Las hermanas sean unidas

Juan de la Mondiola

Nacieron y crecieron en un hogar donde el tango era la compañía musical y el remanso espiritual habitual de la familia. En consecuencia, fueron tangueras desde la primera hora y cuando llegó el momento para ambas de decidir la forma más apropiada para liberar su sensibilidad y dar forma a su vida interior las hermanas Genta se decidieron, naturalmente, por expresiones tangueras. Andrea, la mayor, optó por el baile, cuyos primeros pasos aprendió siendo muy joven, en 1992 en los cursos de Joventango, con los profesores Alfredo Hernández y José Herman. Se fue perfeccionando posteriormente al lado de Elena Vilariño, luego en un seminario dirigido por la pareja argentina de bailarines de tango los Dinzel y en los Cursos de Expresión Corporal y Arte Escénico del Teatro Circular de Montevideo. También realizó estudios en la Argentina con los profesores Adolfo Godoy y Silvia Leone, del grupo "Patio de Tango" y participó en Buenos Aires de un seminario dictado por el profesor José Garófalo. Con tal formación, sumada a sus virtudes naturales (tiene una asombrosa facilidad para aprender rápidamente todos los pasos que le enseñan, por difíciles que sean, dice su hermana y declarada admiradora Alejandra) se convirtió rápidamente en una de las mejores bailarinas del Río de la Plata para ser luego, como paso inmediato y lógico, una de las más responsables, pacientes y convincentes profesoras del medio. Como docente de tango ha dictado clases en la Facultad de Ciencias Sociales, ha participado en la preparación de actores y en el armado de la coreografía para la obra "Che, Madamme", que se exhibió en el Teatro Circular e incluso en alas de su arte llegó en enero de este año hasta Europa, más exactamente París, donde dirigió un seminario de baile de tango, que tuvo excepcional respuesta de público. Ahora aplica sus conocimientos a hacer elegantes bailarines e implacables sacadores de viruta al piso a todos aquellos que asisten a los cursos que dicta en la Comunidad Israelita del Uruguay (Canelones 1084) y en el Café Sucre Sale, el hermoso rincón parisino que la Alianza Francesa ha recreado en su local de 18 de Julio 1772. Asimismo Andrea Genta ha enseñado a bailar el tango en los EE.UU.: en el 2001 estuvo al frente de sendos seminarios de dos meses de duración en Arizona y en San Francisco. La Tanguería "Salú Tango" de Punta Carretas y la confitería "La Crepèrie" han sido, entre muchos otros de similar categoría, dos locales donde Andrea formó numerosas legiones de bailarines de tango. También exhibe su "currículum" actuaciones en diversos espectáculos realizados en nuestro país. Pero tal vez, más importante que la carrera desarrollada hasta ahora por Andrea, sean sus proyectos de futuro. Se ha planteado como meta inmediata la organización de seminarios de tango y milonga con grupos reducidos para poder hacer un seguimiento efectivo de la evolución de cada alumno, así como la organización de espectáculos de baile y ejecución de tango para eventos especiales y la coordinación de charlas sobre evolución de la danza del tango a cargo de ella misma y de especialistas nacionales y del exterior.

ALEJANDRA La música, específicamente el tango, también atrapó desde pequeña a la menor de las hermanas Genta, quien decidió, ya en la niñez, que sería intérprete. Comenzó entonces estudios de piano y solfeo con la profesora Elida da Rosa, los que perfeccionó mas adelante con el profesor Caballero. En 1995 orientó su vocación y sus conocimentos al aprendizaje de saxofón contralto con el profesor Fabián Pietrafesa y en 1997 ingresó a la Escuela Universitaria de Música, donde continuó sus estudios de saxofón con Horts Prentki (primer clarinete de la Orquesta Sinfónica del Sodre). Ese mismo año conformó un dúo de tango junto al bandoneonista Eusebio Bello, que realizó lucidas actuaciones públicas y en 1998 completó sus estudios de saxofón con el profesor Santiago Gutiérrez en el instituto "La Clave". Hoy en día, mientras actúa en el "Trío Salú", luce el privilegio de ser la única mujer intérprete del saxo barítono del país. Se confiesa devota de Troilo, aunque admite su gusto por los conjuntos de la Guardia Vieja. Pero sabe, y lo afirma y lo practica desde el trío, que al tango el músico debe aportarle mucho de su personalidad, de su gusto y de su concepción musical, la que debe ajustarse a la época en que vive.

EL TRIO. Nació en el año 2.000 en la tanguería de Punta Carretas "Salú", de la que tomó el nombre. En su conformación coincidieron Alejandra Genta, Santiago Gutiérrez (saxo alto, clarinete y bandoneón) e Ignacio Labrada (piano). Practica un estilo de tango muy actual de acuerdo a los arreglos que hace Gutiérrez, pero conserva el ritmo apto para bailar que impusieron los primeros músicos tangueros. Sus comienzos fueron en la tanguería que lo vio nacer y luego comenzaron las presentaciones en diversos locales nocturnos de Montevideo, que tuvieron muy buena acogida por parte del público adepto a nuestra música. En el 2001 grabaron su primer y, por ahora único CD, aunque el segundo ya está en preparación y promete ser tan exitoso como aquel en base a su contenido de tangos y milongas clásicos, a más de alguna composición de su director Santiago Guitérrez. La grabación inicial tiene una simpática historia atrás. Dos funcionarios de la embajada de los EE.UU. que concurrían a "Salú" a aprender a bailar tango con el trío, pidieron una noche un CD del grupo. La respuesta fue que no tenían ninguno grabado; los diplomáticos entonces ofrecieron convertirse en productores y así salió a circulación "De Tango en Tango", del que se vendieron decenas de ejemplares durante la segunda gira del trío por Europa. Porque esta nueva incursión europea del "Salú" fue precedida por otra que se desarrolló entre diciembre del 2001 y enero del 2002 y que llevó a los músicos compatriotas por las ciudades alemanas de Regensburg, Magdeburg, Colonia, Berlín, Schweinfurt y Freiburg, para culminar el periplo en la capital del Líbano, Beyrut. La gira fue promovida por otra alumna de baile que aprendía a lustrar baldosas al ritmo del trío, de nacionalidad alemana y de nombre Sonia que, entusiasmada por la música que ejecutaban sus componentes, los invitó a tocar en su país.

En diciembre del año pasado vino la nueva invitación para Europa, esta vez exclusivamente en Francia, donde actuaron entre el 12 de diciembre del 2002 y el 26 de enero del 2003. Tuvieron una excelente recepción del público francés a lo largo de los 14 conciertos que ofrecieron en elegantes y concurridos locales de Burdeos y París. Justamente en la "Ciudad Luz" se produjo un hecho inédito hasta el momento: por primera vez actuaron juntas las dos hermanas Genta: Alejandra con su saxofón desde su puesto de ejecutante del trío y Andrea bailando en la pista con expertos bailarines franceses (el tango danza hace furor en toda Europa en estos momentos) y nuevos alumnos que ella reclutó durante su breve estadía en aquel país.

La conjunción musical y coreográfica de las dos Genta fue tan perfecta y arrancó tantos aplausos de los espectadores que tuvieron la felicidad de poderlas ver, que ahora han decidido ofrecer su espectáculo conjunto- Trío y baile- a los uruguayos. Ya lo hicieron con enorme suceso en sus dos primeros conciertos montevideanos al regreso de la gira (Joventango y Alianza Francesa) y piensan seguir adelante con el proyecto. Para felicidad de todos sus futuros espectadores, que serán rápidamente, sin dudas, rendidos admiradores.

Olga Delgrossi luce en exitosa obra teatral

Hay humor, hay ternura, hay emoción. Y todos estos elementos están manejados con suma habilidad por el director Hugo Blandamuro, por lo cual la obra se ha convertido en un gran suceso de público y seguramente cuando llegue la hora de hacer balances será uno de los grandes éxitos de la temporada. El planteo es tan sencillo como eficaz: los cuatro integrantes del elenco están sobre el escenario, cada cual atento a su rol. Mario Díaz con su guitarra acompaña con su reconocida capacidad musical las interpretaciones de las dos cantantes, Lucila Laske y Olga Delgrossi mientras que Perla Laske, la autora del libro, conduce la acción por caminos de evocación y recuerdos, analizando las letras de tangos de poetas famosos y explicando al público que esos poemas son fotografías de las realidades del momento en que fueron escritos. Cuando el guión lo indica, Olga y Lucila entran en acción, cantando el tango, o un fragmento de él, que la actriz comenta. Así surgen, en la voz de Olga, cada vez más espléndida, notables versiones de "Caserón de tejas", "Uno", "Garufa", "Comadre" entre otros y una antológica "Balada para un loco", que recibe las más cerradas ovaciones de la noche.

También la argentina Lucila, que viene de realizar una lucida temporada en Nueva York aporta a la obra su buena voz y su calidez interpretativa cuando canta "Mama yo quiero un novio". Otro de los puntos altos del espectáculo es el tango de Perla Laske "La cirugía facial", con una letra de gran comicidad, que divierte a los asistentes.

Por varias semanas más, en consecuencia, seguirá estando en la cartelera del teatro "El Tinglado" "Qué tango hay que cantar", todos los viernes y sábados a las 21.30 horas y los domingos desde las 20. Es una inmejorable oportunidad para disfrutar de un espectáculo disfrutable, hecho en base a poesía tanguera, pero que también combina sus buenas dosis del mejor humor rioplatense.

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