La decisión del intendente interino de Montevideo de contratar a una polémica periodista deportiva para asesorar en comunicación es una escándalo inaceptable. No por la pobre periodista, que... bueno, hará lo que puede. Pero no se puede tolerar que al mismo tiempo que la comuna capitalina no logra cumplir sus funciones básicas, y llora carencia de recursos, se gaste casi 200 mil pesos por mes en una banalidad. La IMM no precisa comunicar mejor, precisa hacer su trabajo mejor.