ANTALYA | AFP
El español Carlos Sainz (Citroën Xsara WRC) se impuso ayer en el Rally de Turquía, tercera prueba del Campeonato del Mundo de la especialidad, disputada en Kemer, en los alrededores de Antalya (sur).
Sainz superó al inglés Richard Burns (Peugeot 206 WRC) y al belga François Duval (Ford Focus WRC).
Con este resultado Richard Burns quedó al frente del campeonato de pilotos, con un punto de ventaja sobre el escocés Colin McRae (Citroën Xsara WRC), y dos más que el piloto español.
Sainz y McRae ostentan de manera conjunta el récord de 25 victorias. Burns se beneficia con el nuevo reglamento que acuerda la primacía a la regularidad, ya que ocho pilotos marcan puntos ahora, contra seis anteriormente, lo que reduce la bonificación para el primero.
Carlos Sainz, de 40 años, consiguió en Turquía, donde se organizó una prueba del Campeonato del Mundo por primera vez, el vigesimoquinto triunfo de su carrera en 168 rallys, al término de los cuales se subió en 85 ocasiones al podio.
El español debe su victoria, además, a su capacidad intuitiva para encontrar el buen ritmo de carrera, sobre todo cuando se trata de rutas desconocidas y tramposas.
Citroën, que había logrado un triplete en Montecarlo, es el gran ganador de esta prueba, en la cual marcó 15 puntos en la clasificación de constructores, en tanto que la otra escudería francesa, Peugeot, campeón del año pasado, sólo consiguió 9 puntos.
Sainz, que se puso al frente de la prueba el sábado en el ES10, que ganó, supo mantener el impulso necesario para preservarse de la amenaza más seria de su único rival para la victoria final, el británico Richard Burns (Peugeot 206 WRC), al imponerse igualmente en el último especial del sábado (ES13).
Ayer, el español, casi magistral, aseguró su posición, dejando a sus adversarios la única opción de buscar el todo por el todo, es decir brindarse a fondo en la búsqueda de una hipotética victoria. Mientras tanto, manteniendo el ritmo, Sainz se limitó a no arriesgar.
La estrategia adoptada por el piloto de Citroën fue la buena ya que sus principales adversarios adoptaron una actitud intermedia, es decir atacando pero conservando un poco de reserva en los pedales para evitar lo peor.
ORGULLOSO. El piloto español Carlos Sainz, señaló que este resultado constata que no tenía por qué tomarse un año sabático y que a los 40 años demuestra que sigue siendo capaz de ganar.
"Estoy realmente satisfecho por este triunfo. Ha sido una victoria de tesón, de constancia, de buen hacer y también de trabajo en equipo", dijo Sainz.
"Teníamos preocupación por saber el rendimiento del Xsara respecto a sus rivales en tierra, y, aunque en las pruebas de Cataluña ya vi que podía ir bien, no pudimos confirmarlo en las pruebas realizadas en Portugal debido al mal tiempo", agregó.
"Sin embargo, desde la primera especial me encontré cómodo con el coche, con sus reacciones y con su comportamiento en general", señaló.
"Aún no estamos al cien por cien, pero esta victoria es importante para mí, ya que desde el punto de vista moral me reafirma en que no tenía por qué pasar un año sabático, y por el equipo, a quien estoy muy agradecido por el trabajo realizado, y por su profesionalidad, que ha quedado demostrada desde el primer día", dijo.
"Son capaces de tener tres coches igual de competitivos, y por eso estamos primeros en el Mundial de marcas, y en muy buena posición en el de pilotos", comentó Carlos Sainz, que logró la primera victoria sobre tierra del Citroen Xsara WRC.
Respecto al récord de victorias (25) obtenido y que iguala con el escocés Colin McRae, Carlos comentó: "Colin y yo somos inseparables, como se puede comprobar por nuestras carreras deportivas. Lo más importante en este triunfo es que es la primera victoria de un Xsara y de Citroen sobre tierra".