La heroína del cine romántico: Meg Ryan

El próximo viernes se estrena "Todo sobre las mujeres"

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GUILLERMO ZAPIOLA

Meg Ryan tiene un papel importante, pero en la película está rodeada por colegas famosas. De hecho hay un impresionante elenco femenino en "Todo sobre las mujeres", película dirigida por Dianne English que se estrena el viernes.

Hay que reconocer que los productores (entre ellos, Mick Jagger) se esmeraron. El elenco incluye a Annette Bening, Candice Bergen, Carrie Fisher, Cloris Leachman, Eva Mendes, Debra Messing, Bette Midler, Jada Pinkett Smith y Meg Ryan, entre varias otras. La directora y libretista Diane English reconoce que reunir ese elenco fue "una tarea titánica".

Es que tenían que competir con una leyenda. De hecho, Todo sobre las mujeres es una nueva versión del clásico de George Cukor The Women (1939) sobre un grupo de mujeres adineradas que se reúnen en un salón de belleza, y sus complicadas relaciones con los hombres y entre sí. Basada en una pieza teatral de Clare Boothe Luce, el libreto del film de 1939 (que en el Uruguay se llamó, sensatamente, Mujeres) había sido adaptado al cine por Anita Loos, Jane Murfin y (aunque no figure en los créditos) F. Scott Fitzgerald. La nueva versión fue libretada por la propia directora Diane English.

MODERNIZACIÓN. Ambas versiones comparten un rasgo infrecuente en el cine de Holly-wood: contar con un elenco exclusivamente femenino. Los hombres son una referencia en el diálogo, o una voz en el teléfono, pero las mujeres ocupan la pantalla. De hecho, el episodio determinante de toda la acción es la aventura que el marido de una de las protagonistas mantiene con una empleada de la sección perfumería del salón que sirve de decorado privilegiado del asunto, y el modo como esa actitud afecta no solamente a la esposa del infiel sino también a las otras damas de la historia.

Como en la libanesa Caramel o en Sex and the City, el verdadero tema es la amistad entre las mujeres, el juego de complicidades que se establece entre ese grupo de damas y el apoyo mutuo ante una adversidad sentimental.

Y qué mujeres, por cierto. La versión original reunía a prácticamente todas las actrices de primera línea que Metro-Goldwyn-Mayer tenía en ese momento bajo contrato (Norma Shearer, Joan Crawford, Rosalind Russell, Paulette Goddard, Joan Fontaine, Ruth Hussey, Virginia Grey y hasta la chismógrafa Hedda Hopper) bajo las órdenes de Cukor, el mejor director de intérpretes femeninas de la historia del cine norteamericano. Había que competir con ese antecedente.

En el caso concreto de Meg Ryan, la película le ofrecía la oportunidad de un regreso por la "puerta grande", luego de algunos años de eclipse. Su papel es el de Mary Haynes, una mujer presuntamente moderna y triunfadora que debe enfrentar de pronto la realidad de la infidelidad de su esposo y la traición de su mejor amiga. Sus otras amigas, las verdaderas, la ayudarán a enfrentar el trance.

Curiosamente, a Ryan no le gusta demasiado la versión original de George Cukor. Está convencida de que creó una imagen terrible de las mujeres, como si fueran brujas. En su opinión, la nueva versión ofrece otras perspectivas, la da a los personajes más oportunidades y pueden maniobrar en otras direcciones.

Cuando alguien le preguntó cómo reaccionaría en la vida real si le sucediera algo parecido a lo que le ocurre a su personaje en la película, Ryan admite que "cada caso es diferente". Pero cree entender al personaje. "Ella trata de ser perfecta y es evidente que no lo es", razona. También reconoce que ella misma ha tenido que reexaminar situaciones en su vida, y entender que tenía parte de la culpa en lo que le estaba sucediendo.

Aunque no cree que todos los maridos (ni todas las esposas) sean infieles, la actriz está convencida de que la infidelidad está bastante extendida, y que no resulta fácil perdonar, olvidar el pasado y reconstruir la confianza que se ha perdido. Ella misma tiene a sus espaldas un matrimonio que el viento se llevó, y no se manifiesta muy entusiasta de reintentarlo. "Si me caso será porque he encontrado a la persona adecuada y estoy enamorada", dice, pero el tema no parece estar entre sus prioridades. Sin embargo, necesita de una vida familiar. Adoptó una niña a la que define como "un alma misteriosa", le encanta que se lleve bien con su propio hijo, y opina que adoptar es un acto más deliberado que embarazarse.

ADAPTACIONES. A sus 47 años, Ryan expresa el habitual fastidio de las actrices de su edad acerca de los papeles que Hollywood les ofrece (o no). Está convencida de que no puede hacer indefinidamente comedias románticas (el género en el que mal que le pese ha obtenido sus mejores éxitos), pero por otra parte es en eso en lo que la gente quiere verla: no le fue muy bien cuando incursionó en la aventura (Prueba de vida, 2000) o el drama erótico (En carne viva, 2003).

Quizá sea por eso que se siente satisfecha con el papel que ha interpretado inmediatamente después de Todo sobre las mujeres. Se trata de Serious Moonlight, una película de bajo presupuesto, que, una vez más, tiene que ver con el engaño y la infidelidad. Escrita por Adrienne Shelly y dirigida por Cheryl Hines, Ryan la describe como una comedia, aunque tenga su dosis de terror. La situación básica, por lo menos, juega en la frontera entre lo divertido y lo inquietante. Ryan descubre que su marido Timothy Hutton ha decidido abandonarla, y se niega a aceptar la situación. Entonces decide secuestrar al marido: lo pega con cinta aisladora en el cuarto de baño de su casa, y se pasa toda la película intentando convencerlo de que no la deje. Prácticamente toda la acción transcurre en ese decorado mínimo. "Obviamente, mi personaje no está muy bien desde un punto de vista psicológico", comenta.

Cuatro famosos pasos en nombre del amor

Cuando Harry conoció a Sally

1989

Un romance complicado (e incumplido) que se alargaba a través de los años. Quizás es el papel más recordado de Ryan. La escena del falso orgasmo en el restaurante es de antología.

Tienes un e-mail

1998

Otra `remake`, para el caso del clásico El bazar de las sorpresas de Ernst Lubitsch, con el inconveniente de tener a Tom Hanks en lugar de James Stewart. Ryan era un simpático reemplazo de Margaret Sullavan.

Kate y Leopoldo

2001

Romance fantástico asentado sobre varias complicaciones temporales. La protagonista vive en el siglo actual, pero una curva temporal la vincula con un galán (Jackman) de hace más de cien años.

El nuevo novio de mi mamá

2008

Comedia romántica con un elemento de espionaje. Un joven agente del FBI debe vigilar a su propia madre (Ryan), cuyo nuevo novio es acaso un espía. Ryan ya no es "pimpollo" sino una madre cuarentona.

Cineasta de perfil feminista

Dianne English no es no es por cierto una novata en eso de presentar protagonistas femeninas activas y empeñadas en abrirse camino. Ha sido productora y libretista de varias series de televisión, siendo la más famosa de ellas Murphy Brown (1988-1998), un programa en el que Candice Bergen (quien reaparece en Todo sobre las mujeres) interpretaba a una periodista que debía pelear para combinar su vida personal con sus obligaciones profesionales. En 1992, Murphy Brown se transformó en centro de debate político cuando la protagonista decidía convertirse en madre soltera.

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