NOTA DE TAPA

Lucía Brocal: "Soy adicta al celular, me gustaría estar menos pendiente"

La periodista se vuelve a probar en la actuación en la comedia Perfectos Desconocidos, que deja al descubierto la vida secreta que se esconde en los celulares. Brocal habla del vínculo con el suyo y reivindica el uso de las redes, fiel a su condición de millennial.

Lucía Brocal
"En Uruguay hay periodistas que no preguntan de forma incisiva, por eso se destacan los que sí lo hacen", evalúa Brocal. Foto: Iara Silva. Producción: Flor Murias.

El día de Lucía Brocal empieza temprano. Se despierta a las cinco de la mañana para preparar su ciclo radial Doble Click, sigue en Desayunos Informales, continúa con los móviles para Telemundo, los sábados conduce la edición del noticiero, y ahora sumó la obra Perfectos Desconocidos. La periodista vuelve a probarse como actriz en una comedia que refiere a la vida secreta que se esconde en los celulares.

En sintonía con la temática del espectáculo, la periodista habla con Sábado Show sobre sus facetas más ocultas: se confiesa adicta a las redes, critica al periodismo uruguayo, relata un tenso cruce con Danilo Astori de diez años atrás y recuerda cuando sentía que cumplía la función de “un florero” en Telenoche: “Era otro momento de la sociedad”, explica.

Lucía Brocal. Foto: Iara Silva
Foto: Iara Silva Producción: Flor Murias. Make up: Cecilia Zilli. Pelo: Cindia Sosa. Look: Renner. Lentes: Óptica Nova. Silla: Samic.

-¿Cómo es el desafío de ser una de las protagonistas de Perfectos Desconocidos sin venir del rubro teatral?

-Estoy feliz, pero es tremenda responsabilidad. Estudié actuación hace unos años con Ramiro Perdomo y siempre había tenido en el tintero hacer teatro. En aquel momento él me dio para adelante, y Diego Sorondo (productor) me empezó a insistir para estar en Falladas. A las semanas le dije que no podía porque estaba embarazada. Al tiempo me propuso Casados sin Hijos, que la hicimos el año pasado y estuvo buenísima. Cuando me llamó para Perfectos Desconocidos le pregunté si estaba seguro, porque es una obra en la que todos son protagonistas. Al final agarré viaje. Todo el elenco es buenísimo, los actores tienen mucha experiencia entonces me cuidan, me miman y me ayudan.

-La obra habla de la vida secreta que se esconde en los celulares, ¿cómo te llevás con el tuyo?

-La obra plantea que todos tenemos una vida pública, una privada y una secreta. En el celular están esos niveles porque es nuestra compañía. Es como la computadora, el diario íntimo o la charla con amigos. Yo reconozco que soy adicta al celular, me encantan las redes y a veces quisiera estar un poco menos pendiente.

-Sos muy activa en Instagram, ¿sos cholula?, ¿seguís a muchos famosos?

-Sí, obvio, como cualquiera. Sigo a famosos como a Julia Roberts, que la amo. Y también dejo de seguir a mucha gente. Cuando hay un “supermercado de chivos” me pone incómoda y dejo de seguir a esa cuenta. También me agota el excesivo autobombo, me da vergüenza ajena. Cuando hay millones de selfies, de autovideos, de comentarios que dicen “sos divina”, “sos la mejor” se convierte en un autobombo desproporcionado que no me gusta. Hay otra regla básica que es no retuitear elogios. Uno puede contestar con un “gracias” o darle “me gusta”, pero retuitear los elogios da miedo.

-¿Y revisás cada foto muchas veces antes de publicarla?

-No al extremo, pero lo hago. Mentiría si dijera que me saco la foto y la subo enseguida. Me fijo que esté bien, y me gusta editarla en buenos programas de edición. Trato de que mi perfil del Instagram tenga un sentido de colores. Y si vengo de muchas fotos familiares, meto alguna otra para equiparar…

Perfectos desconocidos
Brocal se vuelve a probar como actriz en "Perfectos desconocidos" junto a un destacado elenco. Se presenta el próximo viernes en Teatro Movie. Foto: Difusión

-Sos de las que está en Desayunos Informales (Teledoce) desde el comienzo, ¿cómo has vivido los cambios que hubo en el elenco y en el formato con el correr de los años?

-Desayunos ha evolucionado, pero mantiene la misma esencia de informar y entretener. La energía del programa es tan linda que nunca cambió, más allá de que haya habido cambios en el equipo. Para mí es un placer estar ahí todas las mañanas. Si bien la gente ya me conocía, me impresiona cómo después de que empecé a salir en Desayunos me habla con una cercanía muy fuerte. Las personas me hablan como si yo fuera su amiga o su familiar. Una forma parte de su día a día.

-Desde hace unos meses también estás al frente de Doble Click a las 7 en Del Sol FM, ¿cómo cambiaron tus mañanas?

-Me estoy despertando a las cinco de la mañana. Trato de llegar a las seis a la radio y preparamos Doble Click, que es una puesta a punto de las principales noticias. Generamos un equipo espectacular con Paula Scorza y Tania De Tomas en producción. Fue un honor que me llame Iñaki (Abadie) para sumarme a Del Sol, que es una radio muy bien posicionada con programas que me encantan.

-En el programa tuviste un cruce al aire con Carolina Cosse, que te increpó por haberle repreguntado su opinión sobre la situación en Venezuela, ¿te sorprendió esa reacción?

-A veces tengo la sensación de que los políticos piensan que si uno le pregunta lo está atacando. Yo lo que quiero es que contesten lo que pregunto sin eludirme. Mantener el respeto es fundamental, pero el periodista tiene que preguntar, especialmente si es un precandidato.

-¿Alguna vez se enojó un político con vos?

-Sí, tuve un entredicho con Danilo Astori en un móvil de la campaña electoral del 2009. En el momento me quedé muy mal. Yo era más chica, pregunté lo que tenía que preguntar y no esperé que nadie se enoje. Astori se molestó porque entendió que mi pregunta no correspondía. Después aprendí que es parte del oficio, y que el otro tampoco reacciona con maldad sino que duerme poco porque está en plena campaña.

-¿Te gusta el estilo del periodismo que va más al choque en las entrevistas, como el de Gabriel Pereyra?

-Admiro muchísimo a Gabriel Pereyra. Es un tipo talentoso, riguroso, que si pregunta es porque tiene sustento. Va un poco más al hueso. En este país estamos acostumbrados a que no se pregunta un poco más allá porque hay cuidado con el político. Yo pienso que preguntar, repreguntar y recontrarepreguntar.

-¿Pero ese es un problema de los políticos o de los periodistas..?

-Hay muchos periodistas que no preguntan de forma incisiva, entonces después resaltan los que sí lo hacen...

-¿Te gusta la campaña electoral?

-Me fascina, la disfruto muchísimo. Este año va a estar muy divertido y va a ser muy interesante. En mi casa siempre se habló de política y se debatió desde diferentes posturas con mucha intensidad. Tengo en el debe estudiar ciencias políticas.

-Se dice que el nivel del debate es pobre y que faltan propuestas, ¿coincidís o eso es algo que se dice en todas las campañas electorales?

-Están bravas las propuestas... Salvo por (Jorge) Larrañaga que presentó una propuesta puntual de reforma constitucional, cuando se habla de temas como inseguridad, educación y economía, uno ve posturas pero no proyectos concretos. Los precandidatos hablan de enfocar el problema desde diferentes áreas, sí, ¿pero cómo? Uno nota cierta superficialidad...

-¿Te gustaría dedicarte a la política en algún momento, como han hecho otros periodistas?

-No, para nada. Me gusta más estar de este lado. Me interesa la política como fenómeno y herramienta democrática.

-Te has manifestado sobre el crecimiento de las reivindicaciones feministas que hubo en los últimos años, ¿creés que esos reclamos han tenido impacto en los medios de comunicación?

-Sí, en los medios está habiendo un claro reflejo de este cambio social. No hay ámbito de la sociedad que quede por fuera. Es un cambio que llegó para quedarse. En Telemundo siento que hay una gran igualdad de trabajo y que el rol de la mujer es el del respeto profesional. No somos un florero y eso me pone feliz.

-¿En Telenoche sentías que ocupabas un rol de “florero”?

-Sí, había otro lugar para la mujer. Era más el lugar de acompañar al hombre, pero no era responsabilidad 100% del medio sino que era otro momento de la sociedad.

-Hace unos años cuestionaste a Ignacio Álvarez por la forma de la que expuso a víctimas de abusos en su programa y él te contestó, ¿qué te dejó aquel debate?

-Lo que pasó con Nacho lo recuerdo como un momento muy ingrato, que hizo evidente la dificultad que todos tenemos para manejarlos con las redes sociales. Pensar diferente y expresarlo hoy lejos de un ejercicio de democracia se ha vuelto una ruleta rusa y eso es triste.

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados
Max caracteres: 600 (pendientes: 600)