido. Vino excepcional como aperitivo y platos de curry.
"Gewürztraminer" Lahusen 2007, Grado: 13,5%, Bodega Los Cerros de San Juan, Precio $ 129 (Las Croabas, 708 51 44).