La noticia de que en este año se ha roto el récord de anotados para estudiar psicología, tiene un costado bueno y otro malo. Lo bueno es que la gente pueda estudiar algo importante en tiempos de crisis de salud mental. Lo malo, que no parece ser la profesión que vaya a cimentar un despegue económico del país. Claramente, es necesario fomentar el estudio de profesiones más alineadas con las necesidades económicas del país, y de la nueva economía global.