-Ayer estrenaste Cómo evitar enamorarse de un boludo.
-Pasaba por una librería, vi el libro, entré y la vendedora me dijo que cada vez que lo ponía en la vidriera, lo vendía enseguida. Me gustó el título, lo compré, lo leí y me gustó. Dos cosas que me gustaron más aún fue que lo escribió un hombre, , Marcelo Puglia, y que es un uruguayo que cuando tenía 13 años se fue a vivir a San Pablo (tiene 41). Es corresponsal de radio Sarandí y trabaja en el portal Terra. Es la primera vez que un libro de él se adapta para teatro. Llamé a Jorge Denevi para que lo hiciera y también me dirigió.
-¿Cuál es el tema del unipersonal?
-Uno de los géneros que me gusta hacer en teatro es aquel en el que tanto el hombre como la mujer se identifican. Las cosas cotidianas, el amor, el romanticismo, son para mí temas interminables. A mujeres y hombres, de todas las edades, de todos los lugares, les ha pasado lo que digo yo en este texto.
-¿Son varios personajes?
-Yo relato y a la vez actúo los personajes. Hay varios hombres y mujeres, con características diferentes. Tiene un ritmo vertiginoso y es el primer espectáculo que hago dirigiéndome al público, mirando a la gente. Me hago cómplice de las mujeres y los hombres. No es fácil de hacer, pero me gusta mucho.
-¿Graciela se enamoró alguna vez de un boludo?
-Creo que todas, porque creo que todas somos boludas también. El manual dice que las mujeres nos enamoramos del hombre equivocado, nos gusta el que nos hace sufrir.
-¿Qué estás haciendo en televisión?
-Soy panelista de Buscadores desde el abril. Y estoy en la ficción Correr el riesgo, que va a pasar Canal 4, que no es humor.
-¿Qué te dejó Hogar, dulce hogar?
-Me dejó con ganas de más porque creo que no lo disfruté lo suficiente. Se grabó muy rápido, fue un vértigo. Me hubiera gustado que siguiera y creo que al público también.