Por Alberto Sobrero
Mathías Cubero (29) tiene una particularidad: fue vicecampeón del mundo con la selección uruguaya Sub-17 y Sub-20. Y cada vez que recuerda esos momentos se llena de orgullo y emoción. El arquero habló con Ovación sobre la vez que fue Guante de Oro con la Celeste, la particular forma en la que arregló su arribo a Racingy qué hará tras retirarse del fútbol profesional.
Mundiales
La selección uruguaya Sub-17 se coronó vicecampeona del mundo en México 2011. Una de las figuras de ese equipo fue Mathías Cubero.
“A medida que pasa el tiempo más valoro ese segundo puesto. Es más, ahora miro las fotos y es una locura cómo llegamos a esa final”, recordó con emoción.
A su vez, fue distinguido como el mejor arquero del certamen. Cubero comenzó a sentir que el público uruguayo arrancó a posar su mirada sobre él en la semifinal ante Brasil.
“Venía haciendo un buen Mundial y en la victoria 3-0 ante Brasil jugué mi mejor partido y la gente lo vio todo porque fue una semifinal. Desde ahí supe que la gente me estaba viendo. Fue un recuerdo hermoso”, aseveró.
Ese no fue su único Mundial juvenil ya que en 2013 formó parte de la delegación que se proclamó vicecampeona en la Copa del Mundo de Turquía. En esa oportunidad le tocó estar en el banco porque el titular fue Guillermo de Amores, quien era suplente suyo en el Mundial Sub-17 en México.
“Arranqué como titular en el Sudamericano de Argentina, pero cometí un error ante Brasil y Juan Verzeri -entrenador de Uruguay en ese entonces- me sacó por Guille, quien la rompió toda en el Mundial”, expresó.
Racing
El 2022 fue un gran año para Cubero ya que tuvo un buen pasaje por el Deportes Quindío en la B de Colombia: llegó a disputar un total de 37 encuentros.
Sin embargo, a fines de ese año no renovó su contratado debido a que el conjunto colombiano no consiguió su gran objetivo: ascender.
A raíz de ello, volvió a Uruguay el pasado diciembre y recién en marzo de 2023 cerró su llegada al equipo de Sayago de una forma muy particular.
“Me escribió una persona por Instagram pidiéndome el número de mi celular, se lo pasé y al rato me llamó Fernando Cavenaghi (gerenciador del club de Sayago) para arreglar mi llegada a Racing”, comentó el arquero.
Cubero remarcó que su gran objetivo para esta temporada es poder “pelear con Nicolás Gentilio el puesto de golero titular”, ya que no pretende estar de “pasada en el plantel”.
Racing está siendo gerenciado por el exfutbolista argentino Cavenaghi y Cubero lo definió como “una persona muy abierta”.
“Cuando Fernando me llamó me hizo sentir muy cómodo. Lo mismo cuando te lo cruzás en el día a día en los entrenamientos. Es un crack”, afirmó.
Remarcó que “Racing se encuentra muy bien”. “Tiene todas las comodidades y las infraestructuras básicas para poder desarrollarte como profesional”, valoró.
Cubero se ilusiona con el futuro de su carrera profesional, pero siempre que mira hacia atrás esboza una sonrisa con ese pasado tan importante que tuvo.
Ni bien llegó a Uruguay tras su pasaje por Colombia, Mathías Cubero reconoció que esos tres meses en los que estuvo sin equipo fue la primera vez en la que pensó qué hará el día que decida colgar los botines como futbolista profesional. Pero hay algo que es seguro y es seguir vinculado a este deporte que tanto ama. Con este objetivo fijo es que retomó los estudios para terminar el cliclo básico y así poder inscribirse en el curso de entrenador de arqueros.
“Me estoy preparando y estoy terminando el liceo para poder empezar el curso de entrenador de goleros, que es lo que más me gusta. Tal vez en el futuro me lanzo como director técnico porque me encanta mirar fútbol y analizarlo”, argumentó el arquero con entusiasmo.