No discutan más. Gardel, es uruguayo. Leguisamo, uruguayo. Mattos Rodríguez (¿te suena La Cumparsita?), Pintín Castellanos (¿te suena La Puñalada?), uruguayos. Almada y Espalter, Juan Verdaguer, Juan Carlos Mareco y Berugo Carámbula, uruguayos. Y, además, la bomba del Río de la Plata, Natalia Oreiro, también oriental. Se viene el clásico, y andá llevando todo lo que impulsa a la Celeste. Con esta estirpe, con esta raza de triunfadores y con esta belleza descomunal, la fe crece a niveles muy altos. Arriba, Celeste.