FABIAN MURO
Este sábado Sórdromo festeja su primer Disco de Oro, obtenido por el álbum Salvando la distancia con una presentación en vivo a la medianoche. El disco fue editado el año antepasado por Bizarro Records y llevó a Sórdromo a recorrer prácticamente todo el país, concretando una de las más intensas agendas de presentaciones en vivo de una banda de rock uruguaya durante el 2003.
La distinción para la banda conformada por Rodrigo Gómez, Fernando Varela, Marcelo Gezzio y el nuevo integrante Martín Crecium (ya no está Julio Berta) corona de alguna manera un proceso de trabajo que se inició a principios del 2002. En ese momento, el grupo se aprestaba a consolidar la buena impresión que había causado el primer larga duración: Aquí... ahora, editado por Koala Records.
Ese primer trabajo —que tuvo un antecedente en el EP Supermarket— recogió buenas críticas y fue considerado como una refrescante inyección de pop en la escena rockera nacional, gracias a unas esmeradas melodías y la producción artística de Juan Campodónico, hoy notorio por su Grammy Latino como co-productor del proyecto Bajofondo Tango Club.
A la hora de viajar a Buenos Aires para grabar Salvando la distancia, Sórdromo cambió de integración —salieron Mario Davrieux y Sebastián Laurito y entraron Gezzio y Berta— y también de enfoque. Las aproximaciones al pop y las secuencias electrónicas dejaron lugar a una postura más cruda y un marco sonoro dominado por la distorsión guitarrera y ritmos urgentes. El cambio dio buenos resultados. Impregnados de un aire más directo y con un puñado de canciones que hablaban de distancias, soledades y noches, la banda salió a plasmar ante el público las loas recogidas en la prensa por su Aquí...ahora.
Casi sin descanso, Sórdromo recorrió las rutas uruguayas con sus canciones, llevando temas como Desnorteados, Los errantes, A solas y Desamor, todos de Salvando la distancia, al público de todo el país. En ese recorrido, Sórdromo hizo un parate para participar del acontecimiento más importante del rock uruguayo registrado el año pasado: el Pilsen Rock en Durazno. Ese encuentro de bandas celebrado en el "interior del interior" convocó a cerca de 40.000 personas y fue un contundente indicio de la fuerza que el rock uruguayo adquirió como fenómeno comercial y de congregación masiva. Fue un hito al que Sórdromo aportó su grano de arena, junta agrupaciones como No Te Va Gustar, Trotsky Vengarán, Buitres y Hereford, entre otras.
La celebración del sábado en el boliche W Lounge recorrerá los repertorios de Aquí...ahora y Salvando la distancia, pero la ocasión también será aprovechada por el grupo para presentar unas tres o cuatro canciones, aún sin título pero seguramente destinadas al repertorio de un próximo disco: "Si todo sale como está planificado, vamos a editar un nuevo álbum antes de fin de año, nuevamente a través del sello Bizarro", dice el baterista Varela, quien junto a Gómez es el otro constante en la integración de Sórdromo. Las entradas anticipadas tienen un valor de $ 90 y se venden los locales de CD Warehouse Gaucho y Punta Carretas. En puerta, la entrada tendrá un valor de $ 130.
Discos de artistas uruguayos: entre la piratería y el oro
Un Disco de Oro en Uruguay equivale a 2.000 copias comercializadas. La cifra fue modificada el año pasado -de 3.000 a la actual- debido a la gran crisis que afecta al mercado discográfico, no sólo nacional sino también a nivel regional e internacional. Las razones de esta crisis se encuentran, en parte, en Internet y el formato MP3 y la proliferación de grabadoras de CD-R’s, que reproducen de forma ilegal las copias comercializadas por los sellos discográficos.
La piratería es un hecho que desalienta a muchos. Por ejemplo a Ruben Rada, quien declaró hace poco que no grababa un nuevo disco porque no recuperaba el dinero invertido en la producción del mismo, justamente debido a la reproducción no autorizada de los discos. Jaime Roos, por su parte, resalta en un comunicado de prensa a razón de la salida de una nueva compilación de grandes éxitos, lujosamente adornada, que "En épocas en que la descarada piratería arrasa con nuestras fuentes de trabajo ante la pasividad insoportable de las autoridades de turno, qué mejor que una edición especial dificilmente clonable".
Más allá de que muchos compartan la noción de que la piratería perjudica al músico, no es menos cierto que en los últimos tiempos han sido frecuentes las relativamente buenas noticias en torno a ventas de discos. Vale la pena resaltar lo de relativo, porque con cifras tan reducidas para un Disco de Oro como 2.000 copias comercializadas, se hace imposible sostener una trayectoria en base a la ventas de álbumes. Aún así, este año fueron varios los artistas uruguayos que agregaron una distinción dorada a su discografía. Tanto la fusión entre la electrónica y el tango hecha por el Bajofondo Tango Club, como los boleros de Laura Canoura, las milongas de Jorge Nasser, el punk rock de Buitres y Trotsky Vengarán y ahora Sórdromo, se hicieron merecedores del galardón. En medio de todas las pálidas, dichos anuncios son esperanzadores para los músicos nacionales.