El héroe de la máscara es un gran patriota

| "La leyenda del Zorro" suma acción con paso de comedia para subrayar la diversión

HEROE. Una espada, un látigo y su ingenio: el Zorro no necesita de la tecnología digital. 200x140
HEROE. Una espada, un látigo y su ingenio: el Zorro no necesita de la tecnología digital.

GUILLERMO ZAPIOLA

Vuelve el Zorro, y convertido en leyenda. Hoy se estrena en Montevideo el film titulado justamente La leyenda del Zorro, y protagonizado por los mismos Antonio Banderas y Catherine Zeta-Jones que asomaran en la anterior La máscara del Zorro que también dirigiera Martin Campbell.

Como recordarán quienes vieron el film anterior, Banderas no es el Zorro original sino un discípulo, que fuera entrenado por su maestro Diego de la Vega (Anthony Hopkins) para prolongar la tradición del enmascarado desfacedor de entuertos. En esta nueva película Hopkins ha desaparecido ya, el matrimonio de Banderas con la hermosa Catherine Zeta-Jones parece tener problemas, y el trasfondo político también ha sufrido modificaciones. California, antes española y luego mexicana, se ha convertido en parte de la Unión Americana (el Zorro ha votado en favor de la anexión) y no todo el mundo está conforme. Una organización tradicionalista conspira para que las cosas vuelvan a ser como antes y nuestro justiciero debera desenvainar la espada una vez más para poner las cosas en su sitio.

ANTECEDENTES. El Zorro nació como personaje de ficción en 1919, en la novela pulp La maldición de Capistrano, escrita por Johnston McCulley, y conoció una casi inmediata versión cinematográfica a cargo del acrobático Douglas Fairbanks (La marca del Zorro, 1920, director Fred Niblo). Fue resucitado en 1941 por Rouben Mamoulian en otro film del mismo título que protagonizó Tyrone Power, conoció la previsible descendencia de hijos y sobrinos, se convirtió en una serie de televisión de Disney protagonizada por Guy Williams y llegó al cómic, al dibujo animado y al cine europeo, en este último caso con Alain Delon detrás de la máscara. Cuando el mismo equipo de producción que ahora ofrece La leyenda del Zorro decidió resucitar al personaje en La máscara del Zorro procedió empero a una actualización: su protagonista no sería el ya veterano Don Diego (Hopkins) sino un discípulo entrenado por éste, lo que permitía por un lado avanzar en el tiempo (ahora la acción no se ubicaba en el Los Angeles colonial sino en el México de la dictadura de Santa Anna), y por otro reforzar el carácter de "bandido popular" del héroe, que era convertido en un ficticio hermano del histórico Joaquín Murrieta, el célebre Robin Hood californiano.

La acción de La leyenda del Zorro retoma la historia diez años después de donde la dejara la película anterior. Banderas y Zeta-Jones tienen un hijo de diez años que nunca ve a su padre, y que desearía que éste fuera "heroico como el Zorro", sin saber que se tratan de la misma persona. Pero la recién inaugurada democracia californiana peligra, y el Zorro deberá cabalgar de nuevo.

El director Martin Campbell, quien hiciera también GoldenEye (la primera película de James Bond con Pierce Brosnan), ha explicado por qué le gusta el Zorro: "Protege a la gente común, lo que no muchos héroes anteriores a él hicieron. Realmente es un hombre que trabaja para la gente. No tiene poderes o artefactos especiales, solamente una espada, un látigo y su ingenio. Hay muchas cosas extraordinarias que hace con la utilería, pero en último término es un hombre de carne y hueso, no un personaje digital como muchos de los superhéroes actuales".

SECUELA. Una de las productoras, Laurie MacDonald, sostiene que "uno de los retos de crear una nueva aventura era que habíamos casado a los protagonistas al final de la otra película", y agrega: "Los retomamos una década más tarde, felizmente casados pero con algunos problemas entre ellos, los suficientes para causar una separación. A partir de ahí, la historia del compromiso del Zorro y Elena crece y se profundiza de forma dramática".

Pese a esas últimas palabras, básicamente no se trata de un drama sino, sobre todo, de una comedia salpicada de aventura. Ese fue uno de los aspectos que más atrajo a Banderas: "Había comedia, la cual es esencial para este tipo de película, un diálogo bien desarrollado y mucha aventura. Sabiendo que Martin y mucha de la gente que había trabajado en la otra película regresarían, supe que iba a ser algo emocionante". Una vez más, Steven Spielberg es uno de los productores ejecutivos, lo cual puede marcar ciertamente el tono de toda la empresa.

Un actor que disfruta con su personaje

Antonio Banderas reconoce que interpretar al Zorro le ha valido heridas, raspones y dolores de piernas y brazos. Y para peor, tiene siete años más que en la película anterior. De todos modos le encanta. El actor bromea al respecto: "Como soy un loco español con la cabeza ardiente, quería hacer todo lo que tenían que hacer mis dobles. Entonces, para poder hacerlo teníamos que tener cerca a la compañía de seguros".

Banderas añade: "Era un lío cada vez que brincaba de un puente o me colgaba de un cable en una grúa a cien metros de altura, o brincar de una ventana y otras cosas. Pero si no lo hago, cuando veo la película me siento un fraude, y eso no me gusta. Prefiero tomar ciertos riesgos y supongo que cuanto tenga 80 años, si es que llego a los 80, podré mirar atrás y decir: ‘yo hice eso’, y me sentiré muy feliz". El actor sostiene que se trató de un trabajo importante para él. "Adoro al Zorro, la persona, desde que era niño, mucho antes de tener siguiera la posibilidad de hacerlo. Por eso, cuando Steven Spielberg se me acercó en los premios Oscar, creo que fue en 1994, y me dijo ‘¿conoces al Zorro?’, fue como ‘sí, conozco el personaje del Zorro...’ Y luego me dijo: ‘bueno, ¿te gustaría hacerlo?’ Le contesté que por supuesto que sí. Y la forma en que enfocamos el personaje fue también muy importante para mí. No quería que fuera completamente perfecto siempre, eso me pareció interesante. Pero lo maravilloso de la primera película es que él ni siquiera es Zorro para empezar, Zorro es Anthony Hopkins, y él tiene que ganárselo. Lo hicimos torpe y extraño, un hombre que fallaba frente al público todo el tiempo, de esa manera lo humanizamos y creo que así lo acercamos al público, era de alguna manera como un desvalido. Fue como si uno de ellos se convirtiera en Zorro, y me encantaron todos esos percances por los que atraviesa, era un poco de comedia y eso me gusta".

A Banderas le gusta igualmente el libreto de la nueva película: "Cuando tuve el guión leí hasta la página diez y vi que el Zorro se divorciaba de su esposa. Me dije a mí mismo ‘esto suena bien, va a llevarlo hacia el tequila’. Ya sabes, se emborracha porque está devastado por perder a su mujer, y así no es Zorro todo el tiempo. Estábamos de vuelta en eso que tuvimos en la primera película, y que temí se perdería en la segunda. Para ser honesto, esa es la parte que más disfruto. Verdaderamente disfruto representar al Zorro sin máscara. Es verdad. La otra parte es demasiado agotadora".

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