Coito sigue en el colegio

Fabián Coito. Foto: Darwin Borrelli
Darwin Borrelli

El técnico campeón sudamericano sub 20 nunca dejó las clases de fútbol en el Maturana, donde se crió.

Fabián, te vi en la tele!", exclama el niño, de unos seis años, y corre a abrazar al técnico de la selección Sub 20. La escena tiene lugar en el enorme patio del colegio Maturana, donde Coito sigue dando clases de fútbol, a pesar de haberse consagrado campeón sudamericano con los juveniles y de estar preparando el Mundial que tendrá lugar el mes próximo en Corea del Sur.

El patio es el corazón del Maturana, como en cada colegio salesiano. Porque para Don Bosco, el creador de la congregación salesiana, el patio es lo más importante de la educación. "Acá había tierra y jugábamos a la bolita. Toda era bolita o cancha. Este colegio es una parte grande de mi historia. Me transmitieron valores y acá hice amigos para toda la vida. Siempre supe que algún día iba a volver. Y chiquilines como fui yo son los que tengo ahora en las clases. Es una historia muy linda", contó el técnico en medio del bullicio de niños y adolescentes que practican diferentes deportes, compartiendo las actividades extracurriculares del colegio.

Pelota.

Coito es exalumno del Maturana, hizo allí la escuela y el liceo en la época en que el colegio aún no era mixto. "A mí la pelota no me entusiasmaba mucho de niño, pese a que mi padre era jugador de básquetbol. Acá empecé a relacionarme con la pelota. Es que si no jugabas te quedabas solo por ahí. Estaban los Sabatinos, los campeonatos de los sábados, los Intercolegiales y ahí empecé con el fútbol", agregó el técnico celeste reconociendo que estar donde está hoy también se debe en parte al Maturana.

El técnico de la selección Sub 20 comenzó a trabajar en el colegio en el año 2004, cuando hacía poco que había regresado del exterior y estaba sin trabajo. "Me lo ofrecieron a mí y al Vasco Santiago Ostolaza que vivía acá enfrente y su hijo era alumno. Él estuvo un par de años y se fue y yo sigo hasta ahora. Arranqué con los más chiquitos, de primero y segundo de escuela y con el liceo. Con los chiquitos fue una experiencia bárbara. El primer día yo me traje preparado un entrenamiento y no me salió nada. No me dieron pelota ninguna. Recuerdo que el director de aquel momento me dijo: Te costó un poquito, ¿no? Y así fui entendiendo que hay que respetar las edades. Ha sido un gran aprendizaje, además de un gusto personal para mí. Y un trabajo", relató.

Coito intenta trasmitirle a los jovencitos que tiene en sus clases los valores que él aprendió en un colegio por donde pasaron muchos futbolistas. Entre ellos, Fernando Morena, Daniel Carreño, Álvaro Gutiérrez, Diego Aguirre y Jorge Fossati. Esos valores que permanecen intactos en la institución. Tanto que Coito ha invitado a algunos chiquilines a pasar al fútbol profesional. Uno de ellos fue Juan Cruz Mascia, pero la mayoría prefiere quedarse en el colegio porque están muy involucrados con otras actividades de la institución salesiana.

Consejos.

Hoy entrena las categorías Sub 13, Sub 14 y Sub 16 de Secundaria que participan en los campeonatos Intercolegiales. Su trabajo en el colegio no interfiere con el de la selección. Cuando viaja, Boris Acuña, que da fútbol en Primaria lo cubre. "Nos arreglamos entre nosotros, me aceptan que falte. Al colegio le sirve que yo esté porque soy ex alumno y porque trabajo en el fútbol. Y a mí me gusta y también es un poco un agradecimiento", explicó el técnico mientras sus alumnos practicaban remates al arco.

Uno llevaba la camiseta del Barcelona, otro la de Peñarol, pero también había un par de blusas celestes en el grupo. Para los jovencitos tener de profesor al técnico de la selección juvenil es toda una experiencia. "Es una motivación para ellos. Los de sexto de escuela están esperando pasar al liceo para trabajar conmigo".

A los que no les gusta mucho es a los padres de los jugadores de los equipos que enfrentan a Maturana en los torneos Intercolegiales. Piensan que si los dirige Coito está robado. "Cuando vamos jugar contra otros colegios, algún padre de los rivales me ve y dice que así no tiene gracia. Sin embargo, las prácticas son para divertirse, patear un poco y jugar al fútbol. No tiene nada serio, es solo participar de un lindo momento, que le tomen el gusto al deporte y que representen al colegio. Y que sientan la superación personal al ganar un partido de fútbol y si no se gana, que disfruten un sábado de tarde y combinen entre ellos para salir de noche al shopping o al baile. Es bien distinto a lo de la selección".

Antes de que los Sub 20 viajaran al Sudamericano de Ecuador, que a la postre ganaron, los alumnos de Coito estaban muy emocionados. No paraban de preguntarle quién iba a jugar y de aconsejarle que pusiera a tal o cual futbolista. Y lo mismo pasa ahora de cara al Mundial, cuando le sugieren a quien tiene que llevar.

Cuando regresó de Ecuador como campeón y volvió al colegio fue una locura. "Sobre todo con los más chiquitos. El profesor los tenía a todos formados y cuando me vieron entrar salieron todos corriendo a saludarme. Y a comentarme todo lo que habían visto en la tele. Fue algo divino".

RECOMPONER. Por estos días el entrenador se reparte entre el colegio y la preparación del Mundial que arrancará el 20 de mayo. "El tema es que las Sub 20 cada vez se parecen más a las selecciones mayores, las preparaciones son cortas y es difícil disponer de los jugadores. No sólo de los que juegan en el exterior, acá hay muchos que juegan en Primera División. Ahora estamos como volviendo a formar el grupo, a que haya vínculos y una idea de juego. Las cosas que nos permitieron salir campeones, aparte de la calidad individual de los futbolistas. Al regresar cada uno a su equipo se perdió un poco eso y el gran planteo que nos hicimos fue recomponer todo aquello cuando arrancamos a trabajar de cara al Mundial".

DELANTERO.

Juega en la categoría más 45 años.

Durante su carrera profesional Coito rotó entre la defensa y el medio. "Ahora de viejo, juego adelante", aclaró riendo. Es que no solo da clases en el colegio también juega en la categoría más 45 años. "Cuando sos veterano te vas yendo para atrás y como ya no había lugar en la defensa, tuve que jugar de delantero".

EL SUCESOR.

Dirigir la mayor no es hoy su objetivo.

No son pocos los que creen que Coito debería ser el sucesor de Tabárez en la selección mayor. "Las cosas se han ido dando y hasta me tocó dirigir una Sub 23, con jugadores que hoy están en la selección mayor. Sería algo como natural, aunque también entiendo que hay grandes entrenadores que han hecho su carrera para acceder a la selección. Lo mío, en cambio se ha dado porque estaba ahí. Ni siquiera me lo he planteado como objetivo. Todos los entrenadores tenemos la idea de llegar a lo más alto, y yo estoy ahí. Pero no me quita en nada la obsesión que tengo de hacer un gran Mundial Sub 20 y tampoco lo tomo como un escalón para llegar a la mayor. Quiero que hagamos un gran Mundial".

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Fabián Coito. Foto: Darwin Borrelli

FÚTBOLSILVIA PÉREZ

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