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Valentina Olguín, la ex Dame 5 que lanzó su carrera solista recuerda sus días viviendo en Uruguay

"Me encantaba ir a la Rambla a tomar café", relata la cantante argentina que vivió parte de su vida en Montevideo durante el momento de furor de la cumbia cheta.

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Valentina Olguín en el boliche Viejar2 en Tala (Canelones).
Valentina Olguín en el boliche Viejar2 en Tala (Canelones).
Foto: @LeoMendezPH

Redacción El País
Como otros artistas que ascendieron al éxito impulsados por la ola de la cumbia cheta ocho años atrás, hoy Valentina Olguín se abre camino como solista. La cantante nacida en Santiago del Estero fue uno de los hallazgos del uruguayo Fer Vázquez, que encontró sus videos de covers en redes sociales y la convocó para ponerse al frente de Dame 5. Él tenía la idea de generar una nueva banda paralela a Rombai con la particularidad de contar con dos protagonistas femeninas. El proyecto fue un suceso que impuso hits como Piel a Piel y Lejos, que entre las dos superan 100 millones de reproducciones en You Tube. Alejada de aquel grupo y en el marco de un show solista en el boliche Viejar2 de Tala (Canelones), la cantante recuerda los días de furor del género y cómo era su vida en Uruguay mientras formó parte del conjunto.

-¿Cómo es volver a tocar en Uruguay, siendo que tu paso hacia la popularidad con la banda Dame 5 se dio este país?

-Me trae muy lindos recuerdos, siempre es lindo volver. El vínculo con el público uruguayo es muy importante, a la par del argentino. Uruguay es el lugar que vio el inicio de mi carrera y desde entonces quedó una conexión muy especial.

-¿Cómo era tu vida mientras formabas parte de la banda con producción y varios integrantes de Uruguay?, ¿tuviste que instalarte en Montevideo por un tiempo?

-Al principio me instalaba una o dos semanas y volvía porque seguía estudiando en Argentina. Tenía mi departamento organizado para vivir la mitad del tiempo en Argentina y la otra mitad en Montevideo. Me acuerdo que vivía en Pocitos y me encantaba bajar hasta la Rambla para tomar un café. Estaba siempre acompañada por los chicos de la banda, que era como mi grupete de aquel momento.

-¿Qué recuerdo tenés de aquel furor que significó la banda en el momento de auge de la cumbia cheta?

-Lo recuerdo como algo muy lindo. Cumplía el sueño de cualquier chica que quería ser cantante. Además estaba cantando mis propios temas. Lo mejor era que se había conseguido desde un lugar muy inocente y genuino. No había sido buscado y eso le daba un toque mágico. Hoy lo hago todo a conciencia: voy al estudio a hacer canciones para conectar con la gente. La construcción de aquella vez era bien distinta: estaba estudiando otra cosa, estaba mal con un novio y hacía una canción. No estaba enfocada en que el objetivo era salir a hacer música.

-Venías de hacer covers en redes, y es de ahí que te encuentra Fer Vázquez para convocarte a la banda…

-Hacía un año que estaba subiendo covers a Instagram pero no lo hacía con el objetivo de tener éxito en redes sino solamente para descargarme. Fer (Vázquez) vio que había subido un cover de Rombai y fue ahí que me contactó. Me dijo que le gustaba mi voz y que le parecía interesante lo que hacía. Entablamos una conversación y me propuso la idea de hacer una banda en la que las líderes fueran dos chicas.

-Y cuando dejó de ser genuino para convertirse en un negocio, ¿hubo algo a lo que te haya costado adaptarte de la industria?

-Lo que no me gusta tanto son las cosas que hay que hacer para que la canción se haga conocida y que por ahí no son tan genuinas. No sé si a todos los artistas les gusta hacer Tiktoks o dar entrevistas, pero todos lo tienen que hacer para que la canción llegue al público. Igualmente todos los trabajos tienen una parte que a uno no le gusta tanto.

-¿Cómo viviste el proceso de tu salida de la banda?

-Fuimos teniendo distintos intereses y es muy difícil entre cinco personas llegar a acuerdos para tomar decisiones y avanzar con una banda, en especial cuando todos vivíamos en lugares distintos. En algún momento se iba a terminar. Yo me fui de la banda para seguir con mi carrera solista y lo planteé en buenos términos.

-¿Qué tan difícil es emprender una carrera solista luego de salir de una banda como Dame 5?

-Yo sigo en ese proceso. Hay subidas, bajadas, momentos en los que uno se encuentra y otros en los que se desencuentra. Yo venía de estar encasillada en este género de cumbia cheta y la gente conectó conmigo desde ese lado. Hoy tengo más años, otra información, y por ahí me gusta buscar otra manera de conectar con la gente siendo sincera con lo que quiero transmitir. Es un proceso que nunca termina.

-Tu compañera de Dame 5, Agus Morales, contó que sufrió depresión en este proceso de la salida de la banda para iniciar un proyecto solista, ¿te pasó algo de esto?

-Personalmente lo que me ha pasado por momentos es no saber exactamente qué es lo que quiero contar. A veces me da más ansiedad y a veces menos pero estoy tranquila con el camino que elegí.

-En este proceso como solista se te vio haciendo colaboraciones con varios artistas, ¿con cuáles hubo más química?

-Creo que la que hice con los chicos de MYA, a quienes admiro un montón. Me nutrió mucho esa colaboración. Hubo como una vuelta de la cumbia cheta y lo tomé como una señal para hacer el tema, que habíamos hecho con Dame 5. Aprovechamos que la gente lo pedía y salió esta colaboración interesante con los MYA.

-¿En esta vuelta de la cumbia cheta no manejaron la posibilidad de hacer un remix con tus excompañeros de Dame 5, como hicieron otras bandas?

-No. Yo tengo los derechos de autoría de ese tema y sentía que si lo hacía con la banda estaba retrocediendo, cuando lo que quiero es avanzar y marcar la distancia con ese momento.

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