Del soberbio “ya van a ver que no es nada” antes del jueves, pasó a la crítica a la fiscalía por considerar a Leal indagado a raíz de sus declaraciones en la sede; no aclaró jamás cuál fue el objetivo de una visita por demás inoportuna al Chuy; y busca equiparar estas actuaciones de Leal, un principal referente del Frente Amplio, con las andanzas criminales de un custodio sin peso político ni representación ninguna.
La actitud de la izquierda en el episodio Leal-Astesiano es, sin duda, una vergüenza.