ENTREVISTA

Polémica salida de Verónica D'Andrea de Canal 4: llevará diferencias a la Justicia

El vínculo laboral entre la comunicadora y el canal terminó de la peor manera luego de 22 años. Ella denuncia "malos tratos" y "perjuicios económicos" por lo que las partes se verán ante un juez.

Verónica D'Andrea
Verónica D'Andrea. Foto: Nacho Veiga.

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El último día en que un programa suyo salió al aire fue a finales de junio. Desde entonces, la ausencia de Verónica D'Andrea en la pantalla de Canal 4 llamó la atención de sus seguidores, aunque la conductora guardó silencio para buscar cerrar de la mejor manera un ciclo de 22 años en esa pantalla.

Sin embargo, el vínculo llegó a un punto de no retorno y D'Andrea, según su versión, revela una historia de maltrato y abuso de posición dominante que terminará en la Justicia. Patrocinada por el abogado Pablo Durán, D'Andrea iniciará un reclamo civil contra Canal 4 por "incumplimiento y rescisión de contrato en forma intempestiva y sin preaviso " y el pedido de reparación daños y perjuicios resarcitorios de esos incumplimientos y del maltrato psicológico y emocional” que asegura haber padecido. También aduce perjuicios económicos derivados de decisiones de contenido y de programación tomadas por el canal, entre ellos constantes cambios de horario de sus programas.

"Tuve más de 15 cambios de horario, muchos de ellos sin aviso previo", asegura. Añade que muchos de sus sponsors retiraron la pauta publicitaria ante la inestabilidad horaria del programa, lo que hizo que por varios meses en varias ocasiones trabajara a pérdida. Además, da cuenta de decisiones "arbitrarias" del canal sobre el contenido del programa. "No querían que hiciera moda, ni teatro porque a juicio de ellos, en ciertos momentos no marcaban esos rubros", revela.

Por aquello de que cuando se cierra una puerta, otra se abre, D'Andrea regresó a la televisión pero por VTV. Su programa emblema "Con Verónica", con contenido de moda y espectáculos, volvió por la señal de cable y va los viernes en el horario central de las 20:00 horas, luego del noticiero.

"Lo pasado pisado. Me costó mucho. Fue muy duro, pero hoy estoy focalizada en mi nuevo proyecto", asegura. "Me dan total libertad de contenido y puedo manejarme con tranquilidad. Hay un respeto y un reconocimiento a mi trayectoria, algo que no me estaba pasando. Encontré un trato muy humano, personalizado y profesional, estoy muy contenta y agradecida", añade.

Pero al mismo tiempo quiere dar testimonio, quizás como inspiración para otras mujeres comunicadoras. "Yo no soy una persona conflictiva. Nunca tuve un problema con nadie y menos en mi profesión. Nunca hablé mal de nadie. Pero pasaron cosas graves. Y me parece importante decirlo. Porque en algunos medios está instalado aquello de callar, tapar y no decir nada y mucho más, tratándose de mujeres comunicadoras. "No hables porque no te van a contratar de ningún otro lado. ¿Qué canal va a querer a una mujer conflictiva?", nos dicen. Esa es una manipulación que te hacen y que en mi caso hizo que yo me callara durante años. Hay colegas que no denuncian lo que les está pasando por miedo, por represalias, por perder el lugar conseguido hasta ese momento. Lo sé porque lo viví en carne propia, lo sé porque yo fui la primera que no lo hice".

Verónica D'Andrea
Verónica D'Andrea. Foto: Nacho Veiga.

—¿Desde cuándo y cómo empezaron los problemas?

—Estuve 22 años en el canal y nunca me quejé públicamente de nada. Siempre tuve la camiseta puesta. Pero pasaron muchas cosas que se vienen acumulando desde hace mucho tiempo, muchos años. No voy a ser injusta porque también hubo momentos muy buenos en ciertas administraciones del canal donde me sentí plena. Pero desde hace unos años las cosas empezaron a complicarse con, por ejemplo, cambios permanentes de horario que sin duda provocaron un perjuicio en mi imagen pública. Siempre acepté a pesar de sentir que iba en contra de mis intereses profesionales, Dejándome de lado, prioricé al Canal. Pero lo que más me dolió, fue a nivel humano y la forma como me maltrataron..

—¿Maltrato de qué tipo?

—Muchas cosas, pero las presentaremos en el juicio con mi abogado, me pidió que sea muy cuidadosa con lo que dijera porque sabía que iba a hablar desde la emoción y sentimientos. Pero imagínate cómo me pude haber sentido si luego de 22 años de labor y con un programa pronto, me dicen de un día para el otro, que se terminó. Sin una explicación, sin un fundamento, sin darme la oportunidad de cambiar o prepararme. Todo lo que vamos a plantear en la justicia, está documentado con autoridades del canal. Todo se pondrá en la Justicia, creo en la Justicia.

—A finales de junio salió por última vez tu programa en Canal 4. ¿Qué pasó entonces? ¿Cuál fue el detonante para el final del vínculo?

—Ni idea, nunca pudieron fundamentarlo. Yo estaba saliendo los domingos de tarde, después de más de 15 cambios de horario que tuvimos con el programa. La mayoría de las veces nos enterábamos en el aire mismo que había cambiado el horario. Me aguanté muchas, siendo un programa de espectáculos hubo muchos años que me permitían que solo saliera cine. El teatro o la moda solo podía incluirlos si estaba pago y es imposible en este país pretender que los artistas uruguayos paguen por estar. Somos un programa de cartelera de espectáculos. Esa es nuestra esencia. Estamos hablando de la cultura uruguaya, que hay que apoyarla y darle para adelante siempre. Querían que hiciera mayormente cine ,y en pandemia, estuvimos un año y medio sin estrenos: ¿Cómo sostengo un programa hablando de cine en esa situación?

—¿Cómo fue la comunicación sobre el final del programa?

—Un viernes a la noche estaba en casa y recibí un mensaje por whatssapp de gerencia. Ahí me llaman y me dicen que decidieron que ya el programa entregado para ese domingo no estuviera al aire y dieron por terminado el contrato intempestivamente.

—Eras coproductora, ¿el contrato estaba vigente?

—Sí, estaba vigente, el contrato no tenía plazo, desde hace muchos años que ya no firmábamos nada, había confianza. Por eso el dolor de la forma como esto se terminó. Los contratos terminan, no seré ni la primera ni la última, pero hay formas y formas. Desde mis comienzos en 1999 en el canal siempre fui coproductora. Yo no recibía un sueldo. Por lo que cada peso que cobraba lo generaba yo; además tenía que asumir todos los costos de la producción de los programas (cámaras, lugares, etc.). Hubo momentos en que me fue muy bien y la gente me embromaba por la cantidad de PNTs que había en el programa. Pero si una semana estaba a las 23:00, a la siguiente a las 9:00 de la mañana y un mes después a las 16:00 o, como pasó muchas veces, salía a las 2:30 de la madrugada, ¿cómo sostengo un cliente o una pauta? Obviamente, las marcas se fueron. Y a mí como comunicadora y coproductora, todo ese maltrato, dañó mi credibilidad. Era yo quien daba la cara no solo frente al público, sino frente a los clientes.

—¿Te generó perjuicios económicos?

—Sí, yo perdí muchísimo dinero. Porque de la producción me tenía que encargar yo, aunque los ingresos publicitarios bajaran. Todo esto yo lo planteé muchas veces a la dirección y no obtuve respuesta. También hice un planteo de que todo esto me estaba generando problemas de salud y pedí parar un tiempo para recuperarme, pero no me lo aceptaron. Yo tuve al menos dos episodios médicos en relación a problemas que tuve con el canal y nunca dejé de salir. Porque si yo no entregaba el programa cada semana, tenía multa.

—¿Hubo instancias de diálogo antes de esta denuncia a nivel judicial?

—Nunca quise llegar a este punto. En todo momento busqué negociar con ellos porque una salida acordada era lo que merecía el final de una relación profesional de 22 años. Hubo contactos del Dr. Pablo Duran con los abogados del Canal. Pero no hubo intención de arreglar; esa es la verdad.

—¿Esa posibilidad de multa si no entregabas el programa estaba en el contrato?

—Sí. Yo firmé ese contrato en 1999. Era muy chica y el acuerdo tenía algunas cláusulas claramente abusivas. En 2016, por ejemplo, escribí mi primer libro ("Secretos de belleza para mujeres reales") que era de autoayuda para las mujeres que de pronto habían tenido problemas médicos o enfermedades complicadas o de autoestima y querían verse y sentirse mejor. Firmé un contrato con una editorial y lo lanzamos con la expectativa de difundirlo. Pues el canal no me permitió difundir el libro. Me prohibieron hacer la gira de prensa que tenía pautada la editorial por los otros canales y tuve que cancelar el contrato para el segundo libro que estaba escribiendo. No se enteró casi nadie que había sacado un libro. No me dejaron ni siquiera mencionarlo en el canal. Para mencionarlo debía pagar la mención. En todos esos años, solo una vez fui como invitada a otro canal porque en ese momento había un gerente un poco más flexible y me permitió ir a Consentidas.

—¿Qué sigue de ahora en más?

—Con mi abogado presentaremos la demanda y vamos a ir hasta las últimas consecuencias. Pero más allá de eso, mi futuro está ahora en VTV, donde debutamos los viernes en horario central, después del noticiero. Me sentí valorada y respetada desde el primer momento. Quiero destacar al director de programación, Andrés Silva, con quien estoy muy agradecida. Volveremos además a hacer teatro y moda. Tenemos total libertad para los contenidos.

—¿Cómo surgió esta propuesta?

—Yo ya había tenido tres propuestas de VTV desde hace años en diversos momentos de mi carrera, pero Canal 4 me negó la posibilidad de trabajar en los dos lugares. Hay comunicadores que trabajan en canales abiertos y en VTV al mismo tiempo. Yo no podía. Ahora nuevamente nos comunicamos e hicimos el acuerdo. Me recibieron con los brazos abiertos.

Verónica D'Andrea.
Verónica D'Andrea y su pareja Ignacio Veiga.

—Decías que antes no dabas cuenta de estas situaciones por miedo. ¿Qué cambió ahora?

—Lo pensé mucho antes de hacer públicas estas cosas. Hay una violencia psicológica respecto a que si vos te quejás, más si sos mujer, no solo te quedás sin trabajo. Te tachan como "la complicada" , que ningún canal te va a querer contratar. Te trabajan de tal manera que una pone el interés del otro siempre por delante. Y no es así. La gente de VTV, en mi caso, me recibió de la mejor manera, valorando mi trabajo y con mucho respeto. Varios de los sponsors que alguna vez tuve en Canal 4 volvieron ahora para este proyecto y otros de ellos están en negociaciones, lo que también me tiene muy contenta. Estoy feliz, disfruto de este momento televisivo, de nuestra escuela de estética y moda que tenemos con mi marido, donde hay muchas mujeres divinas alumnas que te dan mucho cariño y por suerte tengo gran apoyo de las personas que quiero y de mi familia.

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