La Celac es un organismo innecesario, que inventó Brasil para tener un foro donde pudiera ejercer su predominio regional, sin tener que lidiar con España o Estados Unidos, como sucede en la OEA o las Cumbres Iberoamericanas. Pero incluso con ese antecedente, lo que ocurrió en la última reunión, con el avasallamiento agraviante a Argentina y a Paraguay fue un espectáculo lamentable. Casi tanto como la actitud de nuestra política exterior, que se sumó a esa actitud.