J.M.C. | Montevideo
@|El pasado viernes 27/11, estaba muy lindo el tiempo y volvíamos a casa para comenzar el fin de semana, luego de una semana de trabajo pesado.
En el semáforo de Canelones y Pablo de María nos detuvimos y en ese momento le manotearon la cartera a mi esposa. Bajó del coche y lo corrió dos cuadras sin éxito. El delincuente se fue en una bicicleta; la última ubicación del celular fue en la calle Brandzen, detrás de la Facultad de Derecho.
Dentro de la cartera había varias cosas, algo de dinero, el celular y documentos además de las llaves de casa.
Ahora a hacer todos los trámites, renovar cédula, comprar celular, renovar tarjetas, cambiar llaves, etc. con los costos que implica por supuesto y asumiendo que hay cosas que no se recuperarán, fotos por ejemplo y que estarán por ahí quién sabe dónde.
Conclusión, para circular en auto hay que ir con las puertas trancadas, los vidrios altos, llevar lo mínimo imprescindible y los documentos en los bolsillos, sin cartera, ó sea estar en una burbuja.
La policía de a pie, el conocimiento que tiene la policía de estos individuos, la vigilancia de los semáforos, las cámaras, las denuncias, la Fiscalía y la Justicia, todo esto está para las figuras políticas, los que tienen mucho dinero, los grandes empresarios que conocen a los jerarcas ó a los políticos. El resto de los ciudadanos de a pie estamos en el horno; cuesta asumirlo en un país que habla tanto de la justicia social y todas esas cosas, pero como dice Milei: “la casta” se nos ríe en la cara.