Alejandro A. Tagliavini | Estados Unidos
@|La imposibilidad científica de justificar la violencia.
La violencia, incluyendo casos de urgente defensa, es inmoral. Así lo dice la ciencia que, en contraposición, muestra que los métodos eficientes de defensa son los pacíficos.
Quienes afirmen lo contrario, deben demostrarlo científicamente. Ahora, para esta demostración los hechos empíricos deben respaldarse con una teoría racional. Justificar la violencia argumentando que “la realidad” los respalda, lo que es falso, no es válido, sino que es necesario un desarrollo teórico racional, científico.
Según Jacques Maritain, la ley científica extrae la propiedad o la exigencia de un cierto indivisible ontológico, lo que los filósofos llaman naturaleza o esencia Ver 'Les degrés du savoir', París 1932 (trad. esp. Desclée, Buenos Aires 1947). Así, según P. Duhem (cfr. 'La théorie physique', Rivière, París 1914), una teoría física no es una explicación de un fenómeno 'fabricado', como las instrucciones de un televisor, sino que es un sistema deducido de un pequeño número de principios, que tienen por fin representar lo más simplemente, lo más completamente posible, un conjunto de leyes experimentales que ocurren, de suyo, en el cosmos. Es decir, la ciencia se limita a descubrir y explicar lo que ya ocurre en la naturaleza, como la ley de la gravedad. Y la técnica aplica estas leyes para desarrollos, precisamente, tecnológicos. Entonces, veamos por qué la violencia es acientífica.
Dice Aristóteles, en La Gran Moral, que “… siempre que fuera de los seres existe una causa que los obliga a ejecutar lo que contraría su naturaleza o su voluntad, se dice que… hacen por fuerza lo que hacen... hay violencia siempre que la causa que obliga a los seres… es exterior a ellos” 'La Gran Moral', I, XIII (en Aristóteles, 'Moral', Espasa-Calpe Argentina SA, Buenos Aires 1945, p. 46). Y agrega santo Tomás de Aquino: “La violencia se opone directamente a lo voluntario como también a lo natural, por cuanto es común a lo voluntario y a lo natural el que uno y otro vengan de un principio intrínseco” S.Th., I-II, q. 6, a. 5. . Es decir, la violencia es extrínseca a las personas, al desarrollo natural, a la naturaleza, por tanto, destructiva, insisto, destruye lo natural y su desarrollo (científico) espontáneo.
Ahora, existe la errónea idea de que la moral es un conjunto de normas establecido por alguna “autoridad”. Nadie tiene autoridad suficiente como para establecer semejante conjunto de normas. La moral es una ciencia que estudia las leyes de la naturaleza para que el hombre se desarrolle plenamente. Así, la violencia es inmoral en todos los casos.
Por cierto, Adam Smith no era economista sino profesor de Moral. Para Friedrich Hayek, unos profesores de Moral y Teología en la Universidad de Salamanca fueron precursores en el desarrollo de la teoría del mercado.
En fin, lo cierto es que el ser humano va evolucionando y comprendiendo que la violencia es inmoral. Así, a medida que las sociedades maduran, adquiriendo sabiduría, van descubriendo y aceptando los postulados científicos y progresando exponencialmente.
Pero esta maduración es lenta y hoy todavía una gran mayoría justifica a la violencia en casos como la defensa, y es ésta una reacción primaria -del ser humano en tanto animal- que desoye la posibilidad de razonar ensalzando esta reacción visceral justificando una destrucción inconmensurable.