Bruce Willis y Kevin Smith se toman en broma al cine policial

Estreno. Se editó en DVD la comedia de acción "Dos inútiles en patrulla"

 20110225 600x416

Una parodia de los policiales "ochentosos" dirigida por Kevin Smith resulta, a priori, una propuesta atrayente. El resultado cumple solo a medias con las expectativas, pero de todos modos se le puede echar un vistazo a "Dos inútiles en patrulla".

La película, recientemente editada en DVD, no está por cierto entre las mejores del realizador de Clerks, Dogma o La otra cara del amor, y es posible que sea incluso menos divertida que algunas entrevistas realizadas a Smith, y en las que éste ha contado, con particular sentido del humor, sus frecuentes encontronazos con productores idiotas (hay una, en la que cuenta cómo quisieron involucrarlo en el rodaje de una película de Superman, y por qué salió huyendo, que es total y absolutamente desopilante).

Dos inútiles en patrulla no llega a ese nivel, y una de las razones puede estar en que, a diferencia de lo que ha ocurrido con la mayor parte de sus películas, Smith debió trabajar aquí sobre un libreto ajeno (por Robb y Mark Cullen, también coproductores y mayormente vinculados a series de televisión como Heist y Las Vegas). Parece claro que Smith ha tenido menos control creativo que otras veces sobre el resultado final, pero también lo es que aceptó el libreto, y su nombre aparece el los créditos como director. Y, por otra parte, el cineasta ha defendido su opción por el film explicando que le encantan las películas sobre "parejas de policías" de los años ochenta, y que le gustó la idea de poder proporcionar una variante paródica del género.

De ahí que aunque no se trate, estrictamente, de una película "de" Kevin Smith, es sin duda una película "dirigida por" Kevin Smith, y el dato significa algo. También tiene algún sentido que Bruce Willis aparezca protagonizando el asunto. El actor es, por supuesto, un especialista en las variantes "serias" del género, desde sus encarnaciones del detective John McLane para la saga Duro de matar hasta otras decenas de films de acción en los que se las ha arreglado para desembarazar casi solo de delincuentes a la mitad del planeta.

Pero Willis no es solamente eso. Es también una presencia interesante en pantalla (recordar sus tiempos televisivos de Luz de luna), un actor subvalorado, y un individuo con el suficiente sentido del humor como para tomarse el pelo a sí mismo sin el menor empacho. Lo hizo recientemente en la parodia de espías Red, y ya lo había hecho un poco antes en esta película de Smith.

El asunto es bastante loco, y el propio Smith ha confesado que cuando leyó el libreto pensó: "Así es como yo hubiera escrito una película policial". También ha dicho, sin embargo, que es su versión personal de una película de Abbott y Costello.

En realidad el asunto es un poco híbrido, entre la acción y el humor, mientras la clásica pareja de policías (el "duro" Willis, el cómico Tracy Williams) trajinan las calles de Queens y de Brooklyn tratando de encontrar un valioso objeto desaparecido: una tarjeta de béisbol que perteneció al primero, y de cuyo hallazgo depende la posibilidad de pagar una costosa boda para su hija. Hay problemas, sin embargo, cuando la búsqueda del dúo los enfrente con un peligroso pandillero que pretende dominar el barrio.

Es posible que la película termine satisfaciendo a medias a casi todo su público. No es lo suficientemente violenta como desearía un aficionado al cine típico de Willis. No es tan cómica como lo mejor de Smith. Pero se ubica, de todos modos, en un aceptable medio tono, con algo de intriga, algo de aventura, algo de humor que en dos, tres o cuatro momentos llega a ser incluso inteligente y divertido.

Peter Travers, de la revista Rolling Stone, que admira a Smith, ha dicho, conformándose con el film, que es preferible una dosis diluida de Smith que no tener a mano un Smith en absoluto. Algo de razón tiene: el resultado no es la clase de película que los seguidores de Willis pagan por ver en cine, y acaso tampoco la que preferirían los aficionados más fanáticos del cine de Smith. Más vale acercarse a ella aceptando sus propios límites, reconocer que es razonablemente divertida, y aceptar que lo mejor que se puede hacer con ella es tomarla como viene. No va a figurar en ninguna antología de "las mejores de la historia", pero puede servir para una tarde lluviosa.

¿Encontraste un error?

Reportar

Te puede interesar