La revolucionaria Coco Chanel del orfanato al imperio

| Tres películas se ocupan de la famosa diseñadora francesa que supo salir del campo para convertirse en la gran emperatriz de la moda, entre amantes, telas y lujos.

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Por: Analía Filosi

No se cumplen años redondos ni de su nacimiento ni de su muerte. Sin embargo, entre fines de 2008 y el transcurso de 2009, la excepcional diseñadora de moda Coco Chanel (1883-1971) ha sido protagonista de tres películas, dos de cine -Coco antes de Chanel y Coco & Igor- y una de televisión, Coco Chanel.

La que tiene fecha confirmada de proyección en Uruguay es Coco antes de Chanel, que se estrena el próximo viernes y tiene a la francesa Audrey Tautou en la piel de una de las mujeres más influyentes de la moda del siglo XX, sino la más influyente.

Nacida en 1883 en el pequeño pueblo de Saumur, al sur de Francia, Gabrielle Chanel supo dejar atrás una infancia triste en un orfanato para convertirse en la impulsora de un estilo transgresor y construir una vida rodeada de amantes aristócratas y millonarios. "¿Qué sabía yo de mi nueva profesión? Nada, ni siquiera que existían las costureras. ¿Tuve conciencia de la revolución que urdiría? En absoluto. Un mundo se hundía en el ocaso y otro estaba por nacer. Simplemente, estuve allí, se me dio la oportunidad y no la dejé escapar. Tenía la edad del nuevo siglo. De alguna manera me sentí llamada a desarrollar un nuevo estilo en el vestir. La demanda era de sencillez, comodidad y claridad. Sin proponérmelo, siempre había dado preferencia a estas cualidades. Por lo general, los verdaderos logros son casuales", dijo una vez la propia Gabrielle, que se convirtió en Coco a los 19 años cuando, probando suerte como cantante en el café concert La Rotonde, empezó a ser identificada por la onomatopeya que se repetía en dos de las canciones de su repertorio.

Su historia, sobre todo antes de alcanzar la fama, siempre atrajo a la directora Anne Fontaine (La fille de Monaco). "No era tanto la moda sino las características de esta excepcional mujer lo que me interesaba. Me conmovía especialmente el hecho de que se hubiera hecho por ella misma. Esta chica salida del corazón del campo francés, pobre, sin educación, pero dotada con una personalidad excepcional, estaba destinada a ser una adelantada a su época", destaca la realizadora, quien se unió a Camille Fontaine para escribir el guión cuando se le presentó la oportunidad de rodar la película soñada, la cual decidió limitar a la primera parte de la vida de Coco. Para ello leyó la biografía escrita por Edmonde Charles-Roux, L`irreguliére, y salió en busca de la actriz que mejor personificara a la legendaria diseñadora. Cuando se topó con Audrey Tautou, supo que había encontrado lo que buscaba. "En mi primer encuentro con Audrey, me sorprendieron su voluntad, su audacia y la densidad de su mirada que te atraviesa. Chanel lo miraba todo. Su cultura no era una de conocimiento, sino una cultura de observación", cuenta Fontaine y confiesa que "no había escrito ni una línea del guión cuando conocí a Audrey".

Tuvo la suerte de cruzarse con una actriz que también estaba fascinada con Chanel, perseguida desde hacía tiempo por la posibilidad de hacer ese papel. "Esperaba en secreto recibir una oferta con un punto de vista específico porque la modernidad de este personaje, su espíritu y la posición que ella les dio a las mujeres, me fascinan", señala la actriz que se hizo famosa como Amélie. "Cuando Anne Fontaine explicó cómo quería tratar el tema, acepté de inmediato".

Tautou también fue convencida por la libertad que la directora le dio para desarrollar la naturaleza del personaje, "buscando diferentes aspectos del papel, ocultando los sentimientos, siendo frágil y dulce al mismo tiempo, autoritaria y orgullosa". Porque así era Coco, necesitaba tanto de estar rodeada de gente como sola al momento de pasarse horas y horas creando sobre el cuerpo mismo de sus modelos en su atelier de la rue Cambon de París, donde se levantaría su imperio. "Recuerdo el día que filmamos en el taller de sombreros, el primer set parisino que fue el entorno inicial de Chanel. Cuando vi a Audrey Tautou con un nuevo peinado ondeado, un cigarrillo en la boca, ajustando el ribete de un sombrero, me pareció que estaba viendo en realidad a Coco Chanel. ¡Fue increíble!", recuerda Fontaine.

MODA. "La moda es a la vez oruga y mariposa. Sea usted de día una oruga y transfórmese de noche en mariposa. Nada es más cómodo que una existencia de oruga, nada está más hecho para el amor que una mariposa. Necesitamos vestidos para reptar y vestidos para volar. La mariposa no va al mercado, ni la oruga a los bailes", le gustaba decir Coco a los periodistas, definiendo así un estilo que haría de la sencillez y la comodidad en el vestir su marca identificatoria. Las faldas a la rodilla, el uso de los pantalones, el tejido de punto, la adaptación de la moda deportiva o de los marineros para las mujeres, los vestidos de líneas simples, el empleo del blanco y negro, los zapatos de dos colores, las infaltables perlas, la bijoux falsa (de la que fue pionera), el bolso Chanel… todo eso debía verse reflejado en este film y para ello Fontaine apeló a la vestuarista Catherine Leterrier -ganadora del César (Oscar francés) en 2000 y 2004-, con quien ya había trabajado en La fille de Monaco. "El objetivo no era hacer una película sobre la historia de la moda", aclara Leterrier, quien montó un taller temporal para la película y, para la escena final de la pasarela, eligió modelos y joyas auténticas de diferentes épocas en el Conservatorio de Chanel. Éste colaboró aportando vestidos originales de la marca y su diseñador, el reconocido Karl Lagerfeld, se reunió varias veces con Leterrier. "Audrey mostró mucho interés en el vestuario y durante las sesiones de prueba yo veía cómo se concentraba y de repente se convertía en Coco Chanel", agrega sobre el trabajo con la protagonista.

AMORES. Etienne Balsan, un rico heredero de un imperio textil interpretado en el film por Benoit Poelvoorde, fue el primer hombre de Coco, varios años mayor que ella. La apoyó en sus intentos de ser cantante, la llevó a vivir a su castillo y financió sus primeros pasos en el mundo de la moda, al que entró diseñando sombreros. Pero el gran amor de su vida fue Boy Capel, encarnado por Alessandro Nivola, un astuto hombre de negocios inglés del que se enamoró a primera vista y con quien mantuvo una relación hasta que éste murió en un accidente automovilístico. "Era un joven apuesto, muy moreno y atractivo. Era más que apuesto, quitaba el aliento. Admiraba su indiferencia y sus ojos verdes. Poseía los caballos más briosos. Me enamoré de él. A Balsan jamás lo amé. Entre ese inglés y yo no fueron necesarias las palabras", diría Chanel, quien nunca se casó. Su origen humilde le impedía ser la esposa de esos hombres, debía conformarse con vivir con ellos sólo siendo su amante.

Entre esos amantes hubo nombres famosos, como el del compositor ruso Igor Stravinsky. Basándose en esta relación fue que el holandés Jan Kounen (Doberman, Blueberry, 99 francos) concibió Coco Chanel & Igor Stravinsky, film con el que este año se cerró el Festival de Cannes. La historia se basa en el secreto y apasionado romance que diseñadora y compositor mantuvieron en 1920. Sus vidas se habían cruzado siete años antes, cuando el ruso presentó en París La consagración de la primavera, que no fue bien recibida por el público por ser su música y ballet demasiados modernos para la época. Entre los asistentes al Théatre des Champs-Élyssées estaba Coco, entonces en plena relación con Capel y disfrutando del éxito de su trabajo. Recién los presentarían tras la revolución rusa, con Igor refugiado en París y arruinado, y Coco devastada por el fallecimiento del amor de su vida. Ella lo invita a vivir con su esposa, enferma de tuberculosis, y sus cuatro hijos a su nuevo chalé de Garches. "Tenía el marco de los hechos, pero la libertad de inventar todo lo que ocurrió al interior de la casa de campo", dijo en Cannes, Chris Greenhalgh, autor del guión a partir de una novela propia sobre esta relación.

La película, que conjuga realidad y ficción, está protagonizada por Anna Mougladis, musa de Karl Lagerfeld (que creó un vestido especialmente para la película y aconsejó sobre la personalidad de Coco), y el dinamarqués Mads Mikkelsen. "Anna ha estado habitada por Chanel por un tiempo. Mads creó su versión de Igor. Yo estaba allí para ayudarlos y guiarlos, pero por encima de todo es su creación", contó Kounen del trabajo realizado con los actores.

CHANEL N°5. El romance entre "el más grande compositor y la costurera-perfumista más célebre del siglo", según los definió Greenhalgh, sirvió para explorar el proceso de creación de dos grandes obras del siglo XX: La consagración de la primavera y el perfume más vendido del mundo, Chanel N°5. Un crítico de la época llegó a describir la música de Stravinsky como "vodka ruso con perfume francés".

El perfume era lo que le faltaba a Coco, quien había adoptado una máxima del poeta Paul Valéry que decía que "la mujer que no usa perfume carece de futuro". Luego de su romance con Stravinsky, la diseñadora empezó una relación con el duque Dimitri Pavlovich, sobrino del zar Nicolás II. Fue él quien le presentó al químico Ernest Beaux, perfumista del zar, a quien Coco le pidió que le creara una fragancia especial. Luego de muchas pruebas se llegó a lo esperado. "Un perfume que no se parece a ninguno. Un perfume de mujer, fragante, que evoca lo femenino", señaló su dueña. Tomó prestadas las formas de las botellas de las fragancias de sus amantes para el envase y a la hora de elegir el nombre recordó que "lanzo mi colección el 5 de mayo, el quinto día del quinto mes del año. Dejémosle entonces ese número y el 5 le dará suerte".

Había nacido la fragancia más vendida del planeta, la que le permitiría vivir cómodamente hasta el final de sus días. El perfume que llegó a ser parte del Museo de Arte Moderno de Nueva York, que Marilyn Monroe convirtió en leyenda cuando dijo que dormía sólo "con unas gotas de N°5" y que Andy Warhol convirtió en protagonista de una de sus serigrafías.

Además de Marilyn, muchas otras estrellas de cine prestarían su imagen a la marca: Candice Bergen, Ali MacGraw, Lauren Hutton, Catherine Deneuve, Carole Bouquet, Nicole Kidman, la propia Audrey Tautou. Así como Chanel tendría también su vinculación con Hollywood, diseñando vestuarios para varias películas, pero sin alcanzar el éxito esperado. Hollywood es sinónimo de glamour y Coco lo era de simpleza. De todas formas fue adorada en Estados Unidos, donde mantuvo su éxito aún cuando en Francia, en los últimos días de su vida, se le dio la espalda por considerarla pasada de moda y por ser acusada de colaboracionista nazi en la Segunda Guerra Mundial dada su relación con un oficial alemán.

TAMBIÉN EN TV. Con anterioridad a los films Coco antes de Chanel y Coco & Igor, se estrenó en televisión la película para la pantalla chica Coco Chanel, nominada al último Emmy, premio al que también fue candidata Shirley MacClaine por interpretar a la diseñadora en su edad madura. MacClaine aspiró además al Globo de Oro y al premio del Sindicato de Actores por este film. Dirigido por Christian Duguay, de amplia trayectoria en TV (Juana de Arco, Hitler: El reinado del mal) y con Barbara Bobulova en el papel de la joven Coco, se trata de un recorrido por la vida de la diseñadora, desde su niñez hasta convertirse en una de las mujeres más influyentes de la historia de la moda. Es de esperar que la misma llegue por alguna señal de cable a América Latina, pero aún no hay noticias al respecto, como tampoco del estreno de Coco & Igor.

Por lo pronto, para aproximarse a la historia de una mujer que revolucionó el mundo de la moda, que mostró que podía ser independiente sin considerarse nunca una feminista y que no se privó de disfrutar del amor y el lujo, lo seguro es el estreno de Coco antes de Chanel. Una película, que no es otra cosa que una forma más de perdurar de quien levantó un imperio y se convirtió en marca registrada.

LAS TRES PELÍCULAS

Coco antes de Chanel: Film francés de 2009, dirigido por Anne Fontaine. Con Audrey Tautou, Benoit Poelvoorde, Alessandro Nivola, Marie Gillain, Emmanuelle Devos. Guión: Anne Fontaine y Camille Fontaine, basado en la novela de Edmonde Charles-Roux. Fotografía: Christophe Beaucarne. Música: Alexandre Desplat. Vestuario: Catherine Leterrier.

Coco Chanel & Igor Stravinsky: Película francesa de 2008, dirigida por Jan Kounen. Con Anna Mougladis, Mads Mikkelsen, Elena Morozova, Grigori Manoukov. Guión: Chris Greenhalgh, adaptado de su propia novela. Música: Gabriel Yared. Vestuario: Chattoune & Fab.

Coco Chanel: Coproducción franco-ítalo-inglesa para TV. Con Barbara Bobulova (Chanel joven), Shirley MacLaine (Chanel madura), Malcom McDowell. Dirección: Christian Duguay. Guión: James Carrington.

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