NOTA DE TAPA

Cata Ferrand: "Sabíamos que un ciclo de humor con mujeres iba a generar resistencias machistas"

La conductora debutó al frente del exitoso La Culpa es de Colón. Su vuelta a la pantalla, la comparación con la versión masculina del ciclo, la "grieta política" y las denuncias en Carnaval.

Catalina Ferrand. Foto: Leo Mainé
Catalina Ferrand. Foto: Leo Mainé

Catalina Ferrand está en su salsa. Los astros se alinearon y la colocaron en el timón del programa de sus sueños. La Culpa es de Colón devuelve a la conductora a Teledoce, la lleva a horario central bajo un formato de humor y acompañada por mujeres que admira. “Me siento en el momento para hacerlo”, afirma con orgullo. Honesta y transparente, la comediante le hace frente a algunas las críticas “irrespetuosas” e “ignorantes” que recibió el ciclo y se refiere a la comparación “odiosa” con la versión masculina. “La gente está más acostumbrada a ver a hombres haciendo humor”, observa. Además, la actriz que debutó este año en el Teatro de Verano se pronuncia sobre la ola de denuncias de abuso y acoso sexual que desató un auténtico terremoto en Carnaval. “Es una patada en la boca del estómago de todos los que amamos el arte”, define.

-¿Cómo es ponerte al frente de un programa como La Culpa es de Colón (Teledoce, domingos 22:30 horas)?

-Es un desafío divino con mujeres que admiro y que están en un momento alucinante para desplegar todo su talento. Volver a Teledoce es algo que había estado dando vueltas todo el tiempo y trabajar con (la productora) Kubrick es un placer. Desde la conformación del equipo fue un goce.

-El desafío implica tu debut como conductora en horario central…


-Es una apuesta importante y me siento en el momento para hacerlo. Yo no estaba ansiosa para que pasara pero sabía que iba a pasar con esta u otra propuesta en el canal. Este en particular es un programa que muestra una faceta de la mujer que no es la que suele explotarse más, ya que hay un predominio masculino en el humor. Por eso me encanta que el canal haya hecho esta apuesta.

-¿Has sentido una evolución en el programa desde el debut?


-Vamos solo dos programas y ya sentimos que hubo una evolución enorme. Escuchamos mucho el feedback de la producción, que nos decía que nos faltaba atrevernos más y mostrarnos con más impunidad y menos remordimientos para hablar de ciertos temas. En el primer programa tratamos demasiado de protegernos entre nosotras y eso hizo que perdiéramos el foco de mostrarnos individualmente. No hay que buscar todo el tiempo apoyar a la otra. Del primer programa al segundo pudimos dar un salto de calidad en el producto.

-¿Leíste críticas por parte del público?

-Nosotras sabíamos que un programa de mujeres haciendo humor en televisión iba a generar típicas resistencias de una mirada machista. El uruguayo tiene una manera de ser predecible. Cuando empieza un programa están buscando con qué pueden restar. Era obvio que iba a pasar, pero no pensamos que iba a generar tantos comentarios. En la cloaca de las redes esperábamos palos a diestra y siniestra, pero después cuando sucede una dice "ay, ¡no!".

-¿Hubo algún comentario en particular que se repitiera?


-Existió la reacción de hacer una comparación odiosa con la versión de hombres del programa. Desde el día uno nosotros quisimos dejar en claro que esto no era "la guerra de los sexos". El nombre del programa es el mismo y la propuesta también, pero no es que vamos dando la visión de los hombres y después de las mujeres sobre los mismos temas. La versión de hombres y de mujeres de La Culpa es de Colón son dos programas tan diferentes como las personas que los integran.

-¿No era natural que el público hiciera la comparación?


-Se ve que sí, pero queremos sacar eso. El tema es que la gente está más acostumbrada a ver a los hombres haciendo humor. Debe pasar algo parecido en el periodismo deportivo. Es un mundo en el que predomina el hombre, se mira con un ojo muy crítico a la mujer y al hombre no.

-Igualmente es cierto que el elenco de la versión de hombres cuenta con figuras con más experiencia en televisión…


-Capaz que en edad son más grandes que las chiquilinas, pero hay gente que critica desde la ignorancia. La gente que escupió porquerías y dijo que ellas están empezando desconoce sus carreras como comediantes. Ellas se paran en el Teatro de Verano para miles de personas y tienen miles de personas que las siguen en Instagram. No es que estaban nerviosas porque estaban dando sus primeros pasos para ver cómo las recibe la gente. Decir eso es una falta de respeto.

La Culpa es de Colón.
Catalina está acompañada por Jimena Vázquez, Manuela Da Silveira, Luciana Acuña y Lucía Rodríguez en la versión femenina de La Culpa es de Colón.

-¿Notaste una evolución también en la versión de los hombres?

-Es que ellos de pique empezaron con una impunidad más certera. Hay un tema del género femenino de ser más cauto. Ellos se lanzaron más, no tuvieron vueltas. Igualmente también pienso que los hombres van a ir agarrando cancha. Pero nuestra brecha fue absolutamente mayor.

-El programa estaba anunciado para marzo y quedó en suspenso por la pandemia hasta su estreno en agosto, ¿te preocupó en algún momento que se pudiera llegar a cancelar?


-No. Sabía que el canal tenía muchas ganas de hacer La Culpa es de Colón y que había quedado muy conforme con el piloto. Les gustaba tanto el producto que yo estaba segura que se iba a hacer. Lo que sí pasó fue que en ese período entró la propuesta de Canal 13 con el Cantando 2020 y eso hizo que tuviéramos que reformular el programa. Nosotros íbamos a ir de lunes a viernes, se iba a intercalar la versión de hombres con la de mujeres y los viernes íbamos a estar todos juntos. Seguro que de esa forma el programa se hubiera instalado rápidamente. El canal hizo todo lo posible para que pudiéramos empezar igual y la posibilidad que quedó fue ir los domingos, intercalados con la versión de hombres. El programa seguramente va a ir creciendo y vamos a tener más días al aire.

-En cuanto a la pandemia, ¿has tenido casos cercanos de personas que sufrieron covid-19?

-Sí, madres de amigas mías y familiares. Todos ellos transcurrieron bien. Pero Federico (Buysan) tenía un amigo que falleció por covid, el presidente de Trouville (Álvaro Rodríguez). También pasamos por otras situaciones tristes. Tenía un tío que si bien no tenía coronavirus, falleció en medio de la pandemia y no pude ir a saludar a mis primos hermanos. No hubo velatorio y en el entierro muchos decidieron no ir para no exponernos. Fue doloroso porque uno no podía actuar con libertad. Lo peor de esta pandemia fue darnos cuenta cómo podemos perder algo como juntarnos, vernos e ir a trabajar de una manera natural. Nos impuso un nuevo orden social y nos sacó libertades.

Catalina Ferrand. Foto: Leo Mainé
"Hay personas que se sienten con la capacidad de decir que son más sensibles porque votan a una cosa", sentencia. Foto: Leo Mainé

-Debutaste en Carnaval justo este año, ¿qué te pasó cuando viste la ola de denuncias por abuso y acoso en este rubro publicada en las redes bajo la consigna “Varones Carnaval”?

-Me incomodó, me angustió y me interpeló. Fue doloroso y perturbador. Una cosa son los comentarios sobre las cosas que suceden en determinados ambientes y otra cosa es que haya denuncias concretas de mujeres que fueron y son vulneradas hasta hoy. Y lo peor es saber que en muchos casos estamos hablando de menores: niñas de 12, 13 y 14 años. Es igual de preocupante que la Operación Océano. Uno podía pensar que sucedían situaciones de machismo y abuso de poder, pero jamás imaginé estas cosas. Yo quiero pensar que las mujeres de Carnaval no sabían nada de esto. Yo no podría formar parte de una fiesta en la que sé que suceden situaciones así.

-¿Y ahora que lo sabés?

-Una cosa es el Carnaval de las Promesas y otra en el que estaba yo. Pero sí, me replanteo lo del Carnaval. No me da lo mismo. También hay que decir que sería una injusticia que las mujeres que son activamente feministas tengan que apartarse del Carnaval por esta situación. Yo siento que esto va a marcar un precedente y todos los adultos responsables van a estar más alertas de los menores. También nos va a ayudar como sociedad porque el Carnaval es apenas uno más de los ambientes en donde esto se va a empezar a caer. Hay que tener mucho cuidado de que no se convierta en una lucha encarnizada en contra de todo lo que sea hombre.

-Pero en tu caso, ¿pensás que vas a poder volver a participar en Carnaval con el mismo entusiasmo?

-Yo quiero esperar a ver cómo se siguen sucediendo las denuncias en la Justicia. Yo deseo que el Carnaval se vaya limpiando de estas figuras que fueron nombradas sistemáticamente si se demuestra su culpabilidad. El Carnaval le da mucha alegría a la gente, no solo en el Teatro de Verano sino en los barrios. No quisiera que pierda esa luz. En Hollywood cayeron muchos pesos pesados y nadie perdió el gusto por ver películas.

-¿No creés que es una mancha que va a quedar?


-Sí, pero no debería ser así. Un hecho artístico no debería quedar manchado por los abusos. Cualquier artista mujer que ama el Carnaval lo siente enlutado. Es una patada en la boca del estómago de todos los que amamos el arte. Va a ser duro remontar esto con alegría. Y también hay cosas que son difíciles de saber: por qué se habla de algunas agrupaciones y otras no, por qué si había integrantes de los grupos que sabían no lo denunciaron, por qué sale en este momento, por qué sale en este gobierno, y tampoco es casualidad que haya salido después de la Operación Océano.

-¿Qué querés decir con que no es casualidad que esto se haya destapado en este gobierno?

-No puede ser casualidad que pase esto después de 15 años de un gobierno de izquierda.

-¿Pensás que el gobierno actual tenía interés de que se genere esto en Carnaval?

-Capaz... No lo sé. Me llama la atención.

-¿Percibís que se está generando una “grieta política” entre los artistas uruguayos?

-Yo creo que hay personas que se sienten con la capacidad de decir que son más sensibles porque votan a una cosa o que el otro es menos sensible porque vota a la otra. Me duele que se divida a la sociedad desde ese lugar. Igualmente también veo que si bien en determinados momentos hay luchas fervorosas, en general en Uruguay sigue habiendo respeto por las diferencias políticas y hay un sistema muy republicano.

-¿Cómo evaluás el vínculo entre el gobierno y el colectivo de artistas?


-Yo creo que el gobierno tiene sensibilidad por la cultura, pero quiero que lo demuestre. Este año es muy difícil exigirle que estén sobre cada colectivo, sea cultural o no. Yo no quiero pensar que están contra la cultura y dejan el protocolo del teatro para el final porque “son todos zurdos”.

-¿Votaste a este nuevo gobierno?

-Yo no diría si los voté o no. Lo que digo es que quería ver un cambio, y fue el peor año para ver el cambio por la pandemia. Es injusto evaluarlo.

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