En medio de una estampida de comunicadores, hasta ahora asépticos e “independientes” que corren a nutrir las filas del nuevo gobierno frenteamplista, hay un caso que impacta. Resulta que el intendente interino de Montevideo, a tres meses del fin de su breve mandato, decide contratar a una conocida periodista deportiva, por la friolera de 200 mil pesos por mes. ¿El objeto? Vaya uno a saber. Pero es apenas una muestra más del desprecio por la plata del contribuyente.