ENTREVISTA

Diego Jokas: "Las canchas están cada día más pesadas"

El periodista lleva 27 años en los medios. Para relatar, prefiere el básquetbol, aunque cada vez suma más partidos de fútbol.  Habla de la violencia en el deporte y de su cruce con Martín Sarhou.

Diego Jokas. Foto: Gerardo Pérez
Diego Jokas. Foto: Gerardo Pérez

El periodista deportivo cierra un año de balance positivo, con su participación el game show Todos contra mí (Teledoce) como uno de los puntos altos. Además se consolida con segundo relator en básquetbol para Tenfield y en fútbol con Sport 890.

A pesar de no tener un estilo propenso a las controversias, Diego Jokas (42 años) viene de varias refriegas mediáticas, en especial con Martín Sarthou, responsable de la comunicación de Nacional. También habla de un debate al aire con Daiana Abracinskas y el clima violento de los escenarios deportivos. “De milagro no nos ha pasado nada porque estamos regalados”, asegura.

-¿Cuál es tu balance de año?

-Positivo. La experiencia de Todos contra mí (Teledoce) fue un desafío grande. Cuando hacés algo que no estás acostumbrado, mis dudas pasaban por si el producto sería para mí o no. Al final me decidí porque desde el canal me dieron tanta confianza y vi el equipo que estaba detrás del programa y me pareció buenísimo. Fue un punto alto del año. Por otra parte, estoy relatando más partidos, tanto en la radio como en Tenfield. Como punto negativo, estoy en un impasse con TyC Sports, básicamente por un tema económico.

-¿Sos el corresponsal?


-Sí, lo sigo siendo. Pero cambió el acuerdo económico. Antes viajaba todos los lunes a Buenos Aires para hacer un programa específico de fútbol uruguayo. Debido a la coyuntura económica en Argentina, eso se discontinuó y estamos en conversaciones para retomar.

-¿Qué preferís para relatar? ¿Básquetbol o fútbol?


-Son muy diferentes. Quizás disfruto más el básquetbol por lo cambiante que es como deporte. El final suele ser incierto hasta el último minuto. Da para jugar más en la radio. En el fútbol, sobre todo en el nuestro, a veces se pasan tocando la pelota o peor: reventándola para arriba sin que pase nada importante. Este año se me dio de quedar como segundo relator de la radio (Sport 890), lo que hizo que relatara más partidos de fútbol.

-El clima en las canchas parece más pesado...

-Es complicado relatar básquetbol. Estamos regalados porque lo hacemos entre la gente. Es un milagro que no nos haya pasado nada. Más allá de una experiencia complicada que tuvimos en Mercedes relatando Trouville - Soriano hace varios años (2006). Un hombre se puso a fumar al lado nuestro y yo le pedí si no apagaba. Me empezó a increpatar y vino la agresión. El juez paró el partido y los jugadores de Trouville subieron a defendernos. Nos defendíamos con Federico (Buysan) como podíamos. La policía nos terminó sacando y se suspendió el partido. Fuera de eso, no hubo mayores problemas, yo creo que por milagro de algún dios aparte que tenemos. Estamos viviendo un momento de mucha violencia. La gente no aguanta nada. Que pienses diferente ya es motivo para convertirte en el enemigo. En redes sociales, eso es lo más común pero también está pasando mucho en el cara a cara, más en los bullicios de una cancha. Se agrede y se insulta y no pasa nada, con toda impunidad.

-¿Sos de contestar cuando recibís críticas o agresiones en redes?

-Cuando arranqué en Twitter, me calentaba bastante y era de responder. Siempre con respeto. Ahora, últimamente, salvo raras excepciones, no contesto. Fue una recomendación que surgió de una charla con un especialista en redes sociales. Salvo que sea alguien conocido, como también me paso estos días.

-Te referís al intercambio con Martín Sarthou, encargado de comunicación en Nacional. Escribiste que el motivo de la salida de Álvaro Gutiérrez tenía que ver con una molestia del DT con algunos dirigentes que no lo querrían. ¿Considerás que lo que publicaste es una información?

-Sí, 100% información. No hubo ningúna opinión, ni era un “me parece que va por ahí”. Es más, podría haber ido más allá y revelar cuál era el motivo de molestia. No lo dije para preservar, en especial, al informate. A Gutiérrez o más bien a su ayudante Marcelo Gianrruso lo llamó un profesional y le dijo: “Mirá que me llamaron de Nacional y yo le dije que había un cuerpo técnico trabajando. Les digo esto para que lo sepan. Nada más”. Eso a Gutiérrez lo sacó. Estaban hablando con otro técnico antes de resolver o no la continuidad. Entiendo que no lo maneje públicamente y que se vaya de una forma diplomática, dejando la puerta abierta. Pero que había dirigentes de peso de Nacional que no lo querían y que estuvieron a punto de echarlo, en la previa del clásico del Intermedio, es totalmente real. Si lo quieren desmentir, no hay problema. Háganlo. Lo que no puedo permitir es que una persona que actualmente es funcionario de Nacional me tire a toda la gente en contra, como lo hizo Martín. Fuimos compañeros en Telemundo y tengo una correcta relación, por eso lo llamé apenas él me escribió un tuit “lamentando” que no fui a la conferencia de Gutiérrez a preguntar lo que obviamente no iban a decir. “Martín, ¿cómo vas a poner esto?”, le dije. “No podés tirarme a todo el mundo en contra”.

-¿Qué te respondió en ese llamado?

-Las respuestas de él fueron bastante tristes, no me convencieron. Vi que estaba con el balde puesto y no lo iba a hacer entrar en razón. Tuve el apoyo de mucha gente de Nacional que me dijeron: “la verdad, te banco en esta”. Que un funcionario rentado del club, salga a retrucarte, por más que no lo hizo a través de la cuenta oficial de Nacional, no da. Más en el momento de violencia que estamos viviendo. Las cosas que tuve que soportar en los últimos días en materia de agresiones e insultos fueron complejas. El otro día relaté Urunday - Nacional en básquetbol, que van muchos de la hinchada del fútbol, y ligué varias puteadas. Me parece que no está bueno, más viniendo de un tipo que es periodista y que sabe cómo se manejan las informaciones. Él tiene que saber que hay cosas que se dicen y otras que no se dicen pero que también pesan en las decisiones. No lo entiendo. Además, Sarthou está de paso en Nacional. Él llegó con esta directiva y seguramente se vaya con esta directiva. Están haciendo Nacional TV que da una pérdida importante por mes y yo no sé si lo van a mantener en la situación financiera que tiene el club. Entonces, mañana o pasado mañana volverá a la cancha del periodismo y no está bueno, generar este tipo de cosas.

-El mismo día de la polémica, entrevistaron en Último al arco (Sport 890) a Decurnex. ¿Hablaron de este tema?

-Sí, lo hablé con él y con (Alejandro) Balbi para aclararles que había manejado una información neutra y con responsabilidad. Lo hablé de forma privada y me quedé muy tranquilo con lo que me dijeron.

-Hace un tiempo tuviste un intercambio al aire en un partido de básquetbol con Daiana Abracinskas luego de que un juez detuvo el juego porque en la tribuna fumaban marihuana...

-Si no está permitido fumar, no está permitido. Con Daiana tenemos uan relación de amistad hace mucho tiempo, lo que no nos impide discutir cuando pensamos diferente. En este caso, ella argumentaba que no debiera ser el árbitro quien obligue a un parcial a apagar el cigarrillo. Yo decía que en el partido la máxima autoridad es el juez. Si no hay nadie de la intendeica o del MSP, que nunca hay, el árbitro no puede mirar para el costado ante una situación así.

-¿Qué tan común es que se fume marihuana en el básquetbol?

-De todos los días y la mayoría de las veces no pasa nada. Respeto a los que fuman y estamos hablando de una sustancia que ahora es legal, ¿pero en una cancha? ¿En un gimnasio cerrado a donde van familias, niños? ¿Dónde hay 20 deportistas compitiendo? Me parece un locura. Y nadie lo controla. Por eso yo celebro la actitud de jueces como Richard Pereira, que apenas siente el olor, para el partido. Pide que no se fume más y en caso contrario, solicita a la policía que retire a la persona que está fumando. Me parece lo más lógico.

-Hace un tiempo se generó una situación muy confusa en torno a tu nombre. Una revista inglesa publicaba entrevistas faltas a deportistas, firmadas con tu nombre. Entre ellas, una nota a Lionel Messi en la que afirmaba que se iba del Barcelona. ¿En qué quedó el caso?

-Llegué a hablar con el padre de Messi para aclarar la situación. Cuando saltó todo, esa mañana me explotaba el teléfono. Medios de todo el mundo me estaban llamando. Un colega argentino me comentó que Messi estaba como enajenado con esas declaraciones falsas y me estaban buscando como para matarme. A través de ese periodista, me contacté con el padre para decirle que no tenía que nada que ver. Al contrario, era un perjudicado más porque habían usado mi nombre. Quedó todo bien con la familia de Messi, pero al mismo tiempo quise informarme de una posible acción legal contra esa revista. Hice una consulta con un abogado en Londres pero los costos de un juicio eran muy elevados y la dejé por esa. Lo que yo quería era aclarar todo y olvidarme del tema. Recuerdo también que yo escribí a este medio y recibí un mail de pedido de disculpas.

-Cuando estalló el AUF - Gate, Julio Ríos fue crítico contigo. Calificó de “ambiguo” tu informe del caso en Telemundo. ¿Llegaron a hablar del tema después?


-Lo hablamos para aclarar. Yo estaba trabajando para Telemundo. Cuando él fue citado a la Fiscalía lo entrevisté a la salida. Lo conozco, fuimos compañeros en Sport 890 mucho tiempo, pero mi función ahí era la de periodista y le hice una entrevista. Le pregunté y le repregunté, un poco se entreveró y como que no le cayeron bien mis preguntas. Al otro día, me partió la cabeza en la radio. Poco tiempo después nos encontramos en el Campeón del Siglo, en el sector de la cabinas. Y hablamos. Él me dijo lo que sentía y yo también. Puedo decir que aclaramos lo sucedido y quedó todo bien. Quizás él esperaba otra cosa de mí. “Te equivocaste porque mi función ese día era preguntar. No fui de mala leche. Después me tiraste con artillería pesada de forma innecesaria”. Entendió y quedó por esa.

-Tus comienzos fueron en 1992, cuando tenías 15 años en un programa comendado por Alberto Sonsol, ¿qué relación mantenés con él?


-La mejor. No lo conocía de antes. Nuestro primer encuentro fue en uan fiesta de 13 (bar mitzvah) en la escalera que conducía al baño. Al verlo, un amigo mío le dijo: “Acá tengo al futuro relator”. De niño y adolescente, relataba partidos en mi casa o en los recreos del liceo, en especial de básquetal. Cuando me encontré con Sonsol hicimos una especie de “prueba”. Y él me dijo: “Llamame el lunes”. Para mí, me dije: “no me atiende nunca más”. Y me atendió. Empecé a ir a Radio Universal a un programa de básquetbol que lo grababan a las 19:00 y se emitía a la medianoche. Estuve yendo 5 o 6 meses. Rodrigo Romano empezó en ese mismo programa dos meses después.

-¿Iban a mirar y a escuchar?

-Totalmente. Algo que en la actualidad no existe. Hoy arranca un pibe en la radio, con 18 años, y ya quiere conducir el programa y relatar el clásico. Nosotros íbamos a escuchar y aprender. Me acuerdo que me emocioné el día que Alberto nos dejó saludar al aire. Lo único que dijimos fue “buenas noches” en seis meses. Así se formaba uno, escuchando a los mayores. Además de Alberto, en ese equipo estaba Óscar Avero.

-¿Practicaste básquetbol?


-Sí, jugué con (Nicolás) Mazzarino en Macabi. A veces Nico jode con eso. Estuve en juveniles y jugué hasta los 18 o 19 años. Ya había empezado con el periodismo.

-Cada tanto surge algún episodio que se atribuye al antisemistismo. Quizás el último fue el comunicado de APU que nombró a Orlando Petinatti por sus dos apellidos judíos. ¿Crees que hay antisemitismo en los medios? ¿Lo sufriste?

-Lo he sufrido a nivel de mensajes o ofensas en redes sociales. No tengo dudas de que hay antisemitismo en al sociedad, como hay racismo u homofobia. Lamentablmente es así y tenemos que luchar día a día para erradicarlo.

-¿Cómo evalúas la situación de los periodistas deportivos, en especial en radio que muchas veces necesitan producir comercialmente sus espacios?


-No me gusta vender publicidad. Me pasó durante muchos años pero hoy estoy exonerado de eso. Estar en Sport 890 es un privilegio desde muchos puntos de vista pero también por la decisión que han tomado desde la dirección en cuanto no quieren que los periodistas comercialicen sus espacios. Uno trabaja por un sueldo, independientemente de la venta. Siempre me llevé horrible con la venta. Sonsol me animaba con una frase: “Ponete al 9 y salí a vender”. Pero la verdad es que era pésimo vendedor. Los primeros avisos fueron de gente amiga, de empresarios que me apoyaban.

-¿Cómo toma tu familia un trabajo de lunes a lunes?


-Mi esposa también tiene horarios “raros” al trabajar en el aeropuerto para una aerolínea. Nos llevamos bien con eso. Nuestro hijo Santiago cumplió cinco años hace poco. Trato de estar con él todo lo posible. Me cambió la vida, aunque ya era padre porque convivo con la hija de mi señora desde que era bebé y hoy tiene 10 años. Todos estamos adaptadados al ritmo de vida de cada uno.

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