Programas serios y de los otros

En las últimas semanas varios de los principales candidatos a la Presidencia de la República han presentado sus propuestas o programas de gobierno de cara a las elecciones internas que tendremos en poco más de dos semanas. Es interesante notar la diferencia entre la seriedad de las propuestas de los candidatos de la Coalición Republicana, con anuncios concretos basados en el conocimiento de la realidad y los dislates de las bases programáticas frentistas que se complementan bien con las medidas específicas presentadas por los candidatos opositores.

En orden cronológico, merece ser destacado el programa presentado por Álvaro Delgado del sector Uruguay para Adelante que fue coordinado por el economista Agustín Iturralde. A lo largo de sus capítulos se despliega el conocimiento técnico de los equipos temáticos así como una visión integral sobre el desarrollo del país que pauta un programa comprehensivo que abarca todos los asuntos posibles en profundidad. Se puede notar, especialmente, el aporte intelectual de Iturralde que ha despuntado como uno de los principales economistas de nuestro país, así como su especialización en temas de desarrollo, planteándose objetivos ambiciosos pero posibles para que nuestro país logre alcanzar niveles de vida sustancialmente más altos.

También deben destacarse las medidas presentadas por Laura Raffo que fueron coordinadas por Valentina Arlegui. Con propuestas concretas sobre temas relevantes para el país y una impronta desafiante, las iniciativas presentadas por Raffo pautan una evolución sobre lo realizado hasta el momento que son una hoja de ruta sobre los principales caminos que debería recorrer Uruguay en los próximos años para superar lo logrado hasta el presente.

Otro aporte significativo es el realizado por Gabriel Gurméndez en términos de poner sobre la mesa los asuntos más urticantes para el país sin complejos y con medidas concretas disruptivas. Su iniciativa de recorte del gasto público y de reducción de la carga tributaria elaborada por el equipo encabezado por Isaac Alfie es un buen ejemplo de las iniciativas que está proponiendo el precandidato colorado a la ciudadanía en la actual campaña electoral.

Por su parte, más recientemente Robert Silva presentó un programa de gobierno sumamente completo y profesional, coordinado por Nicolás Albertoni, con una impronta muy nítida que también merece ser tenida en cuenta. La reconocida capacidad intelectual de Albertoni sumada a su experiencia de gestión son claramente visibles a lo largo de las páginas. Este programa recorre los más diversos temas con estudios serios y propuestas que demuestran dedicación a los asuntos presentados. Con énfasis en la agenda social y educativa, sin descuidar los restantes, es un documento de referencia para la necesaria etapa de elaboración interpartidaria que deberá tener la Coalición Republicana.

Más allá de las preferencias de los candidatos y sectores por presentar programas de gobierno completos o las principales medidas el trabajo de pensar el país de los próximos años por parte del oficialismo pauta un mojón que será una referencia ineludible en los meses que quedan hasta la elección nacional.

Este trabajo intenso de la Coalición Republicana por plantearle a los uruguayos claramente sus ideas contrasta con una bases programáticas del Frente Amplio que oscilan entre la vaguedad y el espanto. Pese al notorio esfuerzo de sus redactores por decir lo menos posible se escaparon algunos temas preocupantes como la posibilidad cierta de que puedan subirse impuestos en caso de llegar al gobierno la coalición opositora. Son interesantes, asimismo, las distintas estrategias seguidas por los candidatos frentistas. Mientras Carolina Cosse presentó medidas específicas sacadas de un cajón sesentista, su rival Yamandú Orsi prefirió no presentar ninguna propuesta; es más, parece que su comando decidió esconderlo. Alguna medidas de Cosse son especialmente llamativas, como su idea de crear 30.000 empleos públicos, sin considerar siquiera si son necesarios o en qué podrían trabajar, pauta en cuerpo y alma ese socialismo irresponsable y demagógico que tanto daño ha hecho en América Latina. El silencio de Orsi, por su parte, es una demostración adicional de la debilidad de un candidato al que le cuesta hilvanar dos frases seguidas. Entre las propuestas de Cosse que son de terror y las propuestas de Orsi que tenemos que imaginarlas, queda clara la brutal diferencia que existe ante los candidatos de la Coalición Republicana.

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