ORDENAR la formación de una "comisión", es una salida típica en las esferas del Estado, en cuanto se presenta algún problemita complejo. Ello no significa que sea la mejor vía o la más expeditiva para solucionarlo, pero suele ser conveniente para salir del paso, al menos por el momento.
Sin embargo, es alentadora la noticia de que tras la reunión llevada a cabo entre las autoridades de OSE y ejecutivos de la empresa vasca Uragua, encargada del suministro de agua y saneamiento de Maldonado y Punta del Este, fue decidida la creación de una comisión integrada por representantes de OSE, de Uragua, la Intendencia de Maldonado, el Ministerio de Economía y la OPP.
Las informaciones aparecidas en la prensa, luego de la última reunión del Ministro Atchugarry con los legisladores, sobre la inminente rescisión del contrato con la firma española, provocaron mucha preocupación. Por más que el Ministro manifestara que "todos nos vamos a remangar al día siguiente", ilustrando la intención de salir en búsqueda de otro concesionario, ya sabemos que como dice el refrán, "de buenas intenciones está empedrado el camino al infierno".
NO hay duda que una vez que el servicio caiga en la órbita del organismo estatal, difícilmente pueda volver a salir de él. Y si a alguien le cabe duda de esto, basta observar los ruidosos festejos llevados a cabo por el gremio de OSE, celebrando la reconquista de ese feudo.
Quienes se alegran ante tal posibilidad y bien sabemos que no son sólo los sindicalistas y funcionarios, parecen no tener en cuenta lo que está en juego, confundidos u obnubilados por su propio interés. Nada menos que el futuro del balneario más importante del Uruguay. Como si la actividad económica que genera el turismo, no tuviese una enorme importancia, tanto para Maldonado como para el país en su conjunto. El motivo por el cual en el año 2000 se diera en concesión este servicio, después de un largo e intrincado proceso, como es habitual, no fue otro que el de la necesidad. Era imperioso hacer obras para que el sistema no colapsara, y así evitar el daño que esto le provocaría a los fernandinos y a la industria turística.
LA OSE había cumplido mal que bien con este servicio a la comunidad hasta el momento, pero si no se hacían inversiones, el futuro se anticipaba catastrófico, ya que el organismo no contaba con recursos suficientes para realizar las obras necesarias. Es evidente que si en aquella época no existía en las arcas del organismo el dinero imprescindible para modernizar cañerías, bombas y demás, menos lo hay en estos tiempos de penuria económica que afecta a todo el país, incluido el supuestamente todopoderoso Estado.
Por lo tanto, es preferible que el gobierno se avenga a renegociar el contrato, dado que es cierto que en el país se han producido grandes cambios que han afectado la ecuación financiera y los proyectos de rentabilidad de la empresa española. Ninguna firma invierte si piensa que no habrá un buen producido, ya que se trata de un negocio y no de filantropía. Si la situación cambia sustancialmente, es lógico que intenten un nuevo acuerdo o de lo contrario, prefieran irse a seguir perdiendo plata. Aunque en todo emprendimiento económico existe el riesgo, así es el sistema capitalista, también es cierto que cada una de las partes buscará adecuarse a las exigencias del momento para sacar el mejor partido.
EL interés de los uruguayos no es "sacarle las castañas del fuego" a los vascos y el gobierno debe hacerse escuchar, pero lograr el resultado más conveniente para el país. En este caso, es preferible no ahuyentar a quienes ya han apostado por esta iniciativa, buscando una fórmula de arreglo para que la concesión continúe y no se corten las indispensables innovaciones.
Aún cuando ya hubo una flexibilización del contrato este verano, impulsada por el Poder Ejecutivo, ya que OSE se mostraba intransigente, es peligroso que las presiones que vienen desde dentro del mismo organismo y ciertos sectores políticos y sindicales interfieran, para impedir una solución que permita un aceptable cronograma de inversiones y la continuación de Uragua. A su vez, hay cosas sorprendentes como que la OSE, muchos de cuyos funcionarios están en una especie de competencia con esta compañía e interesados en que el servicio vuelva a sus manos, sean los controladores del funcionamiento de los concesionarios. Por otra parte el Intendente de Maldonado, inquieto ante las perspectivas que se vislumbran, no ha disimulado la molestia que le causa el nunca haber sido consultado sobre un tema tan crucial, así que la mención de su nombre como integrante de la nueva comisión, luce como un buen avance en ese sentido.
SI bien aquellos que viven cerca de la Punta del Vigía o del Chileno, se quejan con razón de los olores fétidos que todavía se huelen algunos días en los alrededores, algo sobre lo que habrá que hacer hincapié en nuevas negociaciones. La tarifa que se paga es la misma de Montevideo y la gente en general está conforme, por lo que más valdría que en un futuro no muy lejano se pueda ver salir el humo blanco. De lo contrario de aquí a que se concrete una nueva licitación, puede pasar demasiado tiempo. Tampoco es muy auspicioso el panorama para atraer nuevos inversores, cuando ciertos políticos quieren obligar por una nueva ley, que el sumininstro de agua sólo lo pueda hacer el Estado. Cómo y por qué, es para otro artículo.
Como en 1930
Un día miércoles, como el reciente 30 de julio, a pocos días de la inauguración del Estadio Centenario, se jugó la final del Primer Campeonato Mundial de Fútbol, de la cual se han cumplido 73 años.
La doble coincidencia de la fecha nos ha inducido a subrayar tan grato recuerdo.