La crisis entre Argentina y Paraguay por el cobro de un peaje irregular por parte de Buenos Aires a las barcazas es grave, y nos involucra. Se trata de una media desesperada y peligrosa del gobierno argentino, con el agravante del papelón cometido por el ministro Massa, que prometió suspender el peaje y no cumplió. Uruguay debe, como ha hecho hasta ahora, ponerse firme del lado de la legalidad. Porque hemos sabido estar en el lugar de los hermanos paraguayos.