Bastón en mano, guitarra al hombro y con una sonrisa a pleno, Claudio Taddei llega y se apresta a dialogar con SABADO SHOW. Hace minutos acaba de terminar su primer día de ensayo y está feliz, no es para menos. Luego de una prolongada ausencia por enfermedad, su voz y sus manos volvieron a los acordes de "Para el sur el norte está lejos", su cuarto disco solista.
Este nuevo trabajo discográfico fue grabado antes de que a Taddei se le diagnosticara un tumor maligno en una de sus piernas, por lo que la mezcla fue realizada íntegramente por el productor argentino Carlos Villavicencio (Ruben Rada, Fito Páez, Charly García) bajo la tutela vía e-mail del músico desde Suiza. Dado estas circunstancias y aunque parezca algo extraño, éste es uno de los mejores trabajos discográficos del año y, sin dudas, el mejor de Taddei. Abriéndose paso a una librada experimentación, donde hay una marcada exploración de ritmos como el chamamé o la zamba, el cantante y compositor se despacha con un álbum potente y solvente. Dentro de una refinada fórmula guiada por la trabajada voz de Taddei, exenta de forzosas interpretaciones que caracterizaron parte de sus viejas canciones, se desprenden letras que van directo al corazón ciudadano. Hay carnaval ("Rey Momo Superstar"), hay señales de la emigración actual ("Chau, chau") y hay esperanza ("Conserva tu luz").
Dentro de lo que se enmarca como un regreso pausado a los escenarios uruguayos, el músico se va a presentar hoy y el próximo sábado en Don Trigo Enfrente, donde ofrecerá un show con viejos y nuevos temas, aunque no será la presentación oficial del disco prevista para los primeros meses de 2004.
-Después de todo lo que pasó en tu vida en los últimos meses, ¿qué significado tiene este disco?
-Tengo dos visiones de este disco: antes de que saltara la enfermedad y después. Antes, cuando estaba grabando, me parece el disco más honesto que hice.
-¿Por qué?
-Por todo. Porque estaba componiendo las canciones prácticamente cuando las estaba grabando, eso es una suerte poder hacerlo porque por lo general, y en un medio como el nuestro, son cinco años de canciones que después las grabás. Por tanto, era el disco más sincero porque no estaba cantando algo que habia hecho hace tres años, lo estaba cantando ahora. Además, el decir las cosas como salen, no darle la vuelta rebuscada sino el lenguaje que tengo yo, que no soy un tipo de buen lenguaje, quería respetar mi forma de hablar. Esto hace que no se limiten y frenen las expresiones, los sentimientos y las emociones, creo que es más libre. Es más honesto, todo es así. Por ejemplo, el hecho de hacer un chamamé, yo siempre toco chacareras, zambas, candombe, milongas, porque son cosas que escucho y me gustan, escucho al Sabalero y Zitarrosa... entonces me pregunte ¿por qué negarlo? Yo siempre lo tuve pero a veces el ambiente hace que tengas prejuicios y como un idiota los seguís. Quería hacer una milonga aunque hacia rock, pero nunca me salía porque también la figura de Zitarrosa era muy fuerte, aprendí a cantar prácticamente imitándolo. En este disco me despojé de todo y hay candombe, hay algo medio celta, hay chamamé...
-¿Por qué decidiste trabajar con un productor artístico?
-Con (Carlos) Villavicencio quería trabajar hace tres años pero no se dio, sin embargo, ahora como que se dio todo y me parecía lo mejor tenerlo porque él también tiene sensibilidad folklórica. Es un tipo refinado, yo soy más animal, más rústico, más espontáneo... es alguien que sabe música, yo no se música y todo lo que hago es todo intuitivo, quise estudiar pero nunca me dio el cerebro (risas). Respeté mucho la tarea de él, nunca quise ir en contra, cuando había algo que no me parecía se lo decía.
-El artista uruguayo aún no se acostumbra a la figura del productor artístico
-Es verdad, no hay muchos. Lo que pasa es que es un mercado muy chico y es difícil, es un trabajo costoso y son producciones difíciles para nosotros. No hay mucha referencia. En mis primeros trabajos de producción no sabía a quién consultar para saber cómo se hacían las cosas, tenía idea de lo que se tenía que hacer pero hasta cierto punto... Lo más importante en este tipo de cosas es tener afinidad con el artista, a partir de que te gusta la música se empieza a trabajar. Con Carlos paso eso, hubo afinidad, hubo muchas cosas en común.
-Experimentaste sin miedo
-Sí, las cosas puras como el charango quería dejarlas como estaban y después sí experimentar, pero esas cosas cuidarlas para respetar el aroma del tema. Mezclar pero cuidando esas cosas.
-¿Qué cosas son invariables en la música de Claudio Taddei?
-El hecho de que la música siempre circula, va para todos lados, va y viene. El próximo disco espero que sea así, que sepa hacia dónde va el disco. Lo que hoy está más presente es el tema de la luz, la energía, la sensibilidad, creer en algo y no sentarse a mirar sino ser el que está haciendo las cosas. Tener empuje, honestidad para decir las cosas como tienen que ser.
-En las letras hay barrio, carnaval y un fuerte contenido social, ¿hay un mensaje de fondo?
-En el video de "Para el sur el norte está lejos" yo me puse en la remera al Che Guevara, pero no un Che fashion, sino un Che que abajo dice "Consigue tus sueños". Hay un tipo que hace graffitis en Nueva York que se llama Lope de Vega y él hizo esa remera. Creo que en general es eso: conseguí tus sueños, no te quedés sentado a esperar. El Che ahora es un mensaje para tener un ideal e ir hacia eso, pero no de decir que tengo un ideal y quedarme sentado. "Conserva tu luz", como dice la letra, andá para adelante, no quedarse quieto. La calle, el candombe, el carnaval, son cosas que van para adelante.
-Las letras, ¿se resignificaron luego de la enfermedad?
-Todo lo escribí antes, cuando lo fui a cantar cambió. Algunas letras parecía que me las estaba cantando para mí, era casi como un mensaje..."nunca vas a caer / nunca vas a perder / conserva tu luz / sin perder el color de tu alma"... Después hice un chamamé para mi esposa Verónica que dice "voy a ir despacio / para que entiendas que estoy / que me quiero tomar / el vino que moja tus labios". Yo no estaba enfermo ¿por qué escribí eso? Eran cosas que me estimulaban. Hay temas como "Conserva tu cruz", que no hablan de un dios con barba que te va a bendecir sino de algo más allá. Ese tema se lo hice a mis hijos, entonces, cuando lo canté trate de dar todo, me propuse dar lo mejor. Con el tema de "Dana" me pasaba lo mismo, cuando lo cantaba me olvidaba de ver si me iba a operar o que me iba a pasar, pero lo cantaba con una sonrisa porque ese tema es una sonrisa. La música, el arte a mí me sacó de la realidad que yo estaba viviendo.
Gerardo Minutti