"En el siglo XVII, las mujeres no tenían ningún derecho", dice Milla Jovovich exhalando un largo suspiro. "No podían salir de la casa solas. No podían tener propiedades. No podían tener su propio dinero. No podían hacer nada``.
Como una de las principales heroínas de acción en Hollywood, a través de su trabajo en películas como Resident Evil (2002) y sus tres continuaciones, Jovovich no es una mujer que acepte tales restricciones, ni siquiera en una película basada en la obra clásica de Alexandre Dumas, situada en el siglo XVII, Los tres mosqueteros. En esta nueva versión cinematográfica, Jovovich aparece como la malvada Milady de Winter.
Sin embargo, incluso a sus 12 años, cuando leyó por primera vez el libro, Jovovich pudo ver que Milady de Winter tampoco era de las que aceptan limitaciones.
"Lo único que pude pensar fue `¡Caramba!```, recuerda la actriz. "Milady es genial``.
Jovovich está hablando por teléfono desde Londres, donde se encuentra en gira de prensa para promover Los tres mosqueteros, película dirigida por Paul W. S. Anderson. Además de Jovovich veremos a Luke Evans, Matthew Macfadyen y Ray Stevenson como los mosqueteros Aramis, Athos y Porthos, así como a Logan Lerman, en el papel del ingenuo joven D`Artagnan. Orlando Bloom interpreta al duque de Buckingham y Christoph Waltz es el intrigante cardenal Richelieu.
"Para mí, Milady es una mujer de misterio", señala la actriz de 35 años de edad. "Nadie sabe con exactitud cuál va a ser su siguiente paso. Les pega un buen susto a los muchachos. Definitivamente, yo me identifiqué más con ella que con los mosqueteros, aún de niña".
"No con los asesinatos, por supuesto, pero siempre tuve la sensación de que ella era como cualquier mujer profesional y astuta que yo conociera, aunque atrapada en una época que no era la suya``.
Jovovich ve un poco de sí misma en el personaje de Milady de Winter.
"Las dos somos maniáticas del trabajo", explica, "y a lo largo de casi toda nuestra vida, hemos sacrificado las relaciones por el trabajo".
La actriz no tuvo dificultades para convencer al director Anderson de que ella era la indicada para ese papel. Los dos han sido pareja desde que hicieron juntos Resident Evil. Han estado casados desde hace dos años y son padres de Ever, su hija de 3 años de edad.
"Creo que nunca le había revelado a Paul mis sentimientos por Milady", afirma Jovovich, "pero él siempre ha conocido mi inclinación por la historia europea``.
Jovovich ya había llevado el feminismo a una saga de época, cuando interpretó a Juana de Arco, la santa guerrera del siglo XV en 1999. Esta vez, empero, ella no se calzó la armadura de Juana sino que tuvo que hacer todas sus proezas físicas en los atuendos femeninos del siglo XVII, con todo y sus voluminosos vestidos, complicados peinados y un corsé.
"Por lo general, en las películas de época, las chicas que pelean acaban haciéndolo en ropas masculinas", asegura. "Pero yo quería que la muchacha de los cuadros de Van Dyck cobrara vida y saliera a partirle la cara a más de uno. Nunca se ha visto eso en la pantalla".
"Claro, no me di cuenta en lo que me estaba metiendo", continúa. "En teoría parecía sensacional, pero en la práctica fue más bien cosa de: `¡Oh, Dios mío, me quiero morir!```
Jovovich descubrió muy pronto que los vestidos del siglo XVII no estaban diseñados para ningún tipo de acción.
"Estaban destinados a criar mujeres dóciles", afirma. "Las mangas estaban cortadas de tal modo que no se podían alzar los brazos. Los corsés apretaban tanto como tornillo de carpintero, y las faldas eran tan pesadas que no se podía correr. Me sentí como uno de esos perritos pekineses, criados para estar siempre en el regazo: tienen las patas tan cortas que no pueden correr para ningún lado``.
Pero gracias a la magia del cine, Jovovich tuvo más flexibilidad que las mujeres del siglo XVII de la vida real.
"Pudimos aligerar la falda quitándole todas las crinolinas", explica. "Eso hizo que el peso se redujera de 13 a 7 kilos. Pero el corsé seguía igual. Aunque yo no realizara ninguna acción, al final del día me sentía agotada por tener apretados todos los órganos internos``.
No es que se esté quejando. Jovovich se enorgullece de ser una mula de carga y se abstiene de cualquier gesto de "prima donna".
"Lo único que mantenía elevada mi confianza, además de mi hija, era el hecho de que jamás he faltado a un día de trabajo", revela. "No se puede tener confianza si no le ponemos esfuerzo. La disciplina que mis padres me enseñaron de chica me ha dado muy buenos resultados".
"Yo me siento muy agradecida", agrega, "y espero que pueda imbuirle eso a mi hija. De por sí es intimidante educar a una niña nacida y criada en Beverly Hills. Tenemos que hacer algunos viajes en serio a países del Tercer Mundo y vivir ahí más de unos cuantos meses para que ella se dé cuenta de la realidad".
Luego de Los tres mosqueteros y de la nueva película de la saga de los zombies asesinos en Resident Evil, Jovovich piensa bajar el ritmo por un tiempo.
"Quiero que mi esposo tome las riendas como sostén principal de la familia", indica. "Quiero tener otro hijo y quiero dedicarme a llevar a mi hija a la escuela, recogerla y a tomar clases con ella".
No le importaría trabajar también un poco, por supuesto.
"Me encantaría tener un papel de invitada en The Office o en 30 Rock", revela Jovovich. "Esos son algunos de mis programas preferidos".
Tampoco quiere cerrarle la puerta a la acción en la pantalla grande.
"Creo que todavía tengo algunas películas por hacer", afirma la actriz.
Entonces, ¿qué tan ruda es ella en la vida real? Bastante ruda, al parecer.
"No creo que pudiera sacar a un intruso de mi casa", afirma Jovovich, "pero creo que en el piso habría sangre y ADN por toda la casa. Quizá me matarían, pero no se saldrían con la suya".
La modelo que llegó a heroína de acción
Jovovich empezó a modelar a los diez años, y poco después fue seleccionada por el fotógrafo de modas Richard Avedon para que participara en una campaña publicitaria. A eso le siguieron trabajos de actuación, empezando con papeles pequeños en el cine, en películas como Seducción de dos lunas(1988), Regreso a la laguna azul (1991), Chaplin (1992) y Rebeldes y confundidos (1993). Sin embargo, su gran oportunidad le vino con El quinto elemento (1997), donde demostró su potencial como heroína de acción. Esa película, a su vez, la llevó a Juana de Arco.
Desde entonces, Jovovich ha alternado aventuras de gran presupuesto con films independientes más reflexivos, como Stone (2010) y Dirty Girl, actualmente en cartelera. A continuación vendrán otras dos películas pequeñas: Bringing Up Bobby y Lucky Trouble. Después de eso, regresará al futuro: Anderson y ella pasarán varios meses en Toronto rodando Resident Evil: Retribution, en la que retoma su papel de Alice, heroína de acción.
"Hay personajes que regresan aunque se supone que estaban muertos", dice Jovovich. "Habrá una gran pelea entre Jill Valentine (Sienna Guillory) y Alice. También se armará una gran persecución en auto por todo Moscú, en la que conducimos un Rolls Royce arreglado, con luces de neón".