Esta noche la Comedia Nacional dará a conocer su tercer estreno de la temporada. Se trata de "Clandestina", que con idea, texto y dirección de Marianella Morena se podrá ver de viernes a domingos en la Sala Zavala Muniz.
La propuesta aborda la sexualidad desde el ángulo de la prostitución, en clave crítica e intimista, con un elenco exclusivamente femenino, integrado por Alejandra Wolf, Elisa Contreras, Isabel Legarra, Cristina Machado, Catherina Pascale, Claudia Rossi y, como actriz invitada, Sofía Espinosa. El tema de la obra, sin embargo, dio muchas vueltas antes de llegar a lo que es hoy.
En principio la compañía oficial le pidió a la directora un texto y una obra vinculada en algún aspecto con el Bicentenario. Morena estudió el asunto y prefirió dejar de lado el protagonismo de los grandes personajes históricos, para centrarse en un tema que atravesara distintos períodos históricos y diversos momentos del Uruguay.
Finalmente la artista decidió trabajar sobre la prostitución, en dos tiempos históricos: 1920 y el siglo XXI, para dar cuenta de dos dinámicas. La primera, cuando al Uruguay llegaban prostitutas de Europa. Y hoy, cuando predominan los casos inversos. Sin embargo, como explicó la directora a El País, la obra no solamente trata de la prostitución, sino también de la sexualidad en general. Y más que dejar asentado un juicio de valor, la intención es arrojar una mirada, o más de una.
Aunque la pesquisa previa abarcó bibliografía (por ejemplo, los libros de Ivette Trochón) e investigaciones directas con meretrices, el texto resultante es obviamente ficcional, un gran monólogo que se reparte entre todas las actrices, lo que no significa que en el espectáculo no haya diálogos. "La idea es exponer un poco la intimidad de ellas, y que el espectador se sienta como un voyeur. También jugar mucho entre lo público y lo privado", afirmó la directora, quien explica que más que ir hacia la composición de personajes, creó un único personaje (Ana), que se abre y fragmenta en varias voces.
La escritura del texto fue trabajada en distintos niveles, sin esquivar lo poético, ni tampoco detalles de gran realismo y cotidianidad. Es que también los aspectos diarios, o domésticos, de las prostitutas buscan ser llevados a escena. En ese sentido, el uso frontal de la Sala Zavala Muniz permitirá gran cercanía entre el espectador y las actrices.
El espacio escénico fue diseñado por Paula Villalba y Martín Blanchet, y trabajó la sala como un amplio rectángulo despojado, con las luces (también de Blanchet) jugando sobre el espacio y los personajes. El vestuario, de Paula Villalba, tiene elementos de suma sensualidad, mientras que el ambiente se completa con la composición musical de Álvaro Pérez.
Según adelantó la directora, otros matices fueron atendidos en la puesta en escena, como las sensaciones de humedad, los perfumes y los olores. Más en profundidad, se buscó plasmar muchas conductas sexuales se repiten mientras pasan los tiempos históricos.
Clandestina va viernes y sábados a las 21 horas y domingos a las 19 horas. Localidades: $ 90.
Mirada desde lo marginal
"En el marco del Bicentenario, cuando nos preguntamos qué es mirar nuestro pasado, desde dónde se lo mira (si desde el frente, desde el fondo, desde los protagonistas o los periféricos y marginales), la sexualidad y su implicancia en nuestra sociedad no es menor a la hora de comprendernos como libres o reprimidos, o personas capaces de habilitar los sentimientos como algo saludable", explica Marianella Morena.
"Hablar de las mujeres que dominaron la sexualidad de los uruguayos en una franja importante de tiempo significa hablar de la relatividad del poder, que depende de dónde se lo ubique o legitime", agrega la directora.
"Este trabajo escénico es una ficción alimentada por hechos reales, no es un documental ni una reconstrucción histórica. Es una reflexión que intenta acercarse a la temperatura última de la carne", remata la directora y escritora uruguaya.