El sorteo de los cuadros finales del Abierto de tenis de Francia en Roland Garros, con la participación de los defensores de los títulos masculino y femenino del torneo, el español Rafael Nadal y la china Li Na, tuvo lugar este viernes, con mucho "glamour" y a ritmo de jazz.
Poco antes del mediodía, en la sala principal del Tenniseum, es decir, el museo de la Federación Francesa de Tenis (FFT) en el complejo del Bois de Boulogne, el presidente de ésta, Jean Gachassin, rodeado por el director del torneo y el de arbitraje, tras una breve introducción en la que destacó las diferentes expectativas para esta 82ª edición de la prueba, dio el pistoletazo inicial al evento.
Primero se sorteó el tablero femenino, para lo que participó "Rafa" Nadal, seis veces campeón sobre la roja arcilla parisina. En una primera instancia tuvo lugar un "sorteo electrónico", que incluía a 96 jugadoras, de las cuales 84 ya estaban preclasificadas o invitadas con "wild-cards" y las otras doce restantes disputan aún las clasificaciones.
"Rafita" participó determinando al azar, pero manualmente, ante una mesa con los trofeos expuestos, los emparejamientos de las 32 cabezas de serie de la rama WTA de la competición.
"¡Bueno! Principalmente llego con ilusión. París es una de las ciudades del mundo que más me gusta. Un lugar que yo adoro", dijo en la ocasión, a pesar de la poca empatía que estableció con la "hinchada" local desde su primer torneo ganado, con apenas 19 años recién cumplidos. Pero, tal vez la discontinuidad que provocó el triunfo de Roger Federer en 2009, uno de los preferidos de los franceses, reconcilió a los franceses con el manacorí, todo un caballero, dentro y fuera de la cancha.
Respecto a si sigue los partidos femeninos, fue claro. "Cuando estás en el torneo piensas en lo que te toca. Pero hay partidos que sí sigo", explicó.
Después fue el turno de Li Na, la primera china en levantar un trofeo del Grand Slam, quien realizó la misma operación con el tablero masculino.
Catorce jugadores disputan aún las "cualis", se anunciaron las ausencias de última hora, como la del francés Gaël Monfils y el uruguayo Pablo Cuevas, entre otros, que serán reemplazados por "lucky losers". Y, la asiática, de 30 años, procedió igual que el balear.
El ambiente era el ideal, con decenas de cámaras de televisión y muchas más fotográficas y, por supuesto, innumerables periodistas grabando o tomando notas.
"Cuando vuelves adonde has ganado estás contenta (...) Tras la final de Roma, estoy preparada para jugar aquí", dijo Li Na, quien fue brillante finalista en el Foro Itálico ante la rusa Maria Sharapova, quien la derrotó en el "tie-break" del tercer set de un encuentro jugado en una cancha inundada.
Después, y siempre a ritmo de jazz, tras la confirmación oficial del resultado del sorteo, hubo un cóctel en la sala y un almuerzo para todos los presentes en uno de los exclusivos restaurantes del complejo, cerrando el momentos con gracia y encanto. (AFP)