Desde hace varios años, Uruguay sufre un problema de inflación. Pero, la cifra de 1,55% registrada en enero, que sitúa el aumento del IPC en 8,05% en los últimos doce meses, significa un resultado alentador porque la inflación comienza a ceder. Por cierto, sigue fuera el rango meta fijado por el Banco Central de entre 3% y 6%. La autoridad monetaria mantiene el rumbo para cambiar las expectativas de los agentes económicos. La inflación afecta al salario real y por consiguiente, la batalla todavía no se ganó. Se está en el camino certero.