Cállate y puja

| Rasurado, enema, episiotomía, cortar el cordón umbilical enseguida son prácticas médicas tradicionales que se están revisando en Uruguay.

Nacimiento. Las nuevas tecnologías ginecológicas buscan aliviar el dolor en los partos. 400x400
Nacimiento. Las nuevas tecnologías ginecológicas buscan aliviar el dolor en los partos.
El País

NAUSÍCAA PALOMEQUE

Llega a la maternidad, la ponen en una camilla, le rasuran el vello púbico y le hacen un enema. Empieza el trabajo de parto y la trasladan a la sala. Si no es cesárea, le hacen una episiotomía, un corte para evitar desgarros. Todas son viejas tradiciones médicas que se siguen practicando en Uruguay, pero que empiezan a revisarse.

"No hay ninguna evidencia científica que indique que el rasurado mejore la atención del parto, no hay ninguna evidencia de que el enema mejore la atención del parto, tampoco de que la episiotomía lo mejore", dice el ginecólogo Jorge Martínez Torena, profesor agregado de la clínica de Ginecotología de la facultad de Medicina, uno de los médicos que filmó Cállate y puja, un video casero para difundir nuevas técnicas de atención de partos entre los estudiantes de Medicina.

La episiotomía, un corte entre el ano y la vagina que se realiza para facilitar la salida del feto, es una de las prácticas que los médicos proponen limitar. Por años se creyó que evitaba desgarros internos, la caída de órganos genitales y la incontinencia urinaria. Pero los estudios científicos indican que muchas veces es una práctica dolorosa e innecesaria. En Uruguay nacen 47 mil niños por año y en más de 90% de los partos naturales se practica esta técnica.

Estudios estadounidenses y europeos avalados por la Organización Mundial de la Salud indican que en la mayoría de los casos los desgarros son mínimos y ni siquiera requieren sutura. Los médicos proponen lo que se llama "episiotomía restrictiva", en los casos de bebés que van a pesar más de cuatro kilos, cuando haya que practicar un fórceps o si está especialmente indicado. Así, se evita una herida que duele después del parto, molesta en la higiene y puede dejar secuelas como dolores en las relaciones sexuales y al sentarse.

"Lo importante es evitarlo en el primer parto, si no, tendrá que hacerse siempre, porque el corte deja una cicatriz que no se distiende y puede dar lugar a un desgarro importante", dice Martínez Torena. Por eso, el médico insiste en que deben respetarse los tiempos de dilatación. Pero no suelen cumplirse.

Cuando la mujer está por expulsar a su hijo, el médico la corta: " Si hacés un corte sale mucho más rápido, en vez de estar media hora esperando el parto lo hacés en cinco minutos". Sin embargo, el tiempo que se ahorra cortando el periné se pierde suturando. "Provocaste un daño, provocaste una molestia a la mujer sin lograr el beneficio que pensabas e hiciste un gasto porque los hilos de sutura son caros", dice el médico.

El médico cobra lo mismo con o sin episiotomía. "Pero se gasta más haciendo la rutina administrativa: rasurado, episiotomía y enema y lograr beneficio cero", dice Martínez Torena.

En Uruguay se empezó a revisar esta práctica en 2002 en el hospital Pereira Rossell, impulsada por otro de los autores del video, el ginecólogo Claudio Sosa, quien conoció las nuevas prácticas durante el parto mientras realizaba una maestría en Estados Unidos. Desde allí, y vía e-mail, le contó a Martínez Torena que en ese país no se estaban haciendo episiotomías. Sosa regresó a Uruguay y empezó a insistir con el tema. A su colega le costó cambiar de mentalidad. "Yo estaba educado en la vieja escuela y pensé que Sosa estaba loco, hasta que me pidió que lo acompañara en un parto y me convenció".

Ese año empezaron con un curso para los médicos residentes del Pereira Rossell, desde donde buscan generar una nueva concepción, ya que no hay legislación sobre el tema y en las mutualistas no se ejerce la docencia. Hasta el momento esta práctica depende del médico y del grado de información de la paciente. Martínez Torena explica que siempre se está auscultando el feto y si hay un problema, se realiza el corte. La mayoría de los profesionales hacen la episitomía sin consultar a la mujer y aunque no haya riesgo fetal.

Tampoco hay razones para rasurar a la mujer en el momento del parto. En Estados Unidos se hicieron estudios para comparar partos con mujeres rasuradas y otras que no, y no se encontraron diferencias en la higiene, que es el argumento que se sigue utilizando en Uruguay para rasurar. Por eso, en la facultad de Medicina están enseñando que sea la mujer quien decida si lo prefiere o no. Pero hoy en los hechos, las embarazadas siguen sin opinar sobre el tema.

Los enemas también son considerados inútiles. "Forman parte de una rutina y no tiene ningún sentido, ni acelera ni disminuye el parto", dice Martínez Torena.

Otra de las prácticas que Cállate y puja busca cambiar es el inmediato corte del cordón umbilical para entregárselo al pediatra y que lo examine. Si el niño no tiene problemas, se puede dejar unos minutos más el cordón, el tiempo en que se desprende la placenta, para que le siga llegando sangre con anticuerpos. "Lo mejor es acercarlo a la madre. Los bebés se calman inmediatamente. En 10 minutos no cambia la longitud del feto ni el perímetro de su cabeza", concluyó el médico. "Es importante para la psicología de la mujer y para el apego materno, porque tuvo su parto y no puede ser la última en ver la cara de su hijo".

¿Encontraste un error?

Reportar

Te puede interesar