El bajo rendimiento de Roger Federer esta temporada, donde sólo ha disputado dos torneos, llegando a las semifinales del Open de Australia y cayendo en primera ronda en Dubai, podría tener una explicación. El suizo está sufriendo la denominada ´enfermedad del beso´, la cual podría estar minando su rendimiento en la pista y de la que se está tratando hace apenas un par de semanas.
Hace apenas quince días, Roger Federer supo por medio de sus doctores que podría estar sufriendo mononucleosis. "Roger averiguó hace un par de semanas que tenía mononucleosis y no lo sabía. Es probable que le perjudicara. Él no quiere poner ninguna exvusa ni culpar a nadie. Si sus doctores hubieran sabido que tenía esa enfermedad, no le habrían dejado jugar", se excusó el agente de Federer, Tony Godsick.
El suizo fue diagnosticado de la ´enfermedad del beso´ el pasado mes de febrero después de pasar una revisión médica en Suiza y Dubai debido a que había caído enfermo durante tres veces en las últimas seis semanas. Lo que en un principio se pensó que sería motivo de una ingesta de alimentos en mal estado, resultó ser un virus más peligroso. La mononucleosis es una infección causada por un virus cuyos síntomas incluyen fiebre, dolor de garganta, dolores de cabeza y sentimiento de cansancio. "Éste era el motivó por el que no se movía con fluidez y no terminaba de recuperarse. Él estaba molesto por no conocer las razones por las que su cuerpo no respondía", señaló Godsick. El helvético fue tratado como si sufriera una gripe en Australia, pero al persistir los síntomas días más tarde, se prestó a una exploración médica más exhausta.
Comenzó a tratarse antes del torneo de Dubai
Federer comenzó a ser tratado unos días antes de la disputa del torneo de Dubai, donde caería en primera ronda ante el escocés Andy Murray. El número uno del mundo jugará el lunes por la noche contra Pete Samparas en un partido de exhibición en Madison Square Garden ante 19.000 personas. "Es bueno que juegue un partido de este tipo ante su ídolo. Él ha estado alicaído porque no sabía qué le pasaba", reiteró Godsick.
El número uno ha visto como el inicio de temporada se le ha puesto cuesta arriba. Aún así, está cerca de batir la marca de 14 Grand Slams que posee Pete Sampras (tiene 12) y no ve hasta la fecha peligrar el cajón más alto del podio de la clasificación mundial. "Me sentía bien en diciembre hasta el momento en que enfermé. Ha sido mi problema en las últimas semanas. Los doctores me han dicho que lo llevaré incubando durante al menos seis semanas. No he entrenado y trabajado como realmente quería durante diez días porque tienes que ser realmente cuidadoso con la mononucleosis", señaló el propio tenista.
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