El coro politifónico de Plop!

Diez años de corrido en televisión y una tradición de humoristas uruguayos hizo de este programa un clásico de la televisión nacional.

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Por: Ximena Aleman

La acción tiene lugar doce años después del último programa. Algunos de los protagonistas se reúnen alrededor de una mesa, en una sala escondida y gris, a charlar. Alguien los graba.

Prólogo

-(Jorge Denevi) Plop! fue la consecuencia de Telecataplúm. En la última etapa de Telcataplúm, con Jorge Scheck, estuvimos en Argentina y pasamos a Montevideo. Cuando murió él yo propuse cambiar el nombre. No paramos el programa, continuamos pero con otro nombre, que fue Plop! Lo elegimos así porque Telecataplúm había representado toda una época en el humor uruguayo y me parecía inconveniente trabajar con un nombre que era ajeno, por más que nadie pidió que lo cambiáramos. Así apareció Plop!, que estuvo 10 años al aire en forma ininterrumpida, como una continuación de Telecataplúm. Fue Pepe el que inventó el nombre de Plop!

-(Pepe Vázquez) Yo lo inventé a raíz de una cosa que Jones hacía cuando nos estábamos maquillando y que siempre me hizo mucha gracia. Cuando nos daban los guiones los leíamos mientras nos maquillaban y si eran malos Roberto me miraba y me decía Plop! Y se desmayaba como un muñequito. Eso me causaba una gracia bárbara.

-(Roberto Jones) Eso era el remate del chiste en Condorito. Igual la gente nunca dijo Plop!, dijo Plock!

(coro de risas)

Episodio

-(Silvia Novarese ) Yo lo que más extraño es a Jorge Denevi. No, hablando en serio, para mí fue la primera experiencia televisiva, tenía que aprender lo que era hacer televisión. Pero no aprendí nada.

(coro de risas)

-(Jones) ¿Cómo que no? Quedate quietita que empalmamos,¿te acordás?

(coro de risas)

-(Denevi) Cuando empezó la técnica nueva se podía empalmar una cinta con otra. Antes había que empezar el ensayo de nuevo. Roberto había agarrado la onda enseguida, el asunto era quedarse quieto para que no saltara cuando superponían las grabaciones. Entonces él, cuando alguien se equivocaba, en seguida gritaba: quietos, quietos, quietos que empalmamos.

-(Novarese) Yo estaba muy asustada, me encontraba con cada monstruo: Jones, Pepe, Imilce Viñas, Susana Sellanes, Ángel Armagno, Cacho de la Cruz, Berugo Carámbula.

-(Diego Delgrossi) Con Silvia, con Jorge Esmoris, El Bananita González, Denevi e Imilce llegamos a hacer en Buenos Aires El club de la comedia. En la presentación, la gente que estaba mirando promediaba los cuarenta años, y cuando Jorge Guinzburg dijo que nosotros formábamos parte de lo que antes había sido Telecataplúm, el solo hecho de nombrar el programa levantó ovación y aplauso porque la gente de Telecataplúm dejó una impronta muy grande, al punto que Les Luthiers comenzó a usar smoking luego de ver Telecataplúm, antes de eso no lo usaban.

-(Novarese) ¡Nos copiaron!

-(Delgrossi) Para los más jóvenes fue un honor entrar a ese barco. Mucha gente que criticaba el programa hoy pide a gritos que vuelva a haber programas así porque están cansados de las bolsas de caca que ven hoy. O sea que no era tan malo. Fuimos demasiado autocríticos en ese momento y no veíamos la que se venía.

-(Julieta Denevi) El problema es para el que no tiene cable y que ve televisión abierta. Hoy la oferta de humor nacional ahí es nula.

-(Denevi) A mí me preguntan siempre si no hay programas porque no hay figuras y siempre pongo el ejemplo del fútbol. Si acá, en Uruguay, se dejara de jugar al fútbol, simplemente dejarían de haber jugadores. Como no se hace televisión con estas características, sino muy esporádicamente, parece que el comediante no puede existir más. Yo digo que si se dan las posibilidades va a haber, hay material, yo conozco cantidad de gente que hoy en día podría integrar un programa cómico. No es algo que se pueda hacer de un día para el otro, es lo fabuloso que tuvo el proceso de Decalegrón y Plop!, que coexistían con una competencia saludable que permitía que un montón de actores exitosos trabajara, cosa que ahora pasa muy poco y con muy mala paga. Nuestro programa fue una fuente de trabajo tremenda que dio Canal 12.

-(Jones) Yo lo comprobé ahora que me jubilé. Los aportes que yo hice por Telecataplúm y Plop! fue lo que me permitió jubilarme. Y el sueldo que ganábamos...

-(Denevi) Los sueldos los fijé yo con un criterio: ganaban como la segunda categoría de un actor de la Comedia Nacional. Pero en la Comedia tenías dedicación full time y acá solo un día de grabación.

-(Mario Ferreira) Tal es así que cuando yo empecé a actuar siempre se comentaba que los únicos trabajadores que podían vivir de su trabajo eran los de la Comedia Nacional y los de Plop! y Decalegrón.

-(Pepe) A tal punto era la convivencia que recuerdo especialmente un vez que fuimos a la conmemoración de un aniversario de Decalegrón y que se grabó un programa especial con todos nosotros. Incluso llevamos dos sketchs que se pasaron en la emisión de Canal 10. Era como un regalo que les hacíamos a los compañeros.

-(Denevi) Y se había hecho con Telecataplúm cuando los 25 años. Telecataplúm rompió todos los índices de audiencia y eso te demuestra que la gente tenía como propio lo que era el humor nacional, era una pertenencia que ahora se ha perdido.

-(Emilia Díaz) Era una pertenencia y una terapia también. Nosotros con el coro politifónico y bajadas de línea que hacían Doña Coca y Doña Lola hacíamos una lectura de la realidad. La gente a través del humor podía entender muchas cosas. Hacíamos una traducción satírica que hoy la pueden hacer personajes en la radio, de repente en Océano, Darwin Desbocatti.

-(Denevi) El humor es una forma de justicia de la gente. Reírse de cosas, no solo políticas, sino de la vieja que no te deja pasar en el supermercado o del mozo que no te trae el cortado. Hacer un gag con eso es una forma de justicia de la gente. Un programa nacional de humor es una necesidad.

-(Hugo Giachino) Cómo te extraño, Flaco.

-(Pepe) Pero no solo era el humor, era la parte musical, era un show.

-(Denevi) Nosotros teníamos 50 personas trabajando, dejando los técnicos de lado.

-(Emilia) Para mí fue una universidad. Chupé rueda abierto, de todos ustedes.

-(Mario) Plop! reivindicaba una parte del trabajo del actor que se subestima. Yo empecé trabajando con ellos en teatro y me incorporé a la tele en los dos últimos años. Y lo terminé.

(coro de risas)

-(Denevi) ¡Fuiste vos!

(coro de risas)

-(Mario) Para un actor en pocos segundos plantear una situación, armar un personaje y además ser efectivo y gracioso es dificilísimo. Es, a veces, mucho más complejo que abordar una obra que te da todos los elementos para que los trabajes con tiempo. Yo me acuerdo del asombro mío, que siempre grababa muy nervioso, de mirarlos a ellos y ver cómo activaban eso rápidamente, cómo conseguían ser muy efectivos.

-(Pepe) Cuando se inventó la famosa parodia de Los años dorados. El primer día nos habían dado líneas de trabajo, nos pedían que no hiciéramos una parodia carnavalera de aquel programa, sino que tuviéramos actitudes femeninas. Nos vistieron y estaba muy cuidado todo eso. Al rato estuvimos vestidas, con caravanas, medias, tacos altos y hubo un corte de luz. Con Ángel Armagno estábamos con calor y nos sentamos en el estudio chico, donde había un espejo para que uno se controlara el vestuario. Nosotros nos habíamos levantado las polleras y estábamos con las piernas abiertas tomando mate. De pronto nos vimos, Ángel y yo, y Ángel dijo algo que fue inolvidable: ¡Ay, Pepe Vázquez, así pintados los dos, debe haber una manera más digna de ganarse la vida!

-(Delgrossi) ¡Qué buenas parodias se hacían!

-(Denevi) Yo en general no miro nada de lo que hice, de alguna forma pienso que el recuerdo es mejor, pero el otro día no sé cómo había un sketch grabado con algo más y tuve la valentía de verlo. Juro muy objetivamente que dije: esto era bueno.

-(Giachino) ¿Saben que en la feria de Tristán Narvaja se venden los programas?

-(A coro) ¿Cómo? ¿En serio?

-(Giachino) Sí, en Dvd, son más de 10 Cds. Ya tengo los datos para comprar todos. No es un problema de la gente sino de los canales que nosotros no tengamos un elenco.

-(Denevi) No solo un elenco sino todo lo que es la ficción nacional, por más que haya programas esporádicos y esfuerzos, no hay una TV nacional. Es un tema de los canales obviamente, yo no tengo la menor duda de que un programa de humor nacional arrasaría con la audiencia. No tengo duda, y no porque me lo digan los parientes, sino porque veo la necesidad, el pulso en la calle de que la realidad uruguaya se vea reflejada y no solo en informativos.

-(Emilia) Está medido, los segmentos de humor actuados, como en Terapia de pareja, se llevan gran parte de la audiencia. Esta medido en Consentidas cuando va algún comediante o cuando Manuela hace el croma en Sonríe (Te estamos grabando). Está medido que son momentos de picos de audiencia.

-(Giachino) Nosotros no bajamos con mal rating.

-(Denevi) En diez años nunca estuvo fuera de los diez primeros lugares del rating total y la mayoría del tiempo estuvo entre los cinco. Nosotros estábamos ahí arriba y Decalegrón también. Recuerdo muy bien que hubo un momento en que competíamos con Susana Giménez y el Ing. Scheck me dijo: "Le ganás, vas a ver que le ganás. A la larga, la desgastás". Susana estaba en el apogeo. La terminamos gastando como él decía.

-(Emilia) Lo que pasa hoy es que encontrás poca gente que apueste a la larga. Te cambian de horario.

-(Denevi) Ahora te puedo asegurar que si ponés un programa con todo frente a Tinelli, le ganás, le ganás bien, pero te tienen que dar apoyo, te tienen que dar dinero, los actores que quieras y buenos libretistas.

-(Pepe) Y el día y el horario que te convenga. A Adicciones es criminal el horario que le han puesto. No está en boca de la gente, pero por culpa de esas cosas, ¿por qué no la ponen un viernes después del informativo y confirman que la apoyan?

-(Denevi) Esto tiene nombres que son fundamentales en lo que hace a Plop!: el Ing. Horacio Scheck y Jorge Scheck y Daniel Scheck que pelearon por hacer el programa. Como empresa apostaron obstinadamente. En TV los grandes programas, caros, pierden plata. Plop! en su momento ganó mucho dinero y Telecataplúm también, pero en determinado momento se hizo carísimo, sobre todo cuando empezaron las crisis económicas. Sin embargo, lo mantuvieron. Lo de Los años dorados empezó siendo una escenografía chiquita y el Ing. Scheck empezó a agregarle cosas e iba más allá de lo que yo pretendía. Cuando la terminamos era un calco de la inicial. Y eso se debía a que él quería una televisión nacional de la que pudiera, como empresa y como persona, estar orgulloso. Eso me lo dijo más de una vez y él era el tipo de los negocios y peleaba por una mejor iluminación y un mejor vestuario. Yo me sentía con una libertad, como productor y como director, bárbara.

-(Pepe) Y en los últimos años pagaban aguinaldo y salario vacacional.

-(Jones) Voy a contar una cosa que pocos la saben. Yo estuve dos años con depresión sin trabajar y a mí me llevaron el sueldo a mi casa siempre. Todos los meses cobré. Era una familia. Te sentías parte más que de un equipo, de una cosa humana.

-(Denevi) Todo ese período yo lo veo como una cosa aparentemente de otro Uruguay. Quizás más paternalistas, pero que funcionaba. Ahora en algunas cosas no funciona.

Éxodo.

-(Delgrossi) Nos reunimos acá para avisar que Plop! no va a salir más al aire. Disculpen que no les avisamos con tiempo.

(coro de risas)

-(Denevi) Fue hace 10 años.

-(Pepe) ¿Fue hace 10 años?

-(Denevi) No, no. Fue por el 2000...

-(Julieta) Fue en 1999.

-(Denevi) Y claro... ¿hace como 10 años?

-(Delgrossi) Hace doce.

-(Denevi) Ah, cuanto, eh. ¡Qué hambre hemos pasado!

(coro de risas)

-(Delgrossi) Hemos sobrevivido.

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