Son las nueve y media de la noche y Miguel Angel Rodríguez luce el mismo humor y disposición que tenía a las 9 de la mañana, cuando empezó con las grabaciones de "Los Roldán". Su rostro no oculta el cansancio acumulado, pero está feliz con el impresionante éxito de "Los Roldán" y no es para menos ya que la tira no marca menos de 30 puntos de rating diarios.
Cuando se le pregunta si es el hombre éxito de las tiras de horario central, de inmediato larga la carcajada y con franca modestia responde: "por suerte últimamente se dieron dos ciclos muy buenos, ‘Son amores’ y ‘Los Roldán’. Uno viene trabajando hace mucho tiempo para hacer lo suyo. Tuvimos suerte de haber estado siempre en programas de éxito como ‘VideoMatch’, ‘La peluquería...’, ‘Los Rodríguez’. La venimos pegando, por suerte". Tres veces repite la palabra suerte y sabido es que esto no puede ser sólo producto del azar, que el talento y versatilidad de este actor han tenido mucho que ver en esta escalera ascendente que hace temer que el año que viene le pidan no menos de 40 puntos de rating. Y entonces reconoce que tendrá que pensar muy bien lo que hará en 2005, sin que se sepa aún si habrá segundo año para "Los Roldán". "Yo estoy dispuesto a hablar de lo artístico, que es lo que me interesa a mí, qué es lo que conviene y le conviene a todos. En principio, la intención es que siga".
Ahí viene a la memoria el segundo año de "Son amores", que no fue tan exitoso como el primero, pero para Miguel eso sucede siempre. "Por lógica baja y, si llega a pasar lo mismo, estamos en presencia de un monstruo pocas veces visto. Si baja, haría 25 puntos todos los días, que sería bárbaro". Lo que tiene claro es que si no hay Roldán en 2005, no hay tira para Miguel Angel Rodríguez. "En principio pararía por muchas cosas: por ritmo, para que no se canse la gente... A lo mejor haría un unitario, un programa cómico semanal, una comedia. Así podría dedicarme más al teatro, que es lo que quiero".
Unos minutos antes, unos niños que pasaron a ver la grabación de "Los Roldán" le preguntaron con mucha curiosidad por qué se había ido de Canal 13 a Telefé. El actor festejó la pregunta diciéndoles que parecían periodistas y les explicó que Adrián Suar le había propuesto conducir y él en realidad quería actuar. "Pasó la lógica —amplió luego a SABADO SHOW—, después de dos años de ‘Son amores’, que fueron muy fuertes realmente, es muy difícil saber qué hacés para protagonizar otra tira. Entonces para no perderme podía ofrecerme millones de cosas y lo más firme, que ya tenía con proyecto y todo, era una conducción. Y yo no quería incursionar en eso todavía". Productor y actor se separaron en buenos términos, incluso Suar conocía la historia de "Los Roldán" y le recomendó que respondiera al llamado de Ideas del Sur.
ROMPECABEZAS. Tito Roldán es tosco, tiene poca educación, viste mal y tiene un lenguaje limitado. En contrapartida tiene un corazón enorme, da la vida por su familia (quedó viudo con cuatro hijos) y es feliz con muy poco. Sabiendo todas estas cosas, Miguel se dedicó a darle las pinceladas físicas, "yo tenía ganas de hacerle algo y no sabía qué. En principio era ponerle barba, el tema de los claritos y el teñido en el pelo vino más por el lado de Marcelo (Tinelli), Sebastián Ortega y Pablo Cullel. Todos ellos estaban muy compenetrados en eso, tenían muchas ganas de que yo cambiara el look porque le iba a venir bien al personaje. De hecho estuvieron muy acertados. Yo le agregué la barbita, que es la que me dejo en vacaciones".
El actor cuenta que 50 por ciento de la personalidad de Tito lo aportó él, el 50 por ciento restante vino de los autores (Mario Schajris y Adriana Lorenzón) y de Tinelli, Ortega y Cullel. "Hubo muchas reuniones previas para llegar a lo que más o menos queríamos: un tipo de barrio, sencillo, fletero de frutas y verduras, con familia... Obviamente tiene una cosa de Minguito porque se cae en un lugar común y me encantó caer en ese lugar, pero no es él", destaca el yerno de Juan Carlos Altavista, el creador del entrañable Minguito.
DISYUNTIVA. La historia de amor central es un triángulo en el que Tito es el vértice que se disputan su cuñada Yoly (Claribel Medina), una mujer de barrio dedicada por entero a la casa, y Cecilia (Andrea Frigerio), una mujer independiente a la que le va muy bien en su vida laboral. Ambos personajes tienen su hinchada en la calle y Miguel la explicación: "a lo mejor la gente grande tira más para Yoly porque es la que va a cuidar a los chicos, pero también me dice ‘tenga cuidado, es la hermana de su mujer’. Y la juventud me dice ‘andá con Cecilia’. Está bueno que pase eso". ¿Y él, qué quiere? "Particularmente me gustan las dos para Tito, pero analizando, para hilar fino, Yoly es la hermana de mi mujer, como que algo no te dejaría estar en paz. Cecilia tiene todo a favor, pero no sé si terminarían siendo iguales, cómo se acomodarían".
¿RESPONSABLE DEL EXITO? Si bien Miguel Rodríguez es el hombre éxito de las tiras argentinas, si se atienden las críticas de la prensa argentina respecto a sus dos últimas ficciones el secreto del fenómeno no estaría en él. En "Son amores" se hablaba de que el gancho residía en las historias juveniles de los sobrinos de Sánchez, en "Los Roldán" se dice que el quid de la cuestión está en la relación Uriarte-Laisa (Gabriel Goity-Florencia de la Ve). ¿Y el protagonista qué opina? "Yo soy muy seguro de mí mismo, me parece que hago mi trabajo como lo tengo que hacer. Creo que la historia y el protagonismo pasan por todo el elenco, el protagonista es el programa, la historia. Obviamente, dentro de la historia hay un montón de ingredientes, es como una ensalada, pero vos sabés que la lechuga está siempre, después vos le agregás lo que quieras. ‘Los Roldán’ es Tito Roldán y a partir de ahí todo, y no lo digo por nada en especial. Aquella historia era el tío y los sobrinos, y acá se van formando y van creciendo las historias y está bien que así sea y me encanta, sino a los seis meses me querés pegar una patada".
El actor aclara que no se siente presionado por el rating. "Miro las planillas todos los días pero no por una cuestión de competencia, sino porque me quiero asombrar todos los días con que hacemos semejante puntaje y estamos en la historia de la televisión argentina. Este fenómeno está analizado por todos lados y en otros lugares del mundo. Por otro lado, me gusta que a todos nos vaya bien porque somos compañeros, yo también vengo de Pol-ka y no me gusta que le vaya mal. Uno está en esto y le gusta ganar, pero no me quita el sueño ni me lo tiene que quitar", confiesa con total sinceridad en la semana mismo en que Canal 13 hacía debutar a "Los secretos de papá". "Creo que hay público para todo", apunta.
"Los éxitos no se discuten", dice cuando se le pide un análisis de este "monstruo", como le gusta llamarlo. "Si hilás fino, podés encontrar que se movió con una empresa y un canal muy populares, como Ideas del Sur y Telefé, mostrando una historia sencilla, de barrio, popular, que la iba a entender todo el mundo; con unos libros, una dirección y una producción extraordinarios, además de un elencazo", arriesga quien ya sabe que la hora del descanso está muy lejana aún ya que en verano hará teatro en Mar del Plata. "Voy a hacer Inodoro Pereira, un personaje desopilante que acá ya hizo Huguito Varela hace 8 años. Vi la obra, la leí y me mató el libreto, se puede aggiornar muchísimo y hacer un pequeño desastre... bien ¿no?", cuenta con entusiasmo este hombre que no dejar de proyectar y agregar compromisos a una agenda en la que seguramente muchos productores se pelearán por estar. No es para menos, la gente lo consagró como el amo del rating.
En Buenos Aires: Analía Filosi
Fotos: Darwin Borrelli