El mundo del cine está de luto en Italia al fallecer el productor Carlo Ponti. Fue artífice de películas como Doctor Zhivago y el que descubrió a la actriz Sophia Loren, con quien compartió su vida sentimental durante cincuenta años.
Ponti murió a los 94 años en un hospital de la ciudad suiza de Ginebra, donde había ingresado hace diez días aquejado de una afección pulmonar. En el momento de morir, estaba rodeado de su esposa, y sus hijos Carlo y Eduardo.
Nacido en Magenta, en la norteña ciudad de Milán, el 11 de diciembre de 1912, Ponti estudió Derecho y ejerció tres años como abogado hasta que sintió la llamada del cine y en 1940 comenzó su carrera como productor.
Un año más tarde salía a las salas la primera película con su nombre como productor: Piccolo mondo Antico, del director Mario Soldati y la actriz Alida Valli. Continuó su labor hasta que a principios de los cincuenta se asoció con otro de los grandes productores nacionales, Dino de Laurentiis.
Ambos abrieron el camino para las películas italianas más ambiciosas del momento y con los directores de más renombre: Su gran amor, de Roberto Rosellini, o La Strada, de Federico Fellini.
Napolitana. Hacia 1954 descubre a Sophia Loren. Fue cuando él y el director Vittorio de Sica eligieron a la joven napolitana, de 19 años, para protagonizar El oro de Nápoles. A partir de ahí su vida personal y profesional se fundieron. Pero su matrimonio con la actriz, 22 años más joven que él, era imposible en Italia porque Ponti estaba casado y no podía obtener el divorcio. Esa situación hizo que ambos se marcharan a Francia.
Con el traslado, Ponti llevó consigo sus negocios de producción, después de que su colaboración con Laurentiis se hubiera deshecho en 1955 tras La guerra y la paz, de King Vidor, y sus desencuentros por Ulises, de Mario Camerini.
En 1961 llegó su producción Dos mujeres, en la que Sophia Loren ganó el Oscar al interpretar el papel de Cesira, para el que el escritor Alberto Moravia había pensado en Anna Magnani, según ha recordado el director de cine y teatro Franco Zeffirelli. Fue la primera vez que una actriz que no hablaba inglés conseguía el galardón de la Academia de Hollywood.
Hace apenas cuatro años, el propio Ponti consideró en una entrevista que Magnani era "la número uno" de las actrices italianas, mientras Loren era "la número dos", pero ambos habían tenido un desacuerdo y el productor no la quiso en la película.
Ponti no fue sólo quien descubrió a Sophia Loren, también -según le gustaba contar- llevó al cine a Toto y a Alida Valli, muerta en abril pasado.
La carrera de Ponti alcanzó su cima en la década de los `60 cuando, además de Dos mujeres, produjo Doctor Zhivago, de David Lean, que obtuvo seis Oscar, y Blow up y Zabriskie Point, ambas de Michelangelo Antonioni. En años siguientes estuvo detrás de otros films de gran importancia, como El pasajero (Antonioni) y Sucios, feos y malos de Ettore Scola.
Su actividad continuó hasta 1990 cuando produjo la serie de televisión Sabato, domenica, lunedi, de Lina Wertmüller, y 1998 cuando se alió con su hijo Edouardo en Liv.
En total, más de ciento cincuenta películas cuentan con su nombre en los créditos, alguna de ellas tan polémica como Masacre en Roma, de George P. Cosmatos, que le valió en 1975 una demanda por difamación a la persona del Papa Pío XII.
Con la partida de Ponti, junto con la de otros grandes cineastas que han muerto en el último año como el director Gilo Pontecorvo o la actriz Alida Valli, Italia tiene la sensación de perder las figuras que la elevaron a potencia en el séptimo arte, en el que ahora ocupa un lugar más modesto.
Palabras para una despedida
"Su desaparición marca un cambio de época en el cine porque Ponti ha representado el gran impulso de innovación, ha promovido talentos inolvidables y ha cosechado éxitos extraordinarios" (Francesco Rutelli, Ministro de Bienes Culturales de Italia)
"Carlo Ponti ha sido uno de los más grandes; un hombre culto e innovador que ha ligado su nombre a obras maestras inolvidables. Su extraordinaria capacidad para mezclar cultura y espíritu empresarial lo han llevado en tantos años de carrera al frente de nuestros mejores directores, contribuyendo de manera decisiva a la difusión en el mundo del gran cine italiano" (Walter Veltroni, Alcalde de Roma)
"(Carlo y Vittorio de Sica) se llevaban muy bien. Carlo consideraba a Vittorio uno de los mayores directores, sobre todo después de haber dirigido por primera vez a Sophia Loren, a los 19 años, en El oro de Nápoles. Fue también él quien lo llevó a enfrentar el desafío de Dos mujeres, convencido de que sería un triunfo. Y así fue. Mi padre a su vez le regaló a Carlo Ponti un Oscar" (Manuel de Sica, hijo del gran Vittorio)
"Su muerte significa la desaparición de un pedazo de historia del cine de nuestro país. Representaba el típico ejemplo de productor italiano que supo imponerse en Estados Unidos y en el mundo entero. Era iluminado, intelectual y empresarial" (Aurelio De Laurentiis, sobrino de Dino)