EFE
Hoy se cumplen los veinticinco años de la muerte de Romy Schneider, la inolvidable actriz austríaca que se dio a conocer como la "Sissi" de la gran pantalla en todo el mundo.
Mujer de gran belleza y vida desgraciada, fue encontrada muerta el 29 de mayo de 1982 en su domicilio de París, cuando sólo contaba 43 años de edad.
Nacida en Viena el 23 de septiembre de 1938, en pleno auge del nazismo, Rosemarie Albach-Retty Schneider vivió en el seno de una familia de actores de cine y teatro. Fue descubierta por el director de cine Hans Depper a través de una fotografía que llevaba su madre cuanto ésta rodaba Lilas blancas. Romy fue entonces contratada y trabajó junto a su progenitora en la misma película.
En 1953, su carrera ya estaba en progresión y filmó dos películas, Sueños de circo y Los jóvenes años de una reina.
Más tarde llegaron a las pantallas Sissi, con la que lograría sus mayores éxitos, Sissi emperatriz y El destino de Sissi, que fueron filmadas entre 1955 y 1957. Todas ellas estaban basadas en la vida de la princesa Elisabeth de Baviera y su marido, el emperador Francisco José de Austria.
Con Sissi, Romy Schneider se convirtió en una de las actrices europeas más famosas de los cincuenta. Luego filmó Kitty de Alfred Heidenman y Llévame contigo, de Helmut Kautner, hasta que comenzó a rodar películas dramáticas de la mano del italiano Luchino Visconti. Romy tuvo un gran éxito con Lástima que sea una p... junto a Alain Delon y Silvia Montfort.
Otras de sus actuaciones más destacadas fueron en El proceso, de Orson Welles, El cardenal, de Otto Preminger y La piscina, de Jacques Deray, teniendo como pareja a Alain Delon, con quien mantuvo una relación sentimental.
Con Lo importante es amar, de Zulawski, obtuvo en 1974 el César francés a la mejor interpretación. En 1978 recibiría un segundo César por Una vida de mujer, de Claude Sautet.
TEATROS. Esta actriz austríaca tuvo también importantes papeles en el mundo del teatro. En la escena interpretó, entre otras obras, La gaviota, de Chejov, o El abanico de lady Windermere, de Wilde, que fueron grandes éxitos en Berlín.
Estuvo casada en dos ocasiones. La primera con el director de cine alemán Harry Meyen, con el que tuvo un hijo, David. El pequeño murió accidentalmente en julio de 1981, al intentar saltar una verja, sumiendo a Romy en una grave crisis. En 1974 se divorció de Meyen y contrajo matrimonio con el también cineasta Daniel Biasini. De esta unión nació su hija Sarah. Romy fue encontrada muerta el 29 de mayo de 1982 en su domicilio de París.
Hace dos años, Sarah Biasini, su única hija viva, debutó como actriz en el teatro parisino de Marigny, dirigida por Steve Suissa, en el papel de una joven y feliz recién casada que descubre la vida en pareja.
La pieza elegida para este debut fue Descalzos por el parque, de Neil Simon, uno de los dramaturgos de éxito en Estados Unidos, país donde Sarah Biasini siguió los cursos del método Strasberg, en Los Ángeles, cuando en 2003 decidió convertirse en actriz. Biasini había debutado antes con cierto éxito en la televisión, gracias a la serie Julie, chevalier de Maupin, telenovela de capa y espada inspirada por un personaje de una novela de Théophile Gautier.
Con estas actuaciones, Sarah Biasini proseguía la tradición familiar de los Schneider, pues la Sissi cinematográfica que fue su madre había nacido en Viena, en una familia de actores.
Su último desnudo
Con la excusa de los 25 años de su muerte, el semanario París Match publicó fotografías de Romy Schneider desnuda. Las fotos fueron tomadas en el año 1974, cuando ella tenía 36 años. Según se recuerda, la actriz "sentía la necesidad de recobrar la autoconfianza, de probarse que continuaba siendo bella". Por esto, según esa crónica, decidió llamar a un fotógrafo de su confianza, Giancarlo Botti. "Sé que soy bonita, puedo permitirme mostrarme desnuda", le habría dicho, de acuerdo a publicaciones de entonces.
La sesión tomó ocho horas y tuvo lugar en el apartamento de la actriz en París, en la calle Berlioz. Quienes las han visto afirman que las fotos sorprenden por la "naturalidad y elegancia con la que muestra su espléndida madurez". Las ambientaciones son simples, está ella sentada en un sofá, luego en el cuarto de baño o antes de entrar a la ducha. "Esa sesión fue una de las más largas de mi carrera, pero ha sido también uno de mis mejores recuerdos", según dijo Giancarlo Botti. Pero no fue esta la primera vez en que la actriz se dejaba fotografiar o filmar desnuda. Sin embargo, según el medio asturiano, esta fue la última.