El mundo se nos hace cada vez más pequeño y en el cual todo nos pertenece. La crisis financiera en los EE.UU. se ha expandido a todo el planeta. Lo que sucede en Afganistán, a través de una red de causas y efectos, tendrá un impacto sobre regiones distantes. Las decisiones tomadas por la OCDE o el Grupo de los 20 -en las cuales el Uruguay no tiene ni arte ni parte- determinan nuestras decisiones soberanas sobre el mal llamado "secreto bancario".
Hasta hace poco nuestro país comprendía muy bien cuánto nos encontramos integrados en el mundo global. En alguna época, incluso, tuvimos buenos motivos para sentirnos orgullosos de poseer una sólida política exterior de Estado. Sin embargo, todo cambia…
Una cadena de episodios en la gestión de las relaciones exteriores indica que el gobierno no le adjudica la prioridad debida al mundo exterior.
Basta mencionar los errores de apreciación sobre el diferendo por la planta de Botnia, la ratificación del Parlamento del Mercosur, la demora en solicitar la extradición a la Justicia italiana de un ex oficial naval acusado de violaciones a los derechos humanos, el fracaso de los proyectos para un acuerdo de libre comercio con los Estados Unidos y, ahora, la desagradable sorpresa recibida de la OCDE y el G-20.
Los errores cometidos se deben a varios factores. Uno de ellos ha sido la visión ingenua e ideologizada de las relaciones internacionales. A poco de asumir, se proclamó que la existencia de gobiernos "progresistas" en la región abría una nueva era de convergencia de las políticas. Otro factor es la arrogante noción de que se abría una nueva era y que lo que la había precedido solamente era una suma de errores y desastres. Los hechos han demostrado la debilidad esencial de ese pensamiento. No todo lo anterior era malo. Los países se mueven por sus propios intereses, por encima de los gobiernos y de las ideologías pasajeras.
Y así llegamos a la demostración cumbre del arte diplomático del partido de gobierno: la propuesta de su candidato oficial de cambiar la derogación de la legislación uruguaya sobre secreto bancario por un acuerdo para la exportación de productos lácteos. Mejor no podemos estar…