Diego Maradona, DT del seleccionado argentino, dijo hoy que anhela que su equipo sea "ovacionado" por los seguidores tras el partido con Venezuela y evitó dar la formación e identificar al jugador que vestirá la casaca "10".
También disparó contra el brasileño Pelé, quien dijo durante la semana que Maradona era un mal ejemplo por su relación con las drogas.
"Si él debutó con un pibe", replicó malhumorado, en referencia a la supuesta primera relación sexual de Pelé con perfil homosexual.
"Sueño con que la cancha explote y que todos mis jugadores salgan aplaudidos", confesó serio, con gesto adusto pero ilusionado en rueda de prensa.
"Estoy feliz de que la ilusión haya despertado a la gente, queríamos eso. Ojalá el seleccionado se vaya ovacionado del estadio, como queremos todos. Ojalá salga aplaudido", apuntó Maradona.
Argentina será local el próximo domingo ante Venezuela, en partido de las eliminatorias del Mundial de Sudáfrica 2010, que marcará el debut oficial del ex crack como entrenador, luego de dos amistoso ante Escocia y Francia en los que cosechó triunfos.
"Lo primero que quiero es que se repitan los resultados que obtuvimos en los amistosos. Lo primero es ganar, después jugar bien, tener el control de la pelota y que los muchachos terminen ovacionados", insistió.
El partido ha despertado enorme expectativa en Buenos Aires, con todas las plateas vendidas, puestos de reventa que han triplicado el valor de los boletos e improvisados campamentos de muchos fanáticos para lograr mañana las últimas ubicaciones que serán expendidas.
"El equipo lo tengo en la cabeza, me falta decidir algo. No lo hemos definido aún", respondió Maradona y se fastidió levemente ante la insistencia de los reporteros.
La prensa local especuló durante la semana con un tridente de ataque con Lionel Messi, Sergio Aguero y Carlos Tévez, que el propio Maradona había planteado como "una posibilidad real" durante una entrevista por televisión.
"Si te digo el esquema táctico, te digo todo. Los esquemas son variables probamos con tres en el fondo con cuatro y otras alternativas", acotó el ex capitán del seleccionado argentino, que tampoco decidió a quien le dará la casaca número 10 que él usó y que venía portando Juan Román Riquelme.
"Tampoco está decidido eso", se limitó a comentar.
También elogió al arquero Juan Pablo Carrizo, confirmado como titular en el seleccionado nacional, a pesar de que está marginado en Lazio de Italia.
"No me preocupa (la situación de Carrizo), está esplendido, está como quiero yo y es el titular" del seleccionado, replicó tajante.
Maradona dijo que el seleccionado es un "banco" con millones de dólares, por el nivel y la cotización de su futbolistas.
Sin embargo aclaró que "con la euforia no se gana" pues se triunfa en el campo de juego "teniendo la pelota, jugando bien y haciendo goles".
"No te dan tres puntos por la expectativa que genera el equipo en una rueda de prensa, los tres puntos se consiguen en la cancha", acotó, ante de decir que los hinchas "sorprenden siempre y hay que agradecerles".
Maradona, que tiempo atrás había cargado contra Carlos Bilardo, secretario técnico de los equipos nacionales, reveló hoy que "aclaró todo" con el entrenador que llevó a Argentina a ganar el Mundial de 1986.
"Está todo bien, aclaré todo con él y eso es todo", deslizó hermético, antes de responder por la ausencia de Riquelme, el estratega de Boca Juniors, que se ofendió por las críticas del DT y 20 días atrás renunció a la escuadra nacional.
"Soy el técnico de la selección y asumo los problemas que pueda surgir y tengo que resolverlos. No le hice daño a nadie, estoy muy tranquilo. Hice todo para que las cosas salgan bien, no ocurrió así, pero yo puedo manejar a la gente", afirmó en velada referencia a Riquelme.
Maradona respondió de ese modo cuando un periodista italiano lo consultó si la reacción de la gente de Boca, con banderas y consignas en su contra en defensa de Riquelme, fue similar a las reacciones que podrían encenderse en Nápoles, donde el DT brilló como futbolista en la década de 1990.
"Quiero que Messi salga ovacionado como me tocó a mí en esa cancha (por el estadio Monumental de River Plate). Hace mucho que no se ve eso y se extraña que la selección no salga ovacionada de su propio terreno", concluyó. (ANSA)