CARLOS REYES
En la Sala Zavala Muniz se acaba de estrenar "Argumento contra la existencia de vida inteligente en el cono sur", un espectáculo escrito y dirigido por Santiago Sanguinetti que permanecerá en cartel hasta el domingo 24 de febrero.
Cuatro estudiantes en un apartamento. En las paredes, varias referencias a la Guerra Fría, al cine de Hollywood, a clásicos del cine y a la revolución rusa. "Trabajamos mucho la mixtura de carteles con referencias históricas concretas. Eso provoca una contraposición que refleja la contradicción ideológica de estos personajes", explicó Sanguinetti a El País.
Por otra parte, esta misma escenografía refleja los pasos del hombre a través de los días y de la vida. A la vista del espectador está el lugar donde se procrea (la cama), donde se aprende (la biblioteca), donde se juega, donde se come y donde se defeca. "Y todo eso es el ser humano. Hay una suerte como de visualización del trayecto del hombre a lo largo de su vida. La escenografía tiene algo de amenazante, algo de kitsch, de mejunje de colores que es perturbador", aclara y analiza el director.
En ese entorno se ubica una historia delirante. "Son cuatro estudiantes de filosofía, de Humanidades, que quieren empezar una nueva revolución, pero lo quieren hacer a la medida de los tiempos que corren. Entonces la van a comenzar de la manera más excéntrica posible, que consiste en ir a la Facultad de Humanidades a matar gente. Esto por influencia de algunas lecturas de Sandino Núñez, que trabaja sobre la idea del sentimiento de ser un nuevo uruguayo, que nos acerca a la mentalidad del Primer Mundo: entonces estos personajes piensan que si estamos en el Primer Mundo, vamos a cometer locuras como en el Primer Mundo, y van a reeditar esa idea, terrible, de las matanzas en las instituciones educativas. Ellos tienen arriba un mambo ideológico muy complejo, y buscan sacarlo a través de toda esta locura. Por eso el título de la obra, que busca parecerse al título de un artículo filosófico. Se darán cuenta que esto se trata de una comedia negra, irónica, medio espeluznante", puntualiza Sanguinetti.
En ese sentido, la obra habla de una generación que quiso cambiar el mundo, y de otra que no sabe para dónde agarrar. "De hecho citamos en un momento a José Carlos Mariátegui, a Carlos Quijano, pensadores que anunciaban que se venía la revolución, que América Latina está en las vísperas de su segunda gran revolución. Y la revolución no se vino, y ellos lo citan permanentemente, y consideran que esos sueños fueron equivocados, fueron erróneos, y se plantean qué queda ahora".
"En el espectáculo trabajo desde la sensación de caminar en el aire, por más que claro, obviamente, hoy tenemos cambios a nivel político, por supuesto. Pero el sistema económico de alguna manera sigue deshumanizando al hombre, y es de eso de lo que charlan estos personajes. Que por supuesto, la manera que tienen de cambiar las cosas es absolutamente equivocada y pervertida", agrega.
La misma cuenta con las actuaciones de Carolina Faux, Alejandro Gayvoronsky, Bruno Pereyra y Josefina Trías, mientras que el diseño de iluminación y la escenografía están a cargo de Sebastián Marrero y Laura Leifert. El diseño de vestuario fue de Florencia Rivas, y la realización audiovisual de Natalia Villalobos.
"A diferencia de otras obras que he escrito, acá hay una escritura menos poética, más coloquial, y respetando las llamadas unidades aristotélicas, dado que hay un mismo lugar y una misma acción. Entonces, una vez que se prende la luz, con una iluminación relativamente general, vemos un apartamento (para mí el trabajo de los escenógrafos es espectacular), y empieza la obra y se mantiene una misma escena hasta que termina".
"Hubo espectáculos que me marcaron muchísimo, como las obras de Lola Arias y de Guillermo Calderón, que se vieron en el festival de teatro. Me remueve mucho cuando en el escenario se mezclan lo político y lo ficcional. Mis primeras obras defendían la existencia de un teatro no político (también basado en algunos materiales teóricos de la dramaturgia argentina, sobre el teatro como pura ilusión, fantasía, no es política). Y sin embargo, yo veo un espectáculo de claro corte político y a mí me emociona. Y la elaboración teatral de la materia política, en mí se transforma en una comedia negra, irónica".
La obra, que es la primera parte de la Trilogía de la Revolución, fue originada en una estadía en la Sala Beckett, en Barcelona, en 2011, obteniendo al año siguiente una mención especial del Premio Molière. Ganadora de la Convocatoria Abierta a Espectáculos Teatrales 2013, irá viernes y sábados a las 21.30 horas y domingos a las 20.30 horas. Las entradas están en la boletería de la sala y en Red UTS y valen $ 280.
SE PREPARA UN NUEVO FELISBERTO
Santiago Sanguinetti (Montevideo, 1985) es actor, director y dramaturgo formado en la EMAD. Autor de varias obras premiadas y estrenadas, prepara para este 2013 un par de trabajos más. "Estoy escribiendo con Gabriel Calderón, Luciana Lagisquet y Alejandro Gayvoronsky (con quienes tenemos un equipo de dramaturgia), una obra sobre Felisberto Hernández que va a dirigir Mariana Percovich, para estrenarla dentro de unos meses. Además, estamos trabajando con Marianella Morena en la construcción de un nuevo espectáculo, que nos va a llevar meses de búsqueda, y que probablemente salga para la segunda mitad del año".