El año pasado Diego Capusotto y Pedro Saborido se tomaron un descanso de la Tv y prepararon una versión para cine de "Peter Capusotto", su programa. El resultado, que se estrenó ayer en Uruguay, en Argentina llevó más de 300 mil espectadores.
Diego Capusotto, que tiene cincuenta y un años, viene trabajando como comediante en teatro y televisión desde hace dos décadas. Nunca fue de los niños mimados de los programas de Tinelli ni de ningún canal grande, sino que siempre se movió por sus propios caminos, primero junto a Alfredo Casero y Fabio Alberti y luego como único actor en Peter Capusotto y sus videos. La constante en las experiencias de Capusotto ha sido desde 1992 el guionista y productor Pedro Saborido, que es el "Peter" del programa. Juntos crearon el programa de Peter Capusotto, que de inmediato estalló en Internet en países donde no se emitía y les dio una fama, especialmente al actor, que hasta el momento no habían conocido. Ese impulso explosivo les permitió a su vez editar el programa en DVD, hacerlo con total independencia y luego tomarse un año sabático para armar la película que ahora está en cines de Uruguay.
Peter Capusotto y sus tres dimensiones es como un capítulo especial del programa televisivo, una sucesión de personajes que viven situaciones y arrojan sus discursos con el hilo conductor de Violencia Rivas, tal vez una de las creaciones más geniales del dúo. "La idea le pertenece más a Violencia Rivas que a cualquiera de los otros personajes. Esto es como un gran monólogo de ella con un espacio que no tiene en el programa", comentaba el comediante. La idea de fondo es hablar sobre la industria del entretenimiento.
Violencia Rivas es una veterana cantante que supo vivir su cuarto de hora en los sesenta, cuando pertenecía a una especie de Club del Clan. Hoy, alcohólica, furiosa y sosteniendo las mismas ideas anárquicas, recuerda desde el programa lo que hacía en esos tiempos y el modo en que sus letras anticipaban el discurso punk. El grado de delirio y absurdo al que llega el personaje no puede ocultar que detrás hay ideas que Capusotto y Saborido realmente sostienen.
"Yo creo que hay un relato un poco estafador, de parte de los principales órdenes corporativos del planeta, que siguen haciendo circular la plata que ya les pertenece", cuenta el comediante sobre lo que hay detrás del grotesco de Rivas. "Después están los disparadores para hacer que la masa pueda ignorar algunos temas muy puntuales. Es como el plan B de esas corporaciones siniestras: el mundo es una circulación pequeña entre unos pocos y después tenemos los elementos de distracción a nuestras manos, que son el mundo del espectáculo y los medios de comunicación. Esto que puede parecer una visión adolescente, ingenua y corporativa, me parece que es lo que pasa. Ahora, ¿cuál es la posición ante lo que nos rodea? Y eso es lo más importante y complejo para definir. Uno fortalece alianzas ante gente con la que tiene empatía y sintoniza. Esas alianzas siempre están relacionadas al poder. Y nosotros para hacer un humor tenemos una visión conspirativa y todo lo que no se dice tratamos de decirlo, por eso el personaje de Violencia Rivas resulta interesante".
En el programa de televisión no hay un hilo conductor. Cada personaje apunta hacia su propio lugar y lo que predomina es, en cierta medida, el caos. Dentro de eso también hay sitio para los toques surrealistas, continuadores de las experiencias de ambos en programas como De la cabeza y Cha Cha Cha. Pero para la película los discursos y las situaciones que viven apuntan siempre a la idea del entretenimiento.
Saborido y Capusotto querían hacer algo con este tema, pero no lograban encajarlo en el programa. Cuando les llegó la propuesta para hacer una película 3D se dieron cuenta que podían llevar el concepto al cine y poner a Violencia Rivas como eje central. "Los demás personajes tienen que ver con esa idea de entretenernos para distraernos de la situación real. Está tomado un poco burlonamente en ese sentido", agrega.
Este año han vuelto a pensar en el programa de Tv con ideas que fueron gestando el año pasado. "Mientras tengas ideas que te parece que funcionen, el programa va a seguir. Capaz que el año próximo no tenemos ideas y resolvemos hacer teatro o radio. Y eso posibilita que lo podemos hacer. Uno siempre piensa que está todo dicho y que no hay más ideas, pero después aparecen. Cuando eso no se da, es momento de retirarse. Cuando se produce ese efecto, podés seguir con el programa dos, diez o quince años".
Un grupo chico en cine y TV
Si el programa de Tv de Peter Capusotto es hecho entre diez personas, la película fue hecha entre veinte. El comediante afirma que tener un grupo chico solo formado por gente con mucha sintonía entre sí, contribuye a los objetivos que persiguen. Y hacia fuera también buscan esa sintonía y creación de alianzas a través de la libertad que tienen para trabajar: "To-do lo que es elegido te va a dar algo de luz. Y desde ese lugar creo que contribuimos y hemos encontrado receptores de eso, gente que te agradece ser parte de lo que hacemos". También, dice, hacer un ciclo anual de pocos programas les ha permitido no agotarse y tomar siempre una distancia, para renovarse y buscar nuevas ideas.
Cuatro personajes para el absurdo y la inteligencia
VIOLENCIA RIVAS
La abuela del punk anarquista
Violencia Rivas es un personaje que encierra mucho resentimiento y que estalla, gracias al alcohol, periódicamente mientras habla ante cámaras sobre la sociedad de consumo y otros temas. Fue famosa en los sesenta y sus letras anticiparon el punk, pero con el disfraz de la música familiar, inocente y pasatista.
POMELO
El primero y el más famoso
Pomelo es una estrella de rock decadente, un músico que no hace música y que, en el fondo, no tiene talento. Pero vive como una celebridad creyendo que merece estar por encima de todo. Fue el primer personaje de Capusotto que tuvo gran éxito y también aparece en la película, aunque las críticas hacia su sketch han sido desparejas.
MICKY VAINILLA
El absurdo convertido en personaje
Micky Vainilla es la demostración de que una combinación imposible se puede realizar si queda en manos de Capusotto y Saborido. Este personaje es algo así como el resultado de la cruza entre el cantante de Miranda! y Hitler. El humor que maneja es igualmente absurdo y no es apto para todas las sensibilidades.
BOMBITA RODRÍGUEZ
Diversión y militancia política
La música al estilo de Palito Ortega se combina con el discurso marxista y peronista duro en lo que hace este personaje, un popular cantante de los años setenta que entendió que la forma más efectiva de dar un mensaje político era a través del entretenimiento. Además, sus canciones son tan pegadizas como las de Micky Vainilla.