Cincuenta años después de su "nacimiento" y cuarenta después de su primera edición en libro, Don Verídico está de regreso. El personaje de Julio César Castro lanza hoy una edición aniversario de su primer libro.
Hacía pocos años que Julio César Castro, nacido el 6 de mayo de 1928, se dedicaba al humor, cuando creó a Don Verídico. Su alter ego literario fue el gran contador de historias humorísticas del campo uruguayo. Juceca, su creador, había empezado en 1959 a escribir libretos radiales para actores de la Comedia Nacional y con ello inició una trayectoria que lo llevó por distintos medios.
"Yo siempre digo que es un escritor hecho libretista, porque el esencialmente era un escritor, además con una voz propia. Si él hubiera nacido en Francia sería considerado un surrealistas", había dicho Luis Landriscina sobre su trabajo.
El vínculo entre el argentino y el uruguayo fue grande. Juceca trabajó durante veinticinco años junto a Landriscina, escribiendo sus guiones. De hecho fue este quien ayudó a convertir a Don Verídico en uno de los personajes más conocidos y queridos del Río de la Plata.
"Se puede decir que crecimos juntos con el personaje, porque Don Verídico fue su herramienta de trabajo" contó Juceca en otra entrevista. El argentino había interpretado al personaje en radio (en emisoras de Argentina y Uruguay) y en la televisión, a veces con la colaboración de Héctor Larrea. "Cuando Juceca nos entregaba los libretos, muchas veces con Larrea no los leíamos antes, sino en el momento mismo de hacerlo, al aire, para asombrarnos por primera vez con las cosas que él escribía. Con Juceca nunca se sabía para qué lado saltaba la liebre. Lo inesperado era un ingrediente muy importante de su humor. Pero a Don Verídico también le puse cara, en Canal 13. Un maquillador me tenía como tres horas transformándome la cara. Para hacer esto yo le pedí permiso a él, que me lo dio porque le había gustado la cara de su Don Verídico".
Landriscina y Juceca se conocieron en 1973, según el mismo argentino contó a El País algunos años atrás. Por ese entonces el argentino trabajaba en la radio CX 30 y sentía que había agotado todo su repertorio. Buscando nuevo material, dio con el primer libro de Don Verídico, editado por Arca. Juceca, a su vez, había viajado a Buenos Aires para probar suerte, aunque no había logrado mucho y pasaba penurias, según el relato de Landriscina. "Como intuí que la estaba pasando mal, le dije que a mí me gustaría hacerle un adelanto del contrato. Y él me dijo `ah bueno, eso se lo agradecería mucho`. Era un tipo de una gran dignidad", dijo el argentino.
Los primeros años de Juceca en radios de Uruguay fueron en El Espectador. Pero siempre con una pata en ambas orillas del Río de la Plata, escribió en publicaciones tan diversas como Ya, Misia Dura, Marcha, El Popular, El dedo, Guambia y las argentinas El Porteño y Crisis. Pero claro está que fue Don Verídico, la pulpería El resorte y personajes como El Tape Olmedo, la Duvija y Rosadito Verdoso quienes perduraron.
Una de las adaptaciones que tuvo Don Verídico fue al mundo de la animación, de la mano del director Walter Tournier (Selkirk, Tonky, Navidad caribeña). Los cuatro cuentos que adaptó fueron realizados en 1985, cuando Tournier se mostraba como un talento inquieto pero todavía no había sido reconocido públicamente como pasó recién a fines de los noventa en Uruguay.
Fue autor de espectáculos unipersonales para teatro, y en cine contribuyó al guión de la película El viaje hacia el mar, de Guillermo Casanova (en la que también actuó). Nunca dejó la radio, así como Don Verídico promete no dejar las letras del Río de la Plata.
Edición: El libro del aniversario se presenta hoy en el Club Español a las 19 horas.